Satélites

Publicado el 6 de febrero de 2011 en Curiosidades por omalaled
Tiempo aproximado de lectura: 8 minutos y 39 segundos
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Pocas veces nos paramos a pensar en la importancia que tienen los satélites en nuestra vida diaria. Y son más importantes de lo que parece. Los hay de todo tipo y con todo tipo de finalidades. Hoy quiero daros una pincelada sobre los distintos tipos de satélite que corren por el mundo (mejor dicho, en órbita) en función de las distancias a las que se encuentran de la Tierra y comentar algunas de sus peculiaridades.

Según la distancia a la que se encuentran de la Tierra los científicos clasifican los satélites en GEO, MEO y LEO. GEO es la abreviatura de Órbita Terrestre Geosíncrona, lo que significa, en palabras llanas, que da una vuelta a la Tierra en 24 horas y se encuentran, por tanto, a 35.800 kilómetros de la superficie de la Tierra; las órbitas MEO son aquellas que corresponden a distancias medias (entre 10.000 y 20.000 kilómetros); y las LEO las que corresponden a distancias bajas (menos de 10.000 kilómetros).

Un dato a tener en cuenta sobre los satélites es que cuanto más lejos están, más lentos deben ir. Consideremos la Luna. Se encuentra a unos 380.000 kilómetros de la Tierra y su velocidad tangencial (o sea, la velocidad lineal a la que saldría si la Tierra desapareciera de golpe) es de 1 kilómetro por segundo. No es una velocidad extraordinaria: es aproximadamente Mach 3. Y como ya habréis adivinado, un avión volando a esa velocidad no está precisamente en órbita. Si quisiéramos que un avión estuviera en órbita en las alturas a las que vuelan habitualmente, la velocidad tendría que ser del orden de 10 kilómetros por segundo. Así que a medida que nos acercamos a la Tierra, la velocidad de la órbita debe ser mayor.

Las órbitas ideales en muchos casos serían aquellas en las que los satélites estuvieran siempre sobre el mismo punto de la Tierra. A esas órbitas las llamamos geoestacionarias. En realidad, dichas órbitas sólo pueden darse cuando el satélite se encuentra sobre el ecuador. Si fuera de norte a sur, por ejemplo, estaría medio día sobrevolando el hemisferio norte y el otro medio día el hemisferio sur; y lo que pretendemos es, precisamente, que no cambie de punto sobre la superficie. El giro de la Tierra debería, por tanto, acompañar al giro del satélite. A los satélites que están en una órbita GEO fuera del ecuador se les llama “geosincrónicos”; sólo son geoestacionarios los que están por encima del ecuador. Observad alguna vez las fotos de los satélites meteorológicos y a ver si se os ocurre desde dónde toman esas fotos.

El METEOSAT, por ejemplo, se encuentra sobre el golfo de Guinea, justo sobre un punto en la intersección del ecuador con el meridiano de Greenwich; y el AMAZONAS 2 de Hispasat se encuentra también sobre el ecuador pero a 61º Oeste, por encima de América del Sur. Ambos fueron llevados a esas órbitas por cohetes Ariane 5. Son dos ejemplos, pero hay muchos más.

Seguro que ya conocéis la gran ventaja de esa órbita: no tenemos que mover nuestras antenas parabólicas. Y, por supuesto, la TV vía satélite ofrece grandísimas ventajas, como la de no tener que construir una elaborada infraestructura pudiendo emitir TV a casi medio mundo de forma simultánea. En Marruecos, por ejemplo, las calles y los edificios apenas han cambiado en mil años. Sólo una cosa destaca como cambio: antenas parabólicas en casi todos los tejados. Lo malo es que al estar tan lejos de la superficie terrestre, su señal a emitir debe ser más potente. No obstante, el sacrificio en potencia queda compensado con la ventaja posicional.

Además, existe otra ventaja más curiosa. Si sois víctimas de un secuestro y no sabéis dónde os han llevado, entonces buscad alguna antena parabólica y fijaos dónde apunta. Si lo hace hacia el norte es que estáis en el hemisferio sur y viceversa, y si la antena apunta hacia arriba, este u oeste, entonces estáis en el ecuador. Espero que nunca tengáis necesidad de emplear esta ventaja.

Luego están los satélites espía. No los miréis con malos ojos. Aunque en su día se usaban con fines exclusivamente militares hoy los utilizan los gobiernos y las industrias para controlar inundaciones, incendios, salud de los cultivos, etc. Si quisierais poner en marcha uno de estos satélites, ¿en qué órbita lo pondríais? Por un lado, lo ideal sería una órbita geoestacionaria para poder observar en todo momento los mismos puntos de forma continuada en el tiempo, pero entonces estaría muy lejos y no podríamos ver tan bien como quisiéramos. Es cierto que existen telescopios, pero hay un punto a partir del cual una imagen ya no se puede ampliar debido a la naturaleza ondulatoria de la luz. Por otro lado, queremos estar cerca de la superficie de la Tierra para poder ver con más detalle, por lo que queremos una órbita muy baja y perderíamos el punto de vista al cabo de poco tiempo, cosa que tampoco nos gustaría. Veamos esto con algo más de detalle.

Decíamos que podríamos ponerlos en la órbita geoestacionaria a 35.800 kilómetros, pero esa distancia es demasiado grande incluso para un telescopio. La falta de nitidez en los telescopios viene determinada por la fórmula: b=h*L/d; donde b es la resolución, d el diámetro de la lente o espejo del telescopio, h la distancia a la que se encuentra del objeto (en este caso, la altura sobre la superficie de la Tierra) y L la longitud de onda de la luz. Por ejemplo, el espejo del Hubble tiene un diámetro de 2,4 metros. Si estuviera en una órbita geoestacionaria, la h sería 35.000 kilómetros y la longitud de onda de la luz es de unos 520 nanómetros. Poniendo todo esto en la fórmula nos sale una resolución de 7,58 metros. Esto quiere decir que si tuviéramos dos objetos situados a menos de 7,58 metros el uno del otro, se verían tan borrosos que no habría forma de ver si son dos o uno. Como podéis ver, una auténtica porquería de nitidez si lo que queremos observar es una persona o un coche. No obstante, nos vendría muy bien para observar huracanes o localizar un barco. Por tanto, descartemos la GEO en los satélites espía.

Por el contrario, si los ponemos muy bajos, en una órbita LEO para poder ver mejor, hemos de ir más deprisa. Para ello, la altura ideal oscila entre los 150 y 300 kilómetros (una órbita LEO). En una órbita de este tipo un satélite va a unos 8 kilómetros por segundo, lo que hace que dé una vuelta a la Tierra cada hora y media. El problema es que tenemos muy poco tiempo para observar un objetivo: del orden de unos 75 segundos y durante unos 600 kilómetros de recorrido. Si estuviese al doble de altura, tardaríamos el doble de tiempo, pero la mitad de resolución, así que ya veis que es una solución de compromiso. Una vez que el satélite ha perdido su objetivo de vista debe dar una vuelta a la Tierra para volver a verlo, lo que significa que no lo podrá hacer hasta pasada hora y media. Y eso suponiendo que la Tierra no rota sobre su eje. De hecho, si un punto del ecuador tarda 24 horas en dar una vuelta a una circunferencia de 40.000 kilómetros de contorno, significa que se mueve a unos 1.600 kilómetros por hora, lo que hace que cuando el satélite intente avistar el mismo punto, este puede haberse desplazado alrededor de unos 2.500 kilómetros. Nada desdeñable, ¿verdad? Por supuesto, este cálculo depende de la longitud (me refiero a la longitud cartográfica) del punto que queramos observar.

Pero claro, ganamos en resolución. Si aplicamos la misma fórmula del telescopio al Hubble a 300 kilómetros de altura su resolución sería de 6 centímetros, lo permitiría identificar a una persona. Pero cuidado, que no todos los satélites espía llevarían la tecnología del Hubble. La conclusión es que los satélites espía deben estar a una órbita baja para poder tener una buena resolución, pero no son capaces de leer matrículas de coches, reconocer personas y cosas por el estilo, como sale en algunas películas. Lo que sí obtienen son una imágenes borrosas para estas resoluciones y no hay forma técnica de evitarlo, pues es una causa física, no técnica.

¿Queréis observar todo el globo terrestre en todo momento? Bien, poned más satélites con una buena resolución. Desconozco si esto realmente se hace con satélites espía. Lo que sí puedo deciros es que se hace con otro tipo de satélites de los que hablamos a continuación, pero no para observar, sino para orientarnos.

Entre medio de estos dos tipos de satélites anteriores, los GEO y los LEO, se encuentran los que siguen una órbita terrestre media, los MEO, entre ellos, los fascinantes GPS. Es auténticamente impresionante ver hasta dónde ha llegado esta tecnología: hay coches que lo llevan en el salpicadero, los utilizan los deportistas, las bombas inteligentes para poder ser guiadas a su objetivo con un margen de error de escasos metros, etc.

Un receptor GPS capta las señales de algunos de los 24 satélites de posicionamiento global que actualmente orbitan nuestro planeta. Hay quien piensa que nuestros aparatos emiten señales para comunicarse con el satélite pero en realidad son receptores y no emisores. Sí, podrían haberse diseñado de otra manera, pero no hemos de olvidar que en principio se concibieron para uso militar y un soldado nunca quiere revelar su posición, cosa que haría emitiendo ondas de radio. Los satélites GPS están en constante movimiento y emitiendo de forma continua en qué posición se encuentran. Nuestro receptor GPS lleva un pequeño ordenador que mide el tiempo que tarda en llegar la señal desde los mismos calculando la distancia a cada uno de ellos. Una vez computada la distancia a tres de ellos ya puede determinar en qué lugar se encuentra de la Tierra.

También hay quien piensa que los satélites GPS están en órbitas geosincrónicas, pero no es así, ya que tendrían que llevar radiotransmisores mucho más potentes para que las señales llegasen a nuestros receptores. Por otro lado, tampoco pueden estar demasiado cerca, ya que entonces irían demasiado rápidos. Por ese motivo se llegó a una solución intermedia y se encuentran a unos 20.000 kilómetros de altura. Su velocidad es de unos 4 kilómetros por segundo y con esa velocidad tardan 12 horas en circunvolar la Tierra.

Los GPS llevan un reloj atómico interno muy preciso, del orden de los nanosegundos ¿Tan importante es esa precisión? Pues lo es tanto que deben tenerse en cuenta los efectos relativistas. Por un lado, tenemos la dilatación del tiempo dada la velocidad que llevan y, por otro, la gravedad a esa altura es menor que la que tenemos en la superficie de la Tierra. Restando la diferencia de ambos fenómenos obtenemos que al final de cada día, el reloj del satélite marca 39 millonésimas de segundo más que otro igual y en reposo situado en la superficie de la Tierra.

No parece una diferencia muy grande, pero hay que tener en cuenta que la velocidad de la luz se usa en los cálculos de nuestra posición. Cualquier millonésima que nos dejemos en el tintero multiplicada por esta cifra se transforma en un error que podría representar un error de 11 kilómetros más cada día al calcular nuestra posición. Así que los satélites deben tener en cuenta esas 39 millonésimas de segundo de más cada día para que podamos utilizar estos servicios. Una vez más, Einstein tenía razón.

Para poner un satélite en órbita necesitamos potentes cohetes que pesan más que el propio satélite. De hecho, se desperdicia un 96% de la energía cada vez que se hace. Pero eso ya es otra historia.

Fuentes:
Richard A. Muller, Física para futuros presidentes, 2008.
http://www.migui.com/ciencias/fisica/relatividad-y-cuantica-en-la-practica-gps-y-relojes-atomicos.html
http://www.consumer.es/web/es/motor/educacion_y_seguridad_vial/2005/12/23/148023.php
http://www.upv.es/satelite/trabajos/pracGrupo17/sistemas.html



Hay 25 comentarios a 'Satélites'

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  1. #1.- Enviado por: RayLike

    El día 6 de febrero de 2011 a las 17:28

    Muy interesante artículo, entiendo por qué es importante tener un mapa con la posición no sólo de cada satélite si no de cada objeto de tamaño considerable como para hacer daño pues su velocidad es impresionante. Claro, ésto es importante para los que viajan al espacio.

    Cuando dices “Es decir, al final de cada día, el satélite es 39 millonésimas de segundo menos joven que nosotros.”, ¿No sería al contrario? El tiempo para los satélites transcurre más despacio, ergo, son más jóvenes que nosotros al final de cada día.

    Una duda: ¿Por qué medio los satélites corrigen su posición? ¿Acaso llevan una cantidad especifica de algún gas de tal forma qué éste con el tiempo se agota y al final todo satélite se perderá con el tiempo?

  2. #2.- Enviado por: Quiquin

    El día 6 de febrero de 2011 a las 17:54

    Muy buen artículo , solo un apunte. En lo que a satélites LEO se refiere. El no elegir una órbita demasiado baja, entre 500km y 100km es por el rozamiento atmosférico (Atmospheric Drag) que acortaría mucho la vida útil del satélite al gastar combustible necesario para realizar pequeñas correcciones de apuntamiento etc … Por otro lado es verdad que para aparatos ópticos las órbitas bajas no son recomendables por los efectos de la velocidad que comentabas ….

    @RayLike … Son pequeños motores a combustible que se usan para apuntamiento y corrección de la órbita, su uso se intenta minimizar al máximo para aumentar la vida útil. Lo último es el uso de motores de plasma, satélite GOCE http://www.esa.int/esaLP/LPgoce.html , simplemente espectacular !!!

    P.D: Ey !!! Los satélites espía no son los únicos LEO … todos los de aplicaciones científicas de observación de la tierra suelen estar en esas órbitas.

  3. #3.- Enviado por: Carlos Cabrera

    El día 6 de febrero de 2011 a las 18:52

    Genial articulo. Sólo que creo que encontré un errata. ¿No debería decir “el satélite es 39 millonésimas de segundo MÁS joven que nosotros”?

    Saludos cordiales

  4. #4.- Enviado por: Javier

    El día 6 de febrero de 2011 a las 19:47

    Saludos!
    Me encanta este blog, pero este artículo no es de mis favoritos, lo siento.
    A lo mejor no lo he leído bien, pero para mantener la misma velocidad angular que la tierra, entiendo que los satélites tendrán que llevar una velocidad tangencial MENOR cuanto mas cerca estén de la tierra, y MAYOR cuanto mas lejos. no?

    Lo digo por el párrafo segundo, en el que comparas la velocidad de la luna con la de los aviones. Yo no conozco los datos exactos, pero entiendo que en una rotación uniforme, a mayor distancia del centro, mayor la velocidad.

    Pensemos en una rueda de bici… van mas rápido los radios o el neumático? -> giran a la misma velocidad (rpm), pero el neumático lleva mayor velocidad tangencial.

  5. #5.- Enviado por: Javier

    El día 6 de febrero de 2011 a las 19:48

    Perdón, es en el tercer párrafo, no en el segundo.

  6. #6.- Enviado por: omalaled

    El día 6 de febrero de 2011 a las 20:58

    Aclaro. En los GPS hay 2 efectos relativistas:

    1.- La velocidad a la que va hace que el tiempo pase más poco a poco (Relatividad Restringida). Esto haría que se atrasara unas 7 millonésmias de segundo al día.
    2.- Por el hecho de estar a mayor altura, está a menor gravedad y por ello el tiempo pasa más rápidamente (Relatividad General). Esto hace que se adelante 46 millonésimas de segundo al día.

    Gana por goleada la segunda y el resultado neto es que el reloj del satélite marca 39 millonésimas de segundo más al día, con lo que cada día hay que atrasarlo. El satélite se hace más viejo antes que nosotros.

    Voy a ver cómo explicarlo sin la confusión que he podido crear, lo retoco después de escribir este comentario…

    Javier: me sabe mal que no te haya gustado, no sé si por la duda o por el tema. Por mi parte, mientras leía todo lo que he expuesto difruté mucho del tema.

    Los satélites alrededor de la Tierra, los planetas alrededor del Sol, etc., siguen la Tercera Ley de Kepler. No todos llevan la misma velocidad angular. Cuanto más lejos, velocidad angular menor y más lentos van.

    Piensa, por ejemplo, que un año de Mercurio (una vuelta alrededor del Sol) dura unos 115 días terrestres, Venus 224 y la Tierra (como ya sabrás) 365. Si todos tuvieran la misma velocidad angular, todos tardarían 365 días en dar una órbita alrededor del Sol, pero no es así. Mercurio va más rápido, Venus más lento, etc.

    ¿Aclarado? :-)

    Salud!

  7. #7.- Enviado por: Alfonso

    El día 6 de febrero de 2011 a las 21:31

    Según tengo entendido, los receptores GPS no calculan el tiempo. En vez de esto, para calcular la posición necesitan la señal de un cuarto satélite. Esto se hace asi porque, en caso contrario, sería necesario tener un reloj atómico en el receptor, y sincronizarlo con los relojes atomicos de los satélites. Y entonces los receptores serian un poco mas caros (a parte del coñazo que seria tener que ir actualizado el receptor :D).

  8. #8.- Enviado por: Javier

    El día 6 de febrero de 2011 a las 22:21

    He leido mas detenidamente el artículo, y parece que he confundido

    “la velocidad necesaria para que los objetos estén en órbita”

    con

    “la velocidad necesaria para mantener una órbita geosíncrona”.
    Ahora tiene sentido, gracias por la aclaración.

  9. #9.- Enviado por: Cesar

    El día 7 de febrero de 2011 a las 00:06

    Hola, Muy bueno el articulo. solo una cosa, defines las alturas de las orbitas de 10.000 y 20.000 kilometros…
    seran metros no?, 100 o 200 kilometros de altura.

  10. #10.- Enviado por: omalaled

    El día 7 de febrero de 2011 a las 00:13

    Cesar: No, no, no… :-)
    Si miras el comentario anterior de Quinquib verás que a esas alturas tendrías rozamiento atmosférico, que nos desbaratería todo. Realmente, hablo de kilómetros. Echa un ojo a este enlace y te convencerás más.

    Salud!

  11. #11.- Enviado por: Sergi Huguet

    El día 7 de febrero de 2011 a las 00:57

    Muchas gracias por el articulo

  12. #12.- Enviado por: Visual

    El día 7 de febrero de 2011 a las 02:46

    Hola, muy interesante el artículo pero, por favor…

    …pon alguna ILUSTRACIÓN !!!

    ;-)

  13. #13.- Enviado por: David

    El día 7 de febrero de 2011 a las 10:24

    Buen artículo. Después de estar estudiando vehiculos espaciales durante una semana (tengo examen de esto hoy mismo) me conecto para desconectar y me encuentro mas de lo mismo jeje

    Tengo que decir que he echado en falta algunas orbitas interesantes, como:

    Molniya: Órbita que utilizan los satelites de comunicaciones para cubrir las latitudes altas, ya que los geoestacionarios no son útiles. Estas órbitas tienen una alta inclinacion (suele ser de 63,4º para eliminar a perturbación en el argumento del perigeo debida a J2), alta excentricidad (e=0,75) para que el satelite esta la mayor parte del tiempo sobre la zona de interés (rp=300km ra=40.000Km) y con un periodo de 12 horas.

    Heliosíncrona: Que se caracteriza por mantener constante la orientacion del plano orbital respecto al Sol. El satélite siempre pasa por el mismo punto a la misma hora. Observaciones con buena iluminacion en la zona de interes.

  14. #14.- Enviado por: Malonez

    El día 7 de febrero de 2011 a las 11:15

    Muy ameno el artículo.

    Tuve la suerte la semana pasada de ir a la charla de Pedro Duque y salieron varios de los conceptos que comentas, más que nada porque él lo que quiere hablar es de su satélite. Vi por ahí la palabra MEO y no sabía que era, ahora ya lo sé, gracias :).

  15. #15.- Enviado por: Jaime

    El día 7 de febrero de 2011 a las 15:07

    Casualmente hace una semana hablaba yo de los satélites de radioaficionado en mi blog:
    http://jaime.robles.es/blog/apuntar-las-antenas/

  16. #16.- Enviado por: Marfil

    El día 8 de febrero de 2011 a las 20:56

    Hola Omalaled,

    Otro excelente artículo, como ya nos tienes acostumbrados.

    Te dejo este comentario que no representa ningún aporte, para comentarte que estoy trabajando en un blog de C&T –si, uno más, aunque un poco diferente–, si no es mucha molestia quisiera comentarte más de él por correo.

    Disculpa la intromisión, en verdad odio hacer este tipo de anuncios.

  17. #17.- Enviado por: omalaled

    El día 8 de febrero de 2011 a las 21:03

    En absoluto.

    Te contesto en privado …

  18. #18.- Enviado por: Piotr

    El día 10 de febrero de 2011 a las 15:31

    Muy interesante.
    Pero igual si te secuestran te apercatas antes de si has cambiado de estación que de aónde apuntan las antenas. ;)

  19. #19.- Enviado por: pasandoporaqui

    El día 11 de febrero de 2011 a las 11:59

    Una cosa respecto a lo de poder ver objetos mas alla de la resolucion optica del instrumento:

    Existen algoritmos que, si uno tiene un modelo del aspecto aproximado del objeto a observar, pueden mejorar la resolucion de la imagen final por debajo del limite optico. Hay aplicaciones cotidianas como en las camaras que fotografian las matriculas de coches que se han saltado el limite de velocidad. En ocasiones estas imagenes salen borrosas y tras aplicar uno de estos algoritmos (i.e., el algoritmo de Lucy) se lee la matricula perfectamente.

    Esta tecnica ha sido aplicada con el mismo Hubble, sobre todo el la primera epoca, antes de que corrigieran la aberracion esferica poniendole las “gafas”, para aumentar el detalle de los objetos que se observan.

  20. #20.- Enviado por: José Ramón

    El día 19 de febrero de 2011 a las 23:01

    Soy uno de tus tantos lectores que disfrute de tus escritos…además de felicitarte y agradecer por el esfuerzo que haces en divulgar conocimiento….quiero informarte que en la universidad donde trabajo….dedicaremos una cartelera para la información sobre noticias de investigación….y una de sus secciones será “Historias de la Ciencia”…en la que publicaremos tus historias…haciendo por supuesto…la debida referencia al blog y a su autor…estamos en una zona en la que el acceso a internet es escaso….pero de igual manera…tus historias contaran con lectores adicionales….te escribo desde Mérida…Venezuela…la institución es la Universidad Sur del Lago…que forma ingenieros y administradores para el sector agropecuario….recibe un cordial abrazo de hermanos desde Venezuela…y esperamos seguir contando con tus historias…

  21. #21.- Enviado por: omalaled

    El día 20 de febrero de 2011 a las 22:42

    José Ramón: es un verdadero honor. Puedes contar con que habrá Historias de la Ciencia para rato. Recibid un abrazo para todos vosotros y un sincero agradecimiento por vuestro interés.

  22. #22.- Enviado por: TOMAS NOMAS

    El día 20 de marzo de 2011 a las 02:50

    Me alegra haber encontrado este excelente blog dedicado a dar a conocer las Historias de la Ciencia así como anécdotas y otras curiosidades pues además contribuyen a hacer de todo esto una real aventura del pensamiento.

    Saludos Cordiales

    Tomás Nomás

  23. #23.- Enviado por: Enrique

    El día 28 de abril de 2011 a las 13:55

    Alfonso tiene razón, pero con una puntualización. Los receptores GPS sí que calculan el tiempo, pero mal. Tienen un reloj que lleva la hora, pero de una manera mucho menos precisa que los relojes atómicos, por lo que no está sincronizado con los relojes de los satélites. De ahí la necesidad de al menos 4 satélites para calcular la posicion correctamente. Se necesitan 3 satélites para calcular la posición y un cuarto para calcular esta falta de sincronizacion y poder corregir la posición.

  24. #24.- Enviado por: omalaled

    El día 28 de abril de 2011 a las 15:38

    Muchas gracias por las puntualizaciones. Es refrescante ver que estos temas los tenéis mucho más claros que yo.

    Salud!

  25. #25.- Enviado por: Hiram

    El día 23 de abril de 2012 a las 21:41

    Omalaled nuevamente felicidades.
    En mi caso sucede algo similar a José Ramón de Venezuela, con la diferencia que en nuestra Universidad (Universidad Autónoma de Zacatecas, en México) se publica un boletín informativo que se llama “Esferas Concéntricas” donde se han publicado varios articulos tuyos tal y como los escribes… Cuando leí uno de ellos en el papel yo ya lo había leído aquí en el blog, y ya te imaginarás yo dándomelas de sabio…
    Como quiera es una satisafacción divulgar lo poco o mucho que sabes para entender lo que nos rodea, porque conozco gente que se limita a enseñar o compartir su conocimiento (son algunos maestros) pues tienen la idea que los futuros egresados serán competencia para los que ahorita enseñan en las aulas. Conductas nefastas….
    Bueno el objetivo no era ese sino felicitarte, y que gracias a este blog y varios más que están entrelazados (Antonio Aberrón, Anfrix, el extinto Curioso Pero Inútil, etc.) se logra tener una visión más clara.

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