Análisis de ADN e infidelidades
Una de las cosas que más me gusta de la ciencia es que nos trata a todos por igual. Olvidaos de esos artículos constitucionales y demás que dicen que todos somos iguales ante la ley. Puede que, a grandes rasgos sí se cumplan, pero a la que se profundiza un poco empiezan a salir las excepciones (todos somos iguales… pero unos más iguales que otros) y acaban siendo unas cuantas frases vacías de contenido que quedan tan solo en buenas intenciones. Pero cuando se trata de ciencia, la igualdad es absolutamente total y demoledora. ¿No me creéis? Pues bien, en esta historia os quiero hablar de las pruebas del ADN aplicadas a diferentes personas, desde presidentes de los EEUU hasta criminales y un gato; y aprovecharé también para hablaros sobre técnicas para coger a los adúlteros con las manos (por no decir otra cosa) en la masa.




