El brazo de oro
A los 14 años, James Harrison tuvo que someterse a una cirugía de tórax mayor, durante la cual recibió 13 litros de sangre para salir adelante. Cuando despertó de la operación, su padre le contó que estaba vivo gracias a la generosidad de muchas personas que habían donado su sangre para él, así que se decidió a hacer lo mismo en cuanto pudiera.






