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	<title>Historias para opinar</title>
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	<description>Cosas que nunca explicaré en Historias de la Ciencia</description>
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		<title>[Libro] La madre de los niños del holocausto</title>
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		<pubDate>Sun, 09 May 2010 14:27:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Si os cito el nombre de Oskar Schindler, a buen seguro, todos lo conoceréis. Seguramente, por la famosa película, pero la razón es lo de menos. Lo importante es que salvó a unos 1.200 judíos de una muerte casi segura en el Holocausto. Pero si os cito el nombre de Irena Sendler, seguramente no os [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si os cito el nombre de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oskar_Schindler" target="_blank">Oskar Schindler</a>, a buen seguro, todos lo conoceréis. Seguramente, por la famosa película, pero la razón es lo de menos. Lo importante es que salvó a unos 1.200 judíos de una muerte casi segura en el Holocausto. Pero si os cito el nombre de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Irena_Sendler" target="_blank">Irena Sendler</a>, seguramente no os sonará tanto, ¿verdad?. Pues bien, Irena salvó a unos 2.500 niños. ¿No creéis que es bueno saber algo más de esta buena mujer?<br />
<span id="more-28"></span><br />
La historia salió a la luz en septiembre de 1999, en Uniontown, un pueblo de 400 habitantes. Cuatro estudiantes de entre 13 y 16 años buscaban un tema para un concurso de clase de historia. Acababan de leer un artículo del periódico U.S. News and World Report poco después del estreno de la película &#8220;La lista de Schindler&#8221;. Trataba de personas que habían salvado a judíos durante la Segunda Guerra Mundial pero que no habían alcanzado la fama de Oskar Schindler.</p>
<p>Entre los nombres constaba con el nombre de la polaca Irena Sendler y se decía que había salvado a 2.500 niños. El director del colegio no acababa de creerlas: &#8220;¿No será que han puesto un cero de más?&#8221;. Las estudiantes se informaron sobre la Segunda Guerra Mundial e hicieron una obra de teatro con ese motivo.</p>
<p>Pero los jóvenes llegaron más lejos. La fundación judía para los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Justos_entre_las_Naciones" target="_blank">Justos</a> en Nueva York les pasó su dirección y le escribieron una tímida carta, que Irena Sendler, quien contaba con 90 años, contestó. Finalmente la conocieron.</p>
<p>El libro relata la ocupación alemana de Varsovia y el gueto desde el punto de vista de Irena. Ella no era judía, pero arriesgó su vida por ayudar a los judíos. De hecho, toda su vida la ha dedicado a la ayuda a los más desfavorecidos.</p>
<p>Explica que la Segunda Guerra Mundial tiene un punto muy triste en la historia: fue la primera guerra cuyo objetivo era, entre otras cosas, acabar con los niños judíos. Aunque su papel oficial era ocuparse de los niños abandonados, también se ocupaba de manera no oficial de los niños abandonados del antiguo barrio judío, que posteriormente se convertiría en el gueto.</p>
<p>Explica que el alcalde de Varsovia, Stefan Starzynski, se ocupó valerosamente de todo, dando ejemplo a los demás trabajando día y noche. Ayudaba a todos sus empleados en lo que podía. Mientras tanto, los miembros del gobierno guardaban las maletas en limusionas de lujo y abandonaban la ciudad.</p>
<p>Sabemos más sobre la hambruna del gueto viendo las condiciones en las que estaban los niños, muchos mendigando por la calle y otros apareciendo muertos bajo un montón de periódicos. Cuentan que en esptiembre de 1941 tenían derecho a dos kilos y medio de pan&#8230; ¡al mes! y que en octubre se redujo a dos kilos. Los adultos compartían su comida con ellos. El precio de la comida se disparó. Para que os hagáis una idea, un kilo de patatas pasó de costar 5 zloty a 300.</p>
<p>Los alemanes la cogieron. Aunque no sabían quien era, la torturaron día y noche, pero Irena no dijo nada. Según dijo: &#8220;¿Qué importancia tenía mi vida frente a la de muchos otros hombres?&#8221;.</p>
<p>Cuando empezaron las deportaciones de judíos del gueto al campo de concentración de Treblinka puso en marcha una gran acción de salvamento. Gracias a su dedicación y sacrificio salvaron su vida más de 2.500 personas. Un número comparable con la labor del japonés Ushikara en Kowno y del sueco <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Raoul_Wallenberg" target="_blank">Raoul Wallenberg</a> (personajes que desconocía hasta que leí el libro).</p>
<p>Y ya sabéis que estos libros tienen una fuerte componente filosófica muchas veces y que siempre me gusta compartirla cuando. De entrada, un detalle sobre el cuidado de juzgar a la gente de forma rápida:</p>
<blockquote><p>Después de lo que viví en Pawiak, me di cuenta de que nunca debe juzgarse a un hombre que no soporta las torturas y que delata a otros (&#8230;) Tampoco debe acusarse precipitadamente a nadie por colaborar. Poco tiempo antes de mi detención, una doctora que había sospechas de colaboración con los alemanes. Me sorprendió encontrármela en Pawiak. Dormíamos en un catre, trabajamos juntas en una lavandería de la prisión. Estaba segura de que era un &#8220;topo&#8221; de los alemanes.</p>
<p>Años después de la guerra se descubrió que había estudiado Medicina en Viena antes de la contienda. Su esposo era oficial y había muerto en el sitio de Varsovia. Vivía en el centro de la ciudad, en la calle Zurawia. Al poco de la entrada de las tropas alemanas, se encontró cerca de su casa a dos oficiales que la saludaron con efusividad: eran antiguos compañeros de la carrera. Atemorizada, no supo qué hacer en aquella situación; los vecinos no tardarían en sacar conclusiones&#8230; Los invitó a pasar, no convenía levantar sospechas ni provocar comentarios. Como también ayudaba a los judíos, creyó que sus amistades podrían resultarle útiles, y así fue.</p>
<p>Resultó que, mientras en una habitación ocultaba a una familia judía, en la otra recibía a sus antiguos compañeros, de los que obtenía información muy valiosa para comprender los planes del enemigo con respecto a judíos y polacos. Me enteré de lo que había hecho muchos años más tarde, cuando me rogó que uniéramos fuerzas. Antes de ponerme de su parte, le hablé de las sospechas que pesaban sobre ella. Solo entonces me confesó lo que había sucedido en realidad. De la prisión de Pawiak la trasladaron al campo de Ravensbrück. Allí resistió hasta el final de la guerra y ayudó a sus compañeros de cautiverio, que hablaban maravillas de ella.</p></blockquote>
<p>Habla de los problemas psicológicos derivados de aquella situación que pasaron los niños. Todos compartían una característica común: todos evitaban mirar a los ojos.</p>
<p>Otro detalle curioso es saber que es la generación de los nietos de los que han sufrido quienes pueden sacar información de primera mano, y no los hijos. En cierta ocasión, <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Shevah_Weis" target="_blank">Szwewach Weis</a>, quien también fue un niño del Holocausto, escribió:</p>
<blockquote><p>El silencio sobre el exterminio es el pecado más grande de la humanidad. Durante muchos años no se habló de ello ni en Israel ni en Polonia. Es un fenómeno de la tercera generación. La primera generación, que protagonizó la historia, que había vivido la guerra, que había sufrido experiencias traumáticas como el exterminio, el exilio: aquello le cambió la vida. La segunda generación, la de los hijos, está tan cerca está tan cerca que ni siquiera tiene el valor de conocer la verdad, de hacer preguntas. Las palabras &#8220;no se hablaba del tema&#8221; es un ejemplo de ello. Tanto la segunda generación, como la primera, la de los salvados, se esfuerza en tener una vida normal: casa, trabajo, escuela, normalidad. La normalidad define la vida de la primera generación antes de la tragedia, la generación de los nietos lleva una vida tranquila, como la de todos los hombres: está lista para plantear preguntas y buscar respuestas. Comienzan así, a descubrir y describir la historia de la primera generación.</p></blockquote>
<p>Rafael Scharf, fallecido en otoño de 2003, decía en uno de sus libros que:</p>
<blockquote><p>(&#8230;) el Holocausto mostró el abismo en el que puede caer el hombre, y a la vez lo alto que puede elevarse el espíritu humano. Casi siempre existe la elección entre lo bueno y lo malo: puede que llegue un momento en el que tengamos que decidirnos entre lo uno y lo otro, y que resulte arriesgado. Es aconsejable pensar que, para que pueda reinar el Mal, basta que los hombres de buena voluntad se abstengan de intervenir.</p></blockquote>
<p>El libro no es muy explícito en el aspecto descriptivo de la sitación, tal y como era &#8220;<a href="http://www.historiasdelaciencia.com/?p=468" target="_blank">El pianista</a>&#8220;, sino más bien explicativo sobre la vida de esta mujer.</p>
<p>El año  2007 Polonia la propuso para el Premio Nobel de la Paz. ¿Sabéis a quién se lo dieron? A Al Gore, por escribir un libro. Falleció el 12 de mayo, a los 98 años de edad.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" title="Portada del libro" src="http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/wp-content/uploads/2010/05/libro_irena.jpg" alt="" width="120" height="183" /></p>
<p>Título: &#8220;La madre de los niños del holocausto&#8221;<br />
Autora: Anna Mieszkowska</p>
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		<title>[Libro] Cuando la vida cura</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Mar 2010 10:14:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>

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		<description><![CDATA[Este libro, dela que hay un blog, trata de Esther González, madre de una niña llamada Erine y las circunstancias en las que se vio envuelta. Todo parecía normal al principio. Con seis meses la pequeña iba a la guardería, pero enfermaba continuamente y recaía con facilidad. Al año y medio de edad, después de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este libro, dela que hay <a href="http://cuandolavidacura.blogspot.es/" target="_self">un blog</a>, trata de Esther González, madre de una niña llamada Erine y las circunstancias en las que se vio envuelta. Todo parecía normal al principio. Con seis meses la pequeña iba a la guardería, pero enfermaba continuamente y recaía con facilidad. Al año y medio de edad, después de salir de un ingreso fueron de camping, pero se puso enferma de nuevo. Tenía vómitos y diarrea y por la noche se puso a 40 de fiebre. Pasada la noche, sin comer nada, volvió a vomitar. Cuando la llevaron a Urgencias le diagnosticaron gastroenteritis aguda y la mandaron a casa hasta tres veces con suero, pero Erine no se recuperaba y cada vez iba a peor: no levantaba la vista, tenía palidez de piel, perdía movilidad. La cuarta vez que fueron a Urgencias la madre dejó de lado las buenas maneras: &#8220;¡De aquí no me mueven hasta que a mi hija le hagan una analítica completa!&#8221;. El resultado fue alarmante.<br />
<span id="more-29"></span><br />
Rescataron una analítica anterior que tenían  que habían salido con lecturas inadecuadas pero que habían atribuido al efecto de la medicación con antibióticos. Finalmente se confirmó el diagnóstico: leucemia mielomonocítica crónica juvenil que afecta sólo al 2% de todas las leucemias infantiles. Se desconocían las causas y la esperanza de vida oscilaba entre los diez meses y los cuatro años en función de la terapia escogida.</p>
<p>Necesitaban un donante compatible. Descartaron a padres y familiares como tales y se pusieron en contacto con la <a href="http://www.fcarreras.org/es" target="_self">Fundación Internacional Josep Carreras para la Lucha contra la Leucemia</a> y buscar un donante. Tenían que llevar a Erine todas las semanas a hacer un análisis, pero en doce meses no pudieron encontrar nada. Como alternativa les ofrecieron un cordón con una compatibilidad 4 entre 6 (o sea que 4 de las 6 moléculas de histocompatibilidad son iguales). Esther se informó bien de los riesgos que se corrían al hacer un trasplante que no fuera compatible al 100%: problemas de riñón, corazón, etc. Cuando preguntó al médico el siguiente paso, le contestó que debía tener fe. Supongo que se refería a fe en la ciencia.</p>
<p>Finalmente tuvieron una segunda hija, Izel, genéticamente seleccionada para poder salvar la vida a su hermana. Pero no gracias a que nuestras instituciones y profesionales hubieran funcionado como un engrasado engranaje. Nada más lejos de la realidad. La Ley de Reproducción Humana Asistida que autoriza la selección genética de embriones fue aprobada en 2006 pero la burocracia esa algo inherente a las cosas importantes en nuestro país y después de presentar el papeleo tuvieron que esperar ocho meses para que la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida les dijera que rechazaba su petición. Esther tiene su propia opinión sobre ello y nos hace reflexionar sobre un tema interesante: aplicamos las normas a los demás, pero no a nosotros mismos:</p>
<blockquote><p>En todo este proceso, es fundamental el rol de varias comisiones profesionales que tal vez pondrían en duda muchas de las normas que aplican sin pestañear si se tratase de un hijo suyo.</p></blockquote>
<blockquote><p>Ni se imaginan adónde iría a parar la ética y la moralidad de padres de hijos sanos si de pronto se encontraran en una situación como la mía.</p></blockquote>
<p>En vista de que no podía hacer nada Esther se puso en contacto con medios de comunicación locales, como el periódico Regió7 y Radio Manresa. La noticia hizo mella en la opinión pública. Repartieron huchas con la foto de Erine y su teléfono para recaudar dinero y poder hacer la selección genética en el extranjero. Pronto, el teléfono se vio colapsado. Muchos particulares, desde tiendas y restaurantes, empezaron a pedir huchas. Hasta la llamaron del servicio de taxis de Barcelona porque cada conductor quería tener una hucha. Llegó a repartir unas trescientas. Lo que no recibió del estado, lo recibió de la gente. Se organizaron bailes, concursos y actos populares. Y claro, la cosa llegó más lejos, como varias televisiones de nivel estatal, TV3, etc. La noticia llegó incluso hasta Argentina. Gracias a las colaboraciones de la gente pudieron realizar las peticiones para el proceso de selección genética en la Universidad Libre de Bruselas. De la segunda tanda de papeleo que envió aquí, en nuestro país, todavía está esperando respuesta. Bruselas tardó sólo dos semanas en admitirla. La diferencia burocrática, al menos en este caso, nos puede dar una idea de lo años luz que estamos. Finalmente pudo concebir a Izel, su segunda hija, cuyo cordón umbilical salvó la vida de Erine.</p>
<p>Pues bien, el libro relata con bastante detalle el camino que tuvo que recorrer, los problemas, inquietudes, miedos que pasó, noches sin dormir, los incesantes ingresos en el hospital de Erine, etc. Está cargado con mucho sentimiento, de rabia e impotencia entre otros, y filosofía por parte de la autora. Habrá quien pueda calificarla de persona normal envuelta en una situación extraordinaria, pero deja ir algunas de aquellas dignas de ser enmarcadas.</p>
<p>Os pongo algunos de los párrafos donde se reflejan los razonamientos y filosofías de la autora.</p>
<blockquote><p>Muchas personas se rasgan las vestiduras cuando se les plantea que puede concebirse a una persona con el fin de salvar a otra, alegando argumentos éticos o religiosos. Naturalmente, sus opiniones son absolutamente respetables. Pero si nos ceñimos a los hechos contrastados, lo que por otra parte nos permite opinar con más conocimiento de causa, el resultado final de todo el proceso es una familia normal con dos hijas que llevan una vida prácticamente normal (&#8230;) La alternativa hubiera sido una familia deshecha por la pérdida de su única hija.</p></blockquote>
<blockquote><p>Ser concebido para curar a tu hermano ¿es un propósito menos digno que otros muchos propósitos que en ocasiones inducen a parejas a concebir, como una reconciliación tras una pelea?</p></blockquote>
<blockquote><p>(&#8230;) soy consciente de las aguas que puedo revolver, pero estoy resuelta a hacer este libro, un trabajo necesario para dejar constancia del choque brutal entre la necesidad imperiosa de acceder a un tratamiento médico  y el muro de hormigón armado que blinda el laberinto burocrático del Estado y de los departamentos de salud. Y también del dogmatismo religioso.</p></blockquote>
<p>Otro detalle de aquellos que uno ve que hay algo que falla es que se enteró de esa técnica gracias a una amiga cuyo hijo padecía fibrosis quística. Al comentárselo al médico lo dijo que era extraordinariamente complejo:</p>
<blockquote><p>Sinceramente, me habría gustado enterarme de esta [alternativa] por boca suya, sin que yo hubiese tenido que plantear el tema por iniciativa propia. Un padre y una madre tienen derecho a valorar y decidir, lo cual es una premisa que en principio nadie se cuestiona. Pero yo no pude valorar una posibilidad real de salvar a mi hija porque nadie me había hablado de ella. ¿Y si nadie me hubiera dado la clave? ¿Y si nadie me lo hubiera contado? ¿Y si&#8230;? Para mí, esta es una cuestión que deben tomar los padres de hijos enfermos que van a morir. ¿Quién ha dado este poder a las autoridades públicas y a los médicos? ¿Por qué no se deja a los padres la oportunidad de decidir sobre la vida de su hijo? Tener un hijo genéticamente compatible es difícil y arriesgado, pero es del todo imposible si nadie te informa de esta posibilidad.</p></blockquote>
<p>Explica que los médicos le desaconsejaron informarse por Internet, pero se defiende afirmando que no tenía otro camino si es que quería encontrar información. Y hablando de Internet:</p>
<blockquote><p>Al amparo del anonimato, se divulgaron mentiras y calumnias sobre nuestro caso. Sé que un día Erine e Izel lo leerán y estoy preparada para explicárselo todo. Porque lo cierto es que la vida no me dejó elegir y que tuve a Izel únicamente para salvar a Erine, hecho que no tiene nada que ver con el amor que siento y que sentiré siempre por ella.<br />
Criticar desde el sofá de casa es demasiado fácil. Hay quien escribió que debía haber aceptado la realidad. ¿Aceptar la muerte de mi hija sin pelear? Para mí la realidad es luchar para impedir que mi hija muera. Que me digan que por hacer esto soy una mala madre o una egoísta lo considero increíble. Dicen que Izel se sentirá mal cuando sepa en qué circunstancias vino al mundo. Pero yo estoy convencida de que Izel lo entenderá, y verá con claridad que su madre ha ganado dos hijos en vez de perder uno.</p></blockquote>
<blockquote><p>Expresiones como &#8220;desprecio por el ser humano&#8221; o &#8220;eugenesia&#8221; han sido lanzadas como dardos envenenados contra la elección de unos padres que no teníamos ninguna otra alternativa. Es una lástima que se frivolice este tema porque las propias personas que atacan lo que yo he hecho no tienen ni idea de cómo reaccionarían si les tocase a ellas.</p></blockquote>
<blockquote><p>Si me preguntan si existe Dios, respondo que para mí no existe, no puede existir un dios que le haya podido hacer tanto daño a mi hija.(&#8230;) Yo podía haber decidido quedarme en mi casa llorando, esperando sólo con fe&#8230; y seguro que mi hija hubiera muerto. O a lo mejor hubiera aparecido un cordón, eso nunca se sabe.</p>
<p>Creo en mi hija y en mí, y siempre tuve fe en que ella tendría fuerza para superar la enfermedad y sobrevivir. Mi madre se enfada porque ella sí cree en Dios. Lo acepto y lo respeto, pero para mí, mi único credo en esta vida son mis dos hijas, porque son quienes dan sentido a toda mi existencia.</p></blockquote>
<p>Le extrajeron 39 óvulos y se estudió la compatibilidad de cada uno de ellos. De los seis embriones compatibles le implantaron dos (los otros cuatro fueron congelados) y uno de ellos no sobrevivió. Izel nació en enero de 2008. Inmediatamente después del parto, los médicos recogieron el cordón. Todo fue bien y llegó rozando el límite de tiempo.<br />
Esther nos explica que toda esta situación ha cambiado su carácter:</p>
<blockquote><p>Y es que un hijo con cáncer es lo peor del mundo (&#8230;) Te cambia la manera de ser y de ver la vida, y empiezas a relativizar muchas cosas. Los problemas cotidianos que a veces tanto nos incomodan se vuelven pequeños, muy pequeños. Cuando me paro a pensarlo, casi todo es muy poco importante comparado con lo que nos ha tocado vivir. Me doy cuenta de que esa coraza que me he ido tejiendo yo misma para protegerme también me ha aislado de los demás. Los problemas de los otros me parecen nada y aun así son su mayor problema. Es difícil decirlo en voz alta, pero para mí todos esos problemas son nimiedades, son nada. Es un sentimiento duro, pero que a la vez me ha ayudado, porque me ha hecho más fuerte. Después de lo vivido, ya nada puede hacerme más daño. Nada excepto la muerte o que mi segunda hija pasara por otra enfermedad. Lo peor en este mundo es ver sufrir y perder a tu hijo. Y yo he rozado, he visto muy de cerca la muerte, y he tenido mucho miedo.<br />
Si hubiese hecho caso de lo que me decían, mi hija habría muerto. Pero el instinto maternal es muy poderoso y te impide quedarte quieta. Por eso me gustaría decirles a todas esas madres y esos padres que se encuentran en una situación parecida a la que viví, que no dejen de hacer caso a su corazón, que no den nada por sentado, que no se queden nunca parados. Que luchen, que hay mucha gente pasando lo mismo y que también hay que salir y luchar por los demás. Este libro también es para ellos.</p></blockquote>
<p>Como dice Lee M. Silver en su libro &#8220;Vuelta al Edén &#8220;:</p>
<blockquote><p>Pregunta fácil: si su hijo tiene caries y usted tiene dinero ¿lo llevaría al dentista?. Sigamos: si tiene un problema de alcoholismo, ¿pagaría por un centro de desintoxicación? &#8230; Ahora viene el salto: si tuviera una economía saneada ¿se pondría en manos de un &#8216;reprogenetista&#8217; para modificar la propensión genética de su futuro hijo hacia el alcohol? ¿trataría de evitar que su hijo tuviera tendencias depresivas?, y ya puestos ¿elegiría un hijo resistente al VIH? ¿y con resistencia a los rayos UVA, cada vez más presentes debido al agujero de la capa de ozono? ¿y más inteligente? ¿y más conformista, para que no sufra? ¿y más&#8230;?</p></blockquote>
<p>Y para quienes todavía tienen dudas, hay que recordarles que ya cuando Jenner ponía vacunas contra la viruela los moralistas de la época pintaban hombres con cabeza de vaca. Lo mismo sucedió con los trasplantes de órganos, que generaron en su momento un acalorado debate ético, pero hoy son totalmente aceptados como algo normal. Y hasta la cura de la sífilis lo generó.</p>
<blockquote><p>El tiempo pone a todas las cosas en su lugar, y los avances científicos no son una excepción, aunque a algunos les parezcan poco éticos (&#8230;) Si la ciencia nos brinda oportunidades para actuar a nuestro favor y evitar el sufrimiento, ¿qué es menos ético: actuar o dejar de hacerlo?</p></blockquote>
<p><a href="http://www.bandejadeentrada.es/2009/06/cuando-la-vida-cura.html">Aquí</a> hay una entrevista a Esther. Vale la pena leerla, pero de entre todas las respuestas me ha encantado la siguiente reflexión:</p>
<blockquote><p>Algunos curas me llaman &#8220;egoísta&#8221; por &#8220;usar a Izel sin pedirle permiso&#8221;. Pero yo le diré a ella: &#8220;Si un día tienes una hija así de enferma, ¿qué harás?&#8221;. Y sé que entenderá.</p></blockquote>
<p>Un libro corto, de unas 120 páginas que se lee en una tarde. Recomendado para todos los públicos, porque estar en su lugar o no como padres es una cuestión de mera probabilidad.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" title="Portada del libro" src="http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/wp-content/uploads/2010/03/libro_vida_cura.jpg" alt="Portada del libro" /></p>
<p>Título: &#8220;Cuando la vida cura&#8221;<br />
Autoras: Esther González y Gal·la García</p>
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		<title>[Libro] Escribir es vivir</title>
		<link>http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/?p=22</link>
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		<pubDate>Sun, 14 Feb 2010 16:20:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hace años, cuando era chaval, vi a cierto personaje por TV. Yo estaba senado con mi padre y escuchábamos un debate. Había uno de aquellos hombres que cada vez que hablaba valía la pena agudizar el oído. Se expresaba maravillosamente bien, hablaba de forma muy inteligente y, cuando hablaban los demás, siempre tomaba muchas notas. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace años, cuando era chaval, vi a cierto personaje por TV. Yo estaba senado con mi padre y escuchábamos un debate. Había uno de aquellos hombres que cada vez que hablaba valía la pena agudizar el oído. Se expresaba maravillosamente bien, hablaba de forma muy inteligente y, cuando hablaban los demás, siempre tomaba muchas notas. Le pregunté a mi padre quién era ese hombre y me respondió: Jose Luis Sampedro. Mi padre tenía varios libros de él. La verdad es que nunca los leí, dado que mi gusto por la lectura deriva a otros temas. Hace poco, lo vi entrevistado, ya mucho mayor, y me ofrecieron este libro por si quería leerlo. Y he de decir que ha sido, sencillamente, maravilloso. En este país hacen falta muchas mentes lúcidas como la suya. Os paso a hacer un resumen de lo que más me ha llamado la atención.</p>
<p><span id="more-22"></span></p>
<p>Dice que escribe por una razón que podría decirse que es genética y nos recuerda a Nureyev, cuando un periodista le hizo la pregunta:</p>
<p>- ¿Qué consejo daría usted a un muchacho o una muchacha que quiera dedicarse al ballet?</p>
<p>- Que, si puede, lo deje.</p>
<p>Y de ahí se deduce que para Nureyev la única razón seria para dedicarse al ballet era no poder evitarlo. Sampedro afirma que lo mismo le ha sucedido a él.</p>
<p>Nos habla de su filosofía cuando era profesor:</p>
<p>Mi pedagogía siempre se reducía a dos palabras: amor y provocación (&#8230;) Hay que provocar al que escucha para que piense por su cuenta. No hay que adoctrinar, hay que provocar. Me gustaría pensar que, en algún momento, algo de lo que digo les sirva de provocación para que salten por encima de mí y lo hagan mejor todavía.</p>
<p>Cuando ve que los políticos, después de engañar a la gente, se quedan igual, dice verdades como templos:</p>
<p>Cuando no se tiene sentido de la dignidad, uno no se siente culpable. Es incapaz de sentir que ha hecho lo que no se debe hacer, incapaz de reconocer que no se está haciendo a sí mismo, sino todo lo contrario.</p>
<p>Como este hombre ha vivido la guerra, sus opiniones sobre los asesinatos tienen una opinión muy personal:</p>
<p><em>Me parecen horribles todos los asesinatos, estoy totalmente en contra con independencia de quién los cometa, pero hay diferencias entre unos y otros. Cuando un bracero de un cortijo, mal pagado y con frecuencia humillado, harto de esa vida aperrada, en un momento propicio, de revuelta popular, cae en la tentación de cortarle el cuello al amo, culpable de su miseria, sí, es un asesinato. Pero cuando tres señores bien vestidos, bien comidos, terminada la contienda, constituyen un tribunal, con total impunidad y bajo un crucifijo cuyo mensaje es amaos los unos a los otros, envían al paredón a un hombre por haber defendido unas ideas y un régimen establecido democráticamente, ahí el asesinato es mucho más censurable. Es decir, aun no justificando ninguno de ellos, es más comprensible el asesinato por ignorancia, hambre e incultura que el cometido de esa manera fría y despiadada. Es algo que siempre tuve claro.</em></p>
<p>Explica una anécdota de Pío Baroja. Un día, en Melilla alguien le pidió:</p>
<p>- Don Pío, mire, a mí me gusta mucho escribir y no lo hago mal, pero usted que tiene tanta imaginación ¿podría sugerirme un tema?</p>
<p>A lo que don Pío, cargado de ironía, contestó:</p>
<p>- Pues sí, con mucho gusto: un muchacho conoce a una muchacha y se casan.<br />
- Pero, don Pío, eso no es un argumento.<br />
- Lo es, claro que lo es, muchas novelas tienen ese argumento, pero bueno, si no le gusta le doy otro: un muchacho conoce a una muchacha y no se casan.</p>
<p>Afirma que la frase &#8220;el tiempo es oro&#8221; es como decir que &#8220;el dinero es la medida de todas las cosas&#8221;. Sampedro considera que lo correcto es decir que &#8220;el hombre es la medida de todas las cosas&#8221;:</p>
<p><em>Cuando decimos &#8220;el tiempo es oro&#8221; estamos reduciendo todo a lo que da el oro, al dinero, a términos económicos. El tiempo no es oro, el tiempo es vida. El tiempo que yo he tenido es la vida que he desarrollado desde el momento de nacer hasta el de morir. Los demás tendrán otro tiempo, la Tierra seguirá dando vueltas durante miles de años, pero mi tiempo vital, el tiempo que a mí me importa, es la vida, mi propia vida. Y reducir el tiempo a dinero, es reducir la vida a dinero. Equivale a decir &#8220;lo que no da dinero, lo que no vale dinero, no importa, no es vida&#8221;, lo cual es un reduccionismo economicista absolutamente aberrante; es confundir una economía de mercado con una sociedad de mercado. Vivimos en una sociedad que da valor a lo que tiene precio en el mercado y no valora lo que tiene. Decía Antonio Machado: &#8220;Cualquier necio confunde valor y precio&#8221;, que es la expresión poética de la diferencia entre economía y sociedad de mercado. Ciertamente, el precio es una cosa y el valor es otra cosa, pero en una sociedad de mercado que se funda solamente en el mercado, sólo vale lo que tiene precio.</em></p>
<p>Dice que cuando escribe sobre algún personaje necesita que éste tenga un nombre. Si no sabe cómo se llama, no puede escribir sobre él. Por ejemplo, si nos dispusiéramos a escribir una novela romántica cuya protagonista fuera una señora que vuelve loco al vecino de enfrente que es pianista, ¿la podríamos llamar Rigoberta? Afirma que no, ni Rigoberta, ni Salustiana ni Robustiana. Que tal y como hay trajes y vestidos que quedan maravillosamente bien en un escaparate, puede que si lo compramos no nos quede nada bien, porque no sería modelo para nosotros. Lo mismo le sucede a él con los nombres.</p>
<p>En su opinión hay diferencias de lo que las sociedades preferían en su momento a lo que prefieren ahora. Después del crack de la bolsa de Nueva York el año 1929 el paro afectó también a Gran Bretaña de forma bastante profunda. Para paliar dicha situación, el gobierno adoptó una serie de medidas como el subsidio del traslado de los obreros a otras partes de Inglaterra. Pues bien, pese a las ayudas sobre el viaje, vivienda, colegios y demás gastos derivados del traslado, se encontraron que la gente no quería moverse. Este hecho contrasta con la situación de la misma Gran Bretaña pero del soglo XVIII y XIX cuando la gente migraba de una región a otra en busca de trabajo y nuevos horizontes, por ejemplo, a regiones donde empezaba a florecer la industria pesada.</p>
<p><em>Es decir, se aprecia una diferencia en la que hay uin espíritu individual de aventura, descubrimiento y búsqueda de soluciones con otra época en la que la reacción de los individuos es el inmovilismo, el agarrarse a lo conocido esperando a que &#8220;me&#8221; lo resuelvan en lugar de salir a buscar la solución. Dicho de otro modo: se ha sustituido el ansia de libertad por el ansia de seguridad.</em></p>
<p><em>Las restricciones a la libertad después del 11-S se acepntan en aras de la seguridad ciudadana se aceptan y se pueden llevar a cabo básicamente por esto. También afirma que este cambio que siempre ha reinado en el pasado que llevó al hombre a conquistar las américas, Australia, etc., fue gracias a un espíritu que permitía ese auge de expansión. Para Sampedro este cambio en aras de la seguridad es irreversible y que tiene un punto peligoso. La libertad que poseemos hoy día ha sido una lucha de muchos siglos, la Revolución francesa, todas las luchas sociales del siglo XIX, etc. Y se acepta perder dichas libertades porque la gente prefiere libertad.</em></p>
<p>También nos habla sobre lo que quiere inculcar a los chavales de instituto con sus charlas:</p>
<p><em>Me gusta hablarles de economía e ir preparándolos, enseñándoles a pensar por su cuenta, de manera que cuando vayan a la universidad y les hablen los catedráticos actuales, sobre todo los que se han formado en Estados Unidos, no se crean el discurso de buenas a primeras.</em></p>
<p>Y su opinión sobre la enseñanza:</p>
<p><em>Lo de la enseñanza es catastrófico o eso me parece a mí cuando leo noticias según las cuales sólo un porcentaje ínfimo de alumnos aprueba las matemáticas o las cartas enviadas a los periódicos de los profesores, becarios, investigadores y catedráticos. Y algo relacionado con ello, la investigación debería ser preocupación principal de nuestros gobernantes; sin embargo, vemos cómo nuestros investigadores tienen que salir al extranjero y lo difícil que les resulta volver, incluso cuando ya han adquirido prestigio internacional, porque aquí no se les facilitan los medios para proseguir sus investigaciones. No hay dinero para investigación y lo hay para parques temáticos al estilo Walt Disney. Pero si uno repasa los ministros de Investigación y Desarrollo que hemos tenido y tenemos&#8230; ¡Dios mío!.</em></p>
<p>Cita alguna anécdota graciosa como que escribió una novela en la que un profesor de instituto de Soria se enrrollaba en un congreso matemático con una joven sueca. A partir de ahí corrió el rumor que había ido a Estocolmo y, realmente, se había liado con una sueca. Al principio le hizo gracia, pero hasta su mujer llegó a sospechar después. Un año después, un lector bastante viajante le escribió una carta felicitándole por el libro. Tras los elogios añadió que era completamente inverosímil que una muchaca sueca de 20 años y de buena familia con cultura elevada fuera todavía virgen, y añadía: <em>Se ve que el autor no conoce a fondo los usos y constumbres de la sociedad sueca</em>. Se la enseñó a su mujer y ahí se restableció (como afirma el mismo Sampedro) el orden en el Universo.</p>
<p>Este hombre ha vivido aventuras y desventuras auténticamente históricas. En sus andanzas por el Tajo, entró en una tiendecilla para comprar algo que comer durante el camino. Parece que cayó simpático y le invitaron a probar el jamón que tenían en la trastienda. De ese modo, charlaron un rato. Pues bien, la señora, que debía rondar los cincuenta, no entendía cómo una mujer decente podía subirse a un tren y viajar en coche-cama.</p>
<p>- No, mire, señora, es verdad que hay vagones en los que se duerme, pero los compartimentos están separados por sexos, salvo que sean matrimonios&#8230;</p>
<p>Y la señora, con desdén y aire despectivo, le replicó:</p>
<p>- ¿Es que no se da usted cuenta de la poca vergüenza que tiene que tener una mujer para desnudarse, aunque esté sola, dentro de una cosa que se mueve?</p>
<p>Otra anécdota de sus viajes es que quiso ir al lavabo y al pedir papel le ofrecían unos trozos de papel del diario ABC y un sable oxidado. Al preguntar para qué servía el sable, le explicaron que para ahuyentar a un cerdo que tenían en el corral y que &#8220;acometía&#8221;. No es que el cerdo lo fuera a devorar, pero si le daba un empujón y le tiraba sobre su propia obra&#8230; pues ya me diréis.</p>
<p>Cuando era profesor de facultad se le ocurrió hacer foros de debate. Pedía a los alumnos que estuvieran interesados que le escribieran una carta. Descartaba aquellas en que veía muy claro que eran para pelotearle o conseguir el aprobado y admitía al resto. En cierta ocasión, le escribió un alumno diciendo que sabía que sólo admitía a rojos y progres, pero que a él no le admitiría porque era falangista. Sampedro lo admitió y el alumno le preguntó cómo era posible. Nuestro hombre le respondió:</p>
<p><em>Mira, yo lo que quiero es que en el seminario aprendáis lo que no os han enseñado, que es a coger un texto, leerlo, estudiarlo y debatirlo. Debtair un texto no es discutir, gritar y pelearse, es hablar tranquilamente sobre él con otros que piensan lo contrario. Por tanto, la presencia de quien sostenga las tesis falangistas xon respeto y sin agredir a nadie, sólo puede enriquecer el contraste de pareceres. (&#8230;) De modo que admito rojos y falangistas, pero sin agredirse.</em></p>
<p>Fue senador por designio real. Resulta que cuando se estaba redactando la Constitución se planteó la propuesta que dos ayuntamientos pudieran asociarse cuando fueran &#8220;limítrofes entre sí&#8221;. Sampedro no entendía por qué hacía falta el &#8220;entre sí&#8221;, pues era una redundancia, y pidió que se eliminara esa parte del texto. Por supuesto, su propuesta se aceptó, pero lo curioso es cómo lo pidió: con un poema.</p>
<p style="text-align: center;">En ese artículo oí<br />
que para la agregación<br />
han de ser, por condición<br />
limítrofes entre sí.</p>
<p style="text-align: center;">¡Tate!, dije para mí<br />
ripio diabólico es<br />
que, al ser limítrofes, pues<br />
por fuerza son entre sí.</p>
<p style="text-align: center;">Porque jamás concebí<br />
que un hombre y una mujer<br />
amor pudiesen hacer<br />
ella en Lugo y él aquí:</p>
<p style="text-align: center;">que, si ha de haber himeneo<br />
en sus formas naturales,<br />
deben los&#8230; corresponsales<br />
gozar de limitrofeo.</p>
<p style="text-align: center;">Del mismo modo, o así<br />
lo limítrofe, sin ripios,<br />
obliga a los municipios<br />
a estar juntos entre sí.</p>
<p style="text-align: center;">Retírese, pues, de ahí,<br />
esa expresión redundante:<br />
quedará más elegante<br />
aquí y en Valladolid<br />
(o en Valladolid y aquí).</p>
<p>Y, para postre, consta en el diario de sesiones. Mientras unos políticos opinaron que ya era hora que alguien sacara algo de buen humor y que hacer bien las cosas no estaba reñido con la gracia, otros se escandalizaron ante el hecho que algo tan serio como la Constitución fuera tomado a broma por un senador de designación real. Opiniones para todos los gustos.<br />
Un libro sensacional, apto para todos los públicos, para disfrutar de muchos ratos de una buena lectura.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" title="Portada del libro" src="http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/wp-content/uploads/2010/02/libro_escribir_es_vivr.jpg" alt="Portada del libro" /></p>
<p>Título: &#8220;Escribir es vivir&#8221;<br />
Autor: Jose Luis Sampedro</p>
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		<title>¡Un xilófono!</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 23:37:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
				<category><![CDATA[Impresionante]]></category>

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		<description><![CDATA[Tuve la suerte hace ya unos cuantos años de ver en directo a Andre Rieu y su orquesta, pero no tuve ocasión de ver esta parte. Simplemente, disfrutadla. ¿Cómo se puede tocar así el xilófono?



http://www.youtube.com/watch?v=3GTgtRNdGt0
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Tuve la suerte hace ya unos cuantos años de ver en directo a Andre Rieu y su orquesta, pero no tuve ocasión de ver esta parte. Simplemente, disfrutadla. ¿Cómo se puede tocar así el xilófono?</p>
<p><span id="more-21"></span></p>
<p align="center"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3GTgtRNdGt0&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/3GTgtRNdGt0&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p align="justify">
<a href="http://www.youtube.com/watch?v=3GTgtRNdGt0" target="_blank">http://www.youtube.com/watch?v=3GTgtRNdGt0</a></p>
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		<title>[Libro] Mañana lo dejo</title>
		<link>http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/?p=20</link>
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		<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 21:41:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>

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		<description><![CDATA[Este libro me lo recomendó un compañero de trabajo, de forma totalmente casual y en una charla informal. Trata de la vida de su autor, un campeonísimo del waterpolo español con un impresioante palmarés que podéis consultar en la wikipedia y en su propia página web. Pues bien, aparte de todo esto, cayó en las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este libro me lo recomendó un compañero de trabajo, de forma totalmente casual y en una charla informal. Trata de la vida de su autor, un campeonísimo del waterpolo español con un impresioante palmarés que podéis consultar en la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Garc%C3%ADa_Aguado" target="_blank">wikipedia</a> y en su <a href="http://www.pedrogarciaaguado.net/" target="_blank">propia página web</a>. Pues bien, aparte de todo esto, cayó en las drogas, el alcohol y las fiestas nocturnas. Y el libro narra cómo sucedió todo ello.<span id="more-20"></span></p>
<p>Habla de su primer entrenador que se llamaba Mariano. Era un hombre que fomentaba la competitividad y la dureza. Era directo y cruel. Si no te salía algún ejercicio no era de los que decían: &#8220;No pasa nada, con el entrenamiento mejorarás&#8230;&#8221;, sino te increpaban: &#8220;Eres una mierda, si sigues así no vas a conseguir nada&#8230;&#8221; Y, según dice el autor, todo se convirtió en una competición constante. Salían contentos si los que habían pegado eran ellos, aunque no hubieran impuesto su técnica e incluso haber perdido el partido. Comenta que iban a entrenar con miedo.</p>
<p>En una ocasión en que llegó tarde y los vio relajados los dividió en parejas pero no de manera arbitraria, sino que de cada dos escogió los que peor se llevaban o hubieran tenido algún enfrentamiento. Cada uno se ponía en un extremo de la piscina, Mariano tiraba el balón y tenían que cogerla para llevarla al extremo. Valía todo y mientras la gente se pegaba, arañaba incluso mordía, no dejaba de decir: &#8220;¡Luchad, cabrones, tenéis que haceros fuertes!&#8221; Cuando entrenaban disparos a puerta aquel día les hizo tirar con todas sus fuerzas. Dice que los porteros recibieron aquel día más balonazos que en toda su carrera.</p>
<p>Algunos padres que seguían aquellos entrenamientos borraron a sus hijos porque creían que aquel hombre estaba loco.</p>
<p>Mucho más tarde, con 34 años, se dio cuenta que su vida era una competición continua, compitiendo en todos los aspectos de la vida: rebatir lo que otros decía, ser la estrella si alguien caía mejor que él, etc. Tuvo que aprender a no actuar así.</p>
<p>Cuando vino a Barcelona vio que la filosofía era diferente. Dado que en Barcelona no le controlaban ni su padre ni su entrenador. Entrenaban al 100%, pero se desmadraron por Barcelona. Y el desmadre llegó tan lejos que con 18 años llevaba la vida de un adicto. Bebía por las noches, pero al día siguiente marcaba goles en la piscina. Pero claro, ¿quién le dice a alguien en su mejor momento deportivo que es un adicto?</p>
<p>Él mismo reconoce que era incapaz de verlo. Por otro lado, tenían fama, dinero, salían, ligaban&#8230; Se veían como dioses a sí mismos. Pero las necesidades de emociones fuertes eran cada vez mayores y a partir de los 21 o 22 años empezó a consumir cocaína y speed y con ellos superaba el bajón que le provocaba el alcohol. Cuando salía a cenar, las cuatro o cinco cervezas &#8220;de aperitivo&#8221; no se las quitaba nadie más la botella de vino de la cena más el copazo de whiskhy, etc. Con los años se hicieron habituales las fiestas de tres días. En esas fiestas podía meterse de 3 a 4 litros de alcohol, 10 a 15 rayas de coca y otras drogas como el éxtasis. Finalmente, no podía ir de fiesta sin llevarse cocaína y éxtasis encima. Explica que es una espiral imposible de controlar.</p>
<p>Los éxitos con desmesura hace que cuando se acaba todo, el grupo se disgrega. Explica que los italianos que les derrotaron en Barcelona 92 se reunían una vez al año para cenar, mientras que el equipo al que él pertenecía, simplemente, se disgregó.</p>
<p>Ya había dado señales de petición de auxilio. El psicólogo al que le enviaron estaba acostumbrado a tratar con deportistas y no con adictos. Le dijo que tenía que fijarse unos objetivos y ordenar su vida. Y con su propio autoengaño y sentar cabeza, se casó por primera vez. Con su mujer se controlaba algo más, pero a la que salía volvía a la fiesta habitual. En una ocasión que tardó tres días en volver, su mujer llegó a llamar a la policía para denunciar su desaparición.</p>
<p>No pudo dejarlo incluso cuando lo estaban controlando. En las Olimpiadas de Barcelona 92, para pasar el control de orina y que no le detectaran drogas, fue a comprar garrafas de agua y beber mucha. No se le había pasado por la cabeza poner la de un compañero. Pensad que en aquel entonces, no se controlaba tanto como hoy día.</p>
<p>A partir del 92  se convirtieron en un equipo mediático y empezaron a hacer lo que llamaron el &#8220;Tour del Norte&#8221; y, aunque se dedicaron a hacer partidos, también se dedicaron a ir de fiesta. Dice que si la Guardia Civil hubiera registrado el autocar en el que se desplazaban no quiere ni pensar en lo que hubieran encontrado.</p>
<p>Por fin, empezó a hacer un programa de desintoxicación. La conversación fue más o menos de la siguiente manera.</p>
<p>El médico le dijo:</p>
<p>- Usted es alcohólico.<br />
- Pero yo no bebo cada día ni vagabundeo por las calles &#8211; contestó Pedro.<br />
- No, pero de seguir así, llegará a eso.</p>
<p>Empezó a ir dos veces por semana e ingresó en un centro en La Garriga, en la provincia de Barcelona. Finalmente, descubrió que era capaz de ir por la vida sin beber ni consumir.</p>
<p>Un compañero, de forma inesperada, le ofreció trabajo para un proyecto de hotel en Andorra y se puso manos a la obra aprendiendo la legislación andorrana a este referente. Y así lo hizo durante seis meses. Pero más tarde le ofrecieron una oferta que no pudo rechazar: la dirección de <a href="http://www.centromarenostrum.org/" target="_blank">Mare Nostrum</a> le quería como terapeuta. ¿Quién mejor que él para recuperar para la vida a un adicto?</p>
<p>Hoy, que él colabora con la Federación como técnico de equipos, dice que tiene muy claro que debe poner el mismo esfuerzo en que sean buenos jugadores como en que se formen como personas. No ya que tengan estudios, sino que tengan otras cosas que les llenen más allá del deporte y la noche.</p>
<p>A lo largo del libro, Pedro hace muchas reflexiones que ponen los pelos de punta. Sobre todo a los que hemos tenido la gran suerte de no conocer ese mundo.</p>
<p>Por ejemplo, no echa la culpa a nadie por haber caído en el mundo de las drogas. Se responsabiliza de sus actos. Sí, le dieron a probar la cocaína, pero fue él quien aceptó. Os pongo algunas de sus reflexiones</p>
<p><em>Al recuperarte debes asumir que no eres culpable de esa forma de actuar, a la que te ha llevado tu enfermedad, pero sí plenamente responsable de tus actos. Y, como tal, debes actuar en consecuencia. Explicar a los que lo hayan sufrido lo que te pasaba, por qué te comportabas así, dejarles claro que estabas enfermo. Sí, te habías metido en ese mundo por propia voluntad, porque lo decidiste, condicionado o no, pero que lo que había sido un vicio, algo que no creías peligroso, se convirtió en una patología. Debes pedirles perdón. Quizá no puedas retomar con ellos la relación que mantenías, pero sí iniciar una nueva. Como en todas las circunstancias difíciles de la vida, los verdaderos amigos y la gente que te quiere no te va a fallar en esta nueva etapa de tu vida.</em></p>
<p><em>Siempre se dice que educar en valores hace al sujeto más independiente y más crítico frente a las influencias del entorno. Yo no pretendo hacer un tratado al respecto, pero la experiencia me ha dicho que el acceso al alcohol y las drogas, los primeros contactos, suelen ser sociales y venir marcados por una dinámica de grupo. Se bebe, o se fuma, o se esnifa, para ser como los demás, para integrarse en el grupo. Por lo tanto, hay que ser lo suficientemente crítico como para no dejarse llevar. Hay que tener mucha información para saber qué se hace y unos valores claros para actuar en consecuencia. Y es lo que yo, como padre, intentaré transmitir a mis hijas.</em></p>
<p>Nos explica también algunas formas de razonamiento que tienen las personas que han tenido la desgracia de caer en las drogas o el alcohol:</p>
<p><em>La imaginación para justificar o esconder una adicción es habitual en los enfermos. Para el enfermo el problema no es su desequilibrio, sino su trabajo, familia o lo que sea. </em></p>
<p><em>Culpabilizar al otro de tus problemas es un mecanismo habitual en el ser humano, pero cuando es patológico muestra su cara más cruel.</em></p>
<p><em>Otro de los sentimientos habituales del adicto no es el de la culpa, sino precisamente el opuesto: el victimismo. Es frecuente culpar a los demás, generalmente a alguien en concreto, de haber llegado al extremo al que ha llegado.</em></p>
<p>Finalmente, habla del suicidio de su amigo <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jes%C3%BAs_Roll%C3%A1n" target="_blank">Jesús Rollán</a>.</p>
<p><em>Jesús lo fue todo para el waterpolo y para los que fuimos sus amigos, pero su trágica muerte no lo debe convertir en ningún mito. Que nadie crea que decidió quitarse la vida de una forma consciente y meditada. A Jesús nos lo quitó una enfermedad psiquiátrica agravada por su adicción. Y en eso no no cabe ningún tipo de heroísmo ni de conducta consecuente.</em></p>
<p>No sé, pero cada vez me está gustando menos el deporte de competición. Después de haber esye libro, así como <a href="http://www.historiasdelaciencia.com/?p=457" target="_blank">Lágrimas por una medalla</a>, mi visión de la competición no es la que era.</p>
<p>Un libro cortito, muy recomendable para todos los públicos y particularmente para los que somos padres.</p>
<p style="text-align: center"><img src="http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/wp-content/uploads/2009/09/libro_aguado.jpg" title="Portada del libro" alt="Portada del libro" /></p>
<p>Título: &#8220;Mañana lo dejo&#8221;<br />
Autor: &#8220;Pedro García Aguado&#8221;</p>
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		<title>El efecto Forer y la política</title>
		<link>http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/?p=19</link>
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		<pubDate>Sat, 20 Jun 2009 14:05:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
				<category><![CDATA[Para pensar]]></category>

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		<description><![CDATA[Este post viene derivado de la reseña de un libro que comentaba en mi otro blog. Básicamente se dice que cuanto más vago sea un discurso más probabilidades hay que quien lo escucha se sienta identificado con él. Lo que se conoce como Efecto Forer.

Que lo hacen los astrólogos y gentes que afirman tener poderes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify">Este post viene derivado de la reseña de un libro que <a href="http://www.historiasdelaciencia.com/?p=454" target="_blank">comentaba en mi otro blog</a>. Básicamente se dice que cuanto más vago sea un discurso más probabilidades hay que quien lo escucha se sienta identificado con él. Lo que se conoce como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Forer" target="_blank">Efecto Forer</a>.</p>
<p><span id="more-19"></span></p>
<p align="justify">Que lo hacen los astrólogos y gentes que afirman tener poderes paranormales, todavía es aceptable, pero cuando eso se hace en política, la cosa no tiene nombre.</p>
<p align="justify">Aunque el libro dice que el texto original se debe a una publicación en 1998, yo recuerdo haberla visto mucho antes publicada en un diario (no recuerdo cuál), lo menos hace 20 años, con el terrible detalle al lado que ponía &#8220;paseante en Cortes&#8221;. :</p>
<p align="justify">
<table border="1">
<tr>
<td><font size="1">Señoras y señores</font></td>
<td><font size="1">la coyuntura actual</font></td>
<td><font size="1">debe integrarse en la finalidad global</font></td>
<td><font size="1">de un proceso dirigido hacia la igualdad</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">Estoy realmente convencido que</font></td>
<td><font size="1"> la situación de exclusión que sufren algunos de ustedes</font></td>
<td><font size="1">obliga a pensar en un aumento de la eficacia</font></td>
<td><font size="1">de un futuro orientado hacia un aumento del progreso y de la justicia</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">Sepan desde ahora que lucharé por conseguir que se admita que</font></td>
<td><font size="1">la agudeza de los problemas de la vida cotidiana</font></td>
<td><font size="1">interroga al ciudadano que soy y nos obliga a todos a ir hacia delante por la vía</font></td>
<td><font size="1">de una reestructuración social en la que cada uno podrá encontrar por fin su dignidad</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">Por otra parte, hoy puedo afirmar con conocimiento de causa que</font></td>
<td><font size="1">la voluntad feroz de sacar a nuestro país de la crisis</font></td>
<td><font size="1">tiene como consecuencia obligatoria la urgente necesidad</font></td>
<td><font size="1">de una valorización sin concesiones de nuestras características específicas</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">Quiero manifestar aquí mi férrea determinación a proclamar con voz bien alta que</font></td>
<td><font size="1">el esfuerzo prioritario a favor de la precaria situación de los excluidos</font></td>
<td><font size="1">potencia mi deseo incontestable de ir en el sentido</font></td>
<td><font size="1">de un plan que corresponda realmente a las exigencias legítimas de todos</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">He defendido durante mucho tiempo (permítanme recordárselo) la idea de que</font></td>
<td><font size="1">el particularismo debido a nuestra historia única</font></td>
<td><font size="1">debe conducirnos a la elección realmentte imperativa</font></td>
<td><font size="1">de unas soluciones rápidas correspondientes a los grandes ejes sociales prioritarios</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">Y declaro plenamente consciente y con total convicción que</font></td>
<td><font size="1">la aspiración más legítima de cada uno al progreso social</font></td>
<td><font size="1">hace de las preocupaciones de la población la base para la elaboración</font></td>
<td><font size="1">de un programa más humano, más fraternal y más justo</font></td>
</tr>
<tr>
<td><font size="1">Y ciertamente no serán ustedes, mis queridos compatriotas, los que me contradecirán si les digo que</font></td>
<td><font size="1">la necesidad de responder a las inquietudes diarias de todos ustedes, tanto jóvenes como ancianos</font></td>
<td><font size="1">implica una misión, en síntesis, de las más estimulantes para mí: la elaboración</font></td>
<td><font size="1">de un proyecto portador de verdaderas esperanzas, especialmente para los más desfavorecidos</font></td>
</tr>
</table>
<p align="justify">Basta con leer cualquier estrofa de la columna 1, luego cualquier otra de la columna 2, luego otra de la columna 3 y finalmente otra de la columna 4. Si a esto le ponemos una fuerte entonación, tenemos un largo y potente discurso en el que no hemos dicho absolutamente nada.</p>
<p align="justify">Lo dicho: paseante en Cortes.</p>
]]></content:encoded>
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		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Papa, el Presidente y una carta</title>
		<link>http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/?p=18</link>
		<comments>http://www.historiasdelaciencia.com/opinion/?p=18#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 04 May 2009 13:56:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cantar la caña]]></category>

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		<description><![CDATA[Carta del presidente H. Truman al Papa Pacelli (Pio XII). Julio de 1952Estimado Señor Pacelli:
Como bautista y como jefe ejecutivo de la más grande y poderosa nación del mundo, en la cual todos me llaman simplemente Señor Truman, no puedo dirigirme a Ud. como Su Santidad, titulo que solo pertenece a DIOS.
Nosotros, en los Estados [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Carta del presidente H. Truman al Papa Pacelli (Pio XII). Julio de 1952<span id="more-18"></span><em>Estimado Señor Pacelli:</em></p>
<p><em>Como bautista y como jefe ejecutivo de la más grande y poderosa nación del mundo, en la cual todos me llaman simplemente Señor Truman, no puedo dirigirme a Ud. como Su Santidad, titulo que solo pertenece a DIOS.</em></p>
<p><em>Nosotros, en los Estados Unidos de América, consideramos a todos los hombres iguales delante de Dios y nos dirigimos a ellos por sus verdaderos nombres. Por eso mismo es que me dirijo a Ud. simplemente como señor Pacelli.</em></p>
<p><em>El pueblo que me eligió su Jefe Ejecutivo es una nación democrática, amiga de la paz, por lo tanto mi deber es conseguir la cooperación de aquellos que realmente hayan dado pruebas de desear la Paz y de trabajar para conseguirla, no de los que gritan paz y fomentan la guerra. No creo que Ud. ni su iglesia estén entre los que verdaderamente desean la paz y trabajan por ella.</em></p>
<p><em>En primer lugar, nuestros antepasados fundadores de esta gran nación, conocedores por la historia de la naturaleza de vuestra iglesia amante de la política y de la guerra, sentaron como principio de nuestro gobierno no permitir vuestra intromisión en nuestros asuntos de gobierno.</em></p>
<p><em>Aprendieron bien esa lección en la historia de Europa y, por eso, estamos convencidos de que nuestra democracia durará mientras no aceptemos vuestra intromisión, como lo hicieron los gobiernos de Europa a quienes enredasteis con vuestras doctrinas e intrigas políticas. Thomas Jefferson, uno de los más sabios de nuestro país, dijo esto mismo cuando lo declaró: &#8220;La historia no nos muestra ningún ejemplo de pueblo alguno manejado por el clero que haya tenido un gobierno civil y libre&#8221;.</em></p>
<p><em>Por eso es usted la última persona en el mundo que pueda enseñarme la forma de dirigir a mi pueblo por el camino de la paz.</em></p>
<p><em>Para refrescar su memoria le recordaré algunos hechos de su predecesor en el Vaticano el Papa Pío XI, el iniciador de toda agresión fascista en los tratados de Letrán, celebrados con Mussolini en 1929. Este fue el principio de la traición a la civilización cristiana. Fue este el comienzo de los horrores que sufrieron Europa y el mundo, cuyas consecuencias estamos sufriendo todavía.</em></p>
<p><em>Un notable escritor e historiador de mis país, Lewis Munford (que no es comunista ni odia a los católicos), escribió lo siguiente en su libro &#8220;Faith For Living&#8221;, que publicó en 1940: &#8220;La traición al mundo cristiano se efectuó claramente en 1929 con el concordato celebrado con Mussolini y el Papa&#8221;. Dice algo más: &#8220;Desafortunadamente los propósitos del fascismo están en gran conflicto con los de una república libre, como es la de los Estados Unidos de América.</em></p>
<p><em>En este tratado la Iglesia Católica&#8230;&#8230;fue su aliada, una potente aliada, de las fuerzas de la destrucción&#8221;.</em></p>
<p><em>En esa época muy pocos de los que vivimos en los Estados Unidos conocíamos la verdadera naturaleza del fascismo, como Ud. y el Papa XI lo conocían, pues fueron los que fomentaron la guerra y aliaron su iglesia a él (el fascismo).</em></p>
<p><em>Usted mismo fue especialmente preparado, como joven sacerdote y como diplomático de la Iglesia, para el propósito especifico de ayudar a Alemania a prepararse para la Guerra Mundial.</em></p>
<p><em>Usted y el Káiser urdieron en Suiza las intrigas contra los aliados durante la primera guerra mundial. Usted estuvo doce años en Alemania en donde tomó parte de la ascensión de Hitler al poder, habiendo celebrado acuerdos con él y con el execrado Von Papen, un segundo Papa, que ayudó a Hitler a tomar el poder y puso firma con la del Cardenal Eugenio Pacelli y la de Hitler en el Concordato con el Vaticano, firmado en 1933.</em></p>
<p><em>Nadie creerá jamás que usted ignorase el complot de Hitler y sus nazis estaban preparado contra nosotros. El propio biógrafo católico dice que Ud., durante esos años era &#8220;el hombre informado del Reich&#8221;.</em></p>
<p><em>Después de la firma del Concordato por Ud. y por Von Papen y de hacer aspersiones con agua bendita a Hitler dándole la &#8220;impresión&#8221; de que resucitaba, Von Papen, que logró escapar de Nuremberg, se jactaba en la siguiente forma: &#8220;el tercer Reich es el primer poder que no solamente reconoce sino que pone en práctica los altos principios del papado&#8221;.</em></p>
<p><em>Vuestros cardenales y obispos bendijeron en Roma las armas de guerra de los soldados enviados contra indefensos etíopes. Vuestro cardenal Schuester, de Milán, proclamó el robo de Etiopia como una cruzada santa &#8220;para llevar en triunfo a Etiopia la Cruz de Cristo&#8221;. Mientras tanto sigue Ud. llamando a su iglesia &#8220;la iglesia de Dios&#8221; y pretende que yo, como jefe de un estado civil, le admita a Ud. como superior a mí y al pueblo de los Estados Unidos de América. Ud. habla con palabras melosas sobre justicia y al mismo tiempo hace sonar los tambores para otra guerra, tal vez más terrible que las dos ultimas, contra Rusia que nos ayudo a derrotar a Hitler y Mussolini.</em></p>
<p><em>Usted está incitando a los Estados Unidos para que cuando antes declare la guerra a Rusia, usando los mismos métodos empleados por Hitler para lograr la solidez de sus detestables y diabólicos regímenes.</em></p>
<p><em>Usted quiere que desperdiciemos nuestro dinero y que enviemos a nuestros jóvenes a una muerte horrible, que sobre los cadáveres de Hitler y de Mussolini terminemos la lucha que aquellos empezaron con ayuda suya y a quienes nosotros derrotamos. Sí, Estados Unidos de América desea la Paz, pues de todas las naciones solamente nosotros quedamos con alguna prosperidad y decencia.</em></p>
<p><em>Somos el baluarte de las libertades democráticas protestantes. Si nosotros, o la Inglaterra protestante, nos debilitásemos vuestra CULTURA CATÓLICA tendría una oportunidad para gobernar otra vez el mundo haciéndolo retroceder a la Edad Media. Si perdiésemos o nos debilitásemos con la guerra que Ud. está provocando contra Rusia, fácilmente procuraría el Vaticano una alianza con ella. Su predecesor, el Papa Pío XI, declaró públicamente que el haría pacto CON EL DIABLO MISMO, si conviniese a los intereses de la Iglesia. Por lo tanto, señor Pacelli, es mi deber como Jefe de este país predominantemente protestante, rechazar sus propuestas a guisa de alianza, de pacto de paz. &#8220;Los que comen en el plato en que el Diablo está comiendo, deben usar una cuchara muy larga&#8221;.</em></p>
<p><em>Continuaré mi labor para lograr y mantener la paz como buen bautista, conservando los honrados principios protestantes que hicieron poderosa nuestra nación y trabajando por ellos.</em></p>
<p><em>Sinceramente suyo,</em></p>
<p><em>HARRY S. TRUMAN</em></p>
<p><em>PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA</em></p>
<p>Fuente:<br />
<a href="http://www.soberania.org/Articulos/articulo_501.htm" target="_blank">http://www.soberania.org/Articulos/articulo_501.htm</a></p>
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		<title>La mejor forma de tener ideas en política</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Apr 2009 20:55:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Recuerdo una anécdota escuchada hace unos cuantos años, creo que en algún corrillo. El entonces alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún, preguntó al periodista Miguel Ángel Aguilar, quien ocupaba un alto cargo en la agencia de noticias Efe: “¿Qué podemos hacer para solucionar el tráfico?”. Aguilar respondió: “Quitar los coches oficiales&#8221; El alcalde, sin duda [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Recuerdo una anécdota escuchada hace unos cuantos años, creo que en algún corrillo. El entonces alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún, preguntó al periodista Miguel Ángel Aguilar, quien ocupaba un alto cargo en la agencia de noticias Efe: “¿Qué podemos hacer para solucionar el tráfico?”. Aguilar respondió: “Quitar los coches oficiales&#8221; El alcalde, sin duda sorprendido por la propuesta, replicó: “Pero si son muy pocos. ¿Cómo van a producir atascos?”. El periodista, que fue mi jefe en el difunto diario El Sol y de quien guardo el mejor recuerdo, dijo: “No es por los coches, alcalde, es por vosotros: en el momento que estéis una semana yendo en transporte público seguro que se os ocurre alguna idea”.</em></p>
<p>Visto en <a href="http://www.ramonlobo.com/2009/04/22/la-mejor-forma-de-tener-ideas-en-politica/" target="_blank">En la boca del lobo</a>, vía <a href="http://www.escolar.net" target="_blank">escolar</a>.</p>
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		<title>Ciudadanos, leyes y policía</title>
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		<pubDate>Sun, 15 Mar 2009 14:42:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
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		<description><![CDATA[El ciudadano que nunca ha hecho nada en contra de las leyes ni de los demás, ha sufrido agravios por los que invocarlas; el ciudadano que vive como si la policía existiera tan sólo para cuestiones administrativas como la expedición del pasaporte o de la licencia de armas (para la caza); si las circunstancias de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>El ciudadano que nunca ha hecho nada en contra de las leyes ni de los demás, ha sufrido agravios por los que invocarlas; el ciudadano que vive como si la policía existiera tan sólo para cuestiones administrativas como la expedición del pasaporte o de la licencia de armas (para la caza); si las circunstancias de la vida le llevan, de pronto, a tener que ver con ella, o necesitarla por lo que es institucionalmente, le asalta un sentimiento de zozobra, de impaciencia, de furor, que radica en el convencimiento de que la seguridad pública se basa más en la escasa y esporádica tendencia de los hombres a delinquir que en el empeño, le eficiencia y la perspicacia de la policía.</em></p>
<p><em>Convencimiento que tiene su parte de objetividad; más o menos según los momentos, más o menos según los países.</em></p>
<p>Fuente:<br />
&#8220;La desaparición de Majorana&#8221;, Leonardo Sciacia</p>
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		<title>Hombres esclavizando hombres</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Feb 2009 11:23:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>omalaled</dc:creator>
				<category><![CDATA[Para pensar]]></category>

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		<description><![CDATA[Desde la Edad Media, la corona británica tenía derecho legal de obligar a cualquier hombre sano a contribuir a la defensa del reino, mediante las patrullas de leva.

Durante el reinado de Isabel I, la armada empezó a necesitar tanta mano de obra se que aprobó la Ley de la Vagancia, que permitía levar a cualquier [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde la Edad Media, la corona británica tenía derecho legal de obligar a cualquier hombre sano a contribuir a la defensa del reino, mediante las patrullas de leva.<br />
<span id="more-15"></span><br />
Durante el reinado de Isabel I, la armada empezó a necesitar tanta mano de obra se que aprobó la Ley de la Vagancia, que permitía levar a cualquier vagabundo o maleante. En tiempos de guerra, los pueblos y ciudades tenían la obligación de proporcionar cierta cantidad de reclutas. Esto impulsó a los alcaldes y jefes de policía locales -que sabían aprovechar una buena oportunidad- a vaciar las mazmorras y los calabozos; no sólo se libraban de la carga económica de mantener a los presos, sino que los alejaban de la zona junto con cualquier rufián o revoltoso que aún no hubiera dado con sus huesos en la cárcel. Esta ley se mantuvo vigente hasta bien entrado el siglo XVIII, cuando las autoridades navales se quejaron tanto de la pésima calidad de los reclutas, que la corona no tuvo más remedio que modificar la política de levas.</p>
<p>Las patrullas de leva británicas estaban formadas por marineros o antiguos marineros a las órdenes de un teniente de navío, que recorrían los puertos y las ciudades de la costa en busca de tripulantes. Las víctimas de la patrulla recibían un salario a cambio de sus servicios, pero les pagaban menos que a los marineros voluntarios. El sistema duró hasta mediados del siglo XIX, cuando mejoraron las condiciones de a bordo lo suficiente como para atraer a más marineros voluntarios.</p>
<p>Fuera cual fuese la profesión del recluta, ya fuera artesano, profesional u obrero, casado o soltero, padre o no, si se resistía a la patrulla de leva le golpeaban en la cabeza y le llevaban a bordo inconsciente. Una vez ahí, estaba obligado a permanecer en el barco hasta el fin de la misión del buque o de la guerra. Además, no tenía derecho a ir de permiso y no le entregaban la paga hasta el final de la misión, aunque pasaran varios años.</p>
<p>Llegó a haber casos en que las eficientes fuerzas del servicio de leva se apoderaron de algún novio y de la mitad de los invitados a una boda en las mismas puertas de la iglesia. Los hombres tatuados y patizambos eran los más vulnerables, ya que dichas características se consideraban señas inconfundibles de un navegante. Muchos sastres también acabaron levados. Las levas llegaron a ser tan generalizadas y, por supuesto, tan odiadas, que los niños de los siglos XVIII y XIX jugaban al juego de las patrullas de leva.</p>
<p>No eran los barcos un hotel de lujo, desde luego. En 1740 el almirante Edward Vernon ordenó que rebajaran la ración diaria de ron con un litro de agua (la ración diaria para los hombres era medio litro y para los niños un cuarto). La dureza de las condiciones en que tenían que vivir los marineros en aquellos tiempos era brutal: la mitad de ellos morían debido a enfermedades, como el escorbuto, malaria en zonas endémicas como las Antillas, etc. Una tercera parte de los fallecidos era por roturas en la jarcia, caídas, ahogados, cañones que explotaban, etc.</p>
<p>Por si fuera poco, el trato dispensado por los oficiales fanáticos e indiferentes tampoco ayudaba. En su opinión, el único idioma que entendían los marineros era el del látigo o el azote como castigo de cualquier acto de insubordinación. En su obra &#8220;Dos años al pie del mástil&#8221;, publicada inicialmente de forma anónima en 1840, Richard Henry Dana describió un castigo impuesto por un tiránico capitán de navío:</p>
<blockquote><p>-¿No puede un hombre hacer una pregunta sin que le azoten con el látigo?<br />
-¡No! -dijo el capitán-. Nadie puede abrir la boca en este barco excepto yo.</p>
<p>Entonces empezó a azotarle la espalda, girando el torso con cada golpe, para darle con todas sus fuerzas(&#8230;)</p>
<p>-Si quieres saber por qué te estoy azotando, te lo diré. ¡Lo hago porque me gusta! ¡Porque me da la gana! ¡Me sienta bien y por eso lo hago!</p></blockquote>
<p>No es extraño que muchos de ellos se amotinaran. Uno de los motines más sangrientos de la historia fue el del MHS Hermione en 1797 (8 años después del más famoso: el de la Bounty). Asesinaron al capitán y a 9 de sus oficiales a hachazos y machetazos antes de echarlos por la borda. A continuación, entregaron el buque a los españoles. Durante los diez años siguientes, la armada dio caza y ahorcó a 24 de los 60 tripulantes que habían tenido un papel activo en el motín. Los demás permanecieron en la penumbra de la historia.</p>
<p>El motín había sido por la tiranía y crueldad de su capitán Hugh Pigot. Era hijo de un almirante y desde que tenía 12 años se acostumbró a que los iban con él le tenían respeto reverencial. Mandaba azotar a hombres por delitos como ser el último en descender desde la jarcia o no correr de inmediato a cubierta cuando se daba una orden. Aun así, los hombres aguantaron dos años antes de amotinarse. En una ocasión, las prisas por no ser el último provocaron la muerte de tres marineros. Pigot observó los cuerpos con desdén y ordenó que echaran por la borda &#8220;a estos marineros de agua dulce&#8221;. Al día siguiente se amotinaron.</p>
<p>Por suerte, no todos los hombres relacionados con la marina son de esta calaña. ¿Os suena la línea Plimsoll? Además de político fue un comerciante de carbón y reformador social. Presentó ante el parlamento medidas de seguridad para la navegación. La cámara lo aprobó en 1876, en contra de la resistencia de los armadores sin escrúpulos que preferían sobrecargar los barcos y asegurarlos sin importarles el riesgo de la vida de las tripulaciones. O mejor: sabían que se iban a hundir. Eran una especie de barcos-ataúd. Plimsoll se ganó el apodo de &#8220;amigo de los navegantes&#8221;. Llegó al parlamento en 1868 y después de fracasar en su primer intento de erradicar esas cargas criminales de las embarcaciones, escribió un libro llamado <em>Our Seamen</em> (&#8220;Nuestros marineros&#8221;) que causó un gran impacto en Inglaterra.</p>
<p>Se creó una comisión en 1875 para investigar el problema y en 1875 se redactó una iniciativa gubernamental. Aunque Plimsoll la consideraba insuficiente, la apoyó. Cuando el primer ministro <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Benjamin_Disraeli" target="_blank">Disraeli</a> anunció que su gobierno no presentaría la iniciativa, Plimsoll insultó a varios legisladores. Más tarde, se convertiría en el presidente de la Unión de Navegantes y de Bomberos y jugó un papel importante al protestar contra las horribles condiciones de los buques de ganado.</p>
<p>Finalmente, el Parlamento británico dictó una ley según la cual todas las embarcaciones debían incorporar una línea que indicase la máxima capacidad de carga que podían soportar:<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Disco_Plimsoll" target="_blank"> la línea Plimsoll</a>.</p>
<p>¿Cuántas vidas debe haber salvado este hombre?</p>
<p>Fuentes:<br />
&#8220;Mitos y leyendas del mar&#8221;, Peter D. Jeans</p>
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