El Charles Darwin de los robots

Publicado el 12 de Mayo de 2005 en Curiosidades por omalaled
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos y 51 segundos
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¿Existe alguna razón para que las máquinas no se reproduzcan?. Las células producen células, los seres humanos producen seres humanos, ¿por qué las máquinas no van a producir también máquinas?
 
Eso ya se lo planteaba John von Neumann en 1948. Ya os he hablado de este hombre aquí. Mientras sus especialistas estaban dedicados a construir un ordenador diseñado por él, ya estaba pensando en si la autorreproducción era posible. Dio en Princeton tres conferencias sobre este tema.
 
No se trata, decía, de producir materia de la nada, sino más bien de pensar en una réplica de mecanismos igual al que ya existe una réplica de animales. Imaginemos un caldo en el que hay flotando piezas igual que hay un caldo con moléculas necesarias para la vida. John von Neumann afirmaba que una máquina autorreproductora tendría que tener
por lo menos ocho clases distintas de piezas: cuatro para el cerebro y cuatro para la parte motora.
 
El cerebro se compondría de órganos capaces de reaccionar a distintos tipos de estímulos externos. Si se producen dos o más al mismo tiempo (dos piezas que chocan con el organismo en el mismo instante), la máquina tendrá que enterarse de ello y deberá tener la facultad de seleccionar cuál de verdad le interesa, así como una especie de reloj necesario para coordinar todos los actos de todas las piezas.
 
Por lo que se refiere al cuerpo, primero se necesita un parte rígida o central (como el esqueleto interno en los hombres o el caparazón exterior de las langostas). No importa cómo, pero es necesaria esa mínima rigidez. Si el robot tiene que juntar dos piezas flotando en torno a él, debe poder cogerlas y ensamblarlas (órgano fusor), así como desensamblarlas (órgano cortante). Finalmente algo que le permita el movimiento (lo más parecido a los músculos, motores o cualquier cosa por el estilo).
 
Para la reproducción, supongamos, decía von Neumann, que hay un mar las piezas con las que el robot pueda hacer una copia de sí mismo. Dichas piezas chocan con el órgano sensorial del robot y éste debe ensamblarlas. ¿Cómo puede saber el robot qué y cómo debe ensamblar? En primer lugar, debe poder reconocerlas y registrar lo esencial en un código (Alan Turing ya había descubierto que podía guardarse esa información en código binario). De esta manera y con ese código, el autómata toma una pieza, lee del plano y luego ensambla las piezas siguiendo las instrucciones del plano. Esto sólo sería autorreproducción si el autómata hubiera aprendido su propia estructura y que estuviera descrita en el plano. Por tanto tenemos el robot mismo y el plano. Necesitaremos además un órgano controlador que dirigirá todas las operaciones para que se lleven a cabo en la secuencia apropiada y un mecanismo capaz de copiar el plano mismo.
 
No se sabía en aquellas fechas pero resulta que las moléculas de ADN se reproducen exactamente de la manera en que von Neumann lo había expuesto. El mecanismo copiador del plano equivale a los polímeros del ARN y ADN. El controlador que dirige las operaciones son las moléculas represoras y desrepresoras que regulan el desarrollo de los genes, haciendo que distintas células se desarrollen de distintas maneras.
 
¿A que todo parece fácil después de conocer las explicaciones de von Neumann? ¿No os parece increíble que un sólo hombre haya podido deducir la maquinaria de la vida y la reproducción aplicando simplemente el sentido común?
 
Pues todavía llegó más lejos, explicó las mutaciones basándose en que podía haber aumentos de complejidad, piezas defectuosas y otros factores. Pero la complejidad era la clave. Por debajo de cierto límite los autómatas degenerarían en mecanismos más sencillos pero por encima de ese límite afirmó que “el fenómeno de síntesis puede llegar a ser explosivo”. Y con esto ya había explicado la evolución.
 
Así que ya tenemos otra línea más en el currículum de este hombre: ser el Charles Darwin de los robots.
 
Fuentes:
“¿Quién ocupó el despacho de Einstein?”, Ed Regis
“Einstein y Cía.”, Ernst Peter Ficher



Hay 4 comentarios a 'El Charles Darwin de los robots'

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  1. #1.- Enviado por: Cyric

    El día 12 de Mayo de 2005 a las 11:10

    interessantissim, com sempre! el von neumann akest (no el coneixia) deu tenir un cap enorme xD en serio, com pot haver-hi gent tan i tan inteligent?

  2. #2.- Enviado por: omalaled

    El día 12 de Mayo de 2005 a las 11:28

    Gràcies Cyric.

    I no t’ho perdis els ordinadors actuals porten l’arquitectura “von Neumann”

    He llegit una biografia sobre ell i no em van agradar detalls de la seva personalitat. Tot i això s’ha de reconèixer que aquest von Neumann era un crack.

    Salut!!

  3. #3.- Enviado por: Cyric

    El día 12 de Mayo de 2005 a las 12:01

    mira el q he trobat:
    http://www.elmundo.es/elmundo/2005/05/11/ciencia/1115825857.html
    casualitat?

  4. #4.- Enviado por: omalaled

    El día 12 de Mayo de 2005 a las 12:14

    Grràcies altra vegada.

    No tenia ni idea! Impresionant!

    El que trobo curiós es que això que trobem tan fantàstic i modern sigui una idea que ja té més de 50 anys. Com la tècnica s’acceleri, aquests temes portaran cua.

    Salut!!