Fritz Houtermans
Houtermans fue un hombre, según su amigo Otto von Frisch, de “impresionante aspecto aquilino” pero “no del todo adulto” y con “un sentido del humor exageradamente desarrollado que a menudo sufrían sus colegas (…) y ninguna disciplina”, pero también era un físico “con una comprensión profunda de la teoría cuántica”. De hecho, fue uno de los primeros en aplicarla al núcleo atómico. Fue un hombre con tres características principales: el sentido del humor, la física y el consumo de tabaco. Rechazó los valores burgueses de su padre pero estaba orgulloso de su ascendencia judía, su abuela materna en particular. Cuando algún colega ario sacaba el tema a relucir no dudaba en replicar: “cuando vuestros ancestros aún vivían en los árboles, los míos ya estaban haciendo cheques”. Así que ya podéis intuir el tipo de personaje del que os quiero hablar en nuestra historia de hoy.




