John von Neumann (2)

Publicado el 6 de Septiembre de 2008 en Historias de la ciencia por omalaled
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Ya os he hablado de von Neumann en 1, 2, 3 y otros artículos y hoy os hablaré más de él. De niño bromeaba en griego clásico con su padre. Poseía una memoria fotográfica. Sus padres entretenían a sus invitados con demostraciones del pequeño Johnny para memorizar listas de teléfonos. Un invitado escogía al azar una página y una columna de su agenda telefónica. Johnny la leía unas cuantas veces y era capaz de contestar correctamente a cualquier pregunta sobre números, direcciones y teléfonos o recitarlos en el orden correcto.

El padre había comprado una biblioteca en una subasta inmobiliaria y, para poner los libros, encargó a un carpintero que llenara una habitación con estanterías para ellos. Johnny pasaba muchas horas leyendo aquellos libros. Había hasta una enciclopedia de la historia del mundo de Wilhelm Oncken. Se resistía a que le cortaran el pelo a no ser que su madre le permitiera llevar uno de los tomos. Cuando empezó la Primera Guerra Mundial, ya se los había leído todos y pudo hacer comparaciones entre sucesos del momento y otros de la historia pasada, analizando ambos desde el punto de vista de la estrategia militar. Tenía 10 años.

Al interesarse por la ciencia, pronto empezó a hacer experimentos caseros. En una ocasión, él y su hermano Michael consiguieron hacerse con un trozo de sodio y lo echaron en agua para observar la reacción. Después de disolverse (se produjo hidróxido sódico cáustico), probaron el agua. La familia, alarmada, tuvo que avisar a un médico.

El primer profesor de matemáticas que tuvo reconoció al instante el diamante en bruto que tenía y recomendó que siguiera un programa especial de matemáticas. Exasperaba a sus maestros. Admitía que no había estudiado la tarea para ese día y a continuación participaba en la argumentación con mayor conocimiento que cualquiera. Obtuvo matrícula de honor, al igual que en la mayoría de las otras asignaturas, salvo en educación física, en la que sacó un aprobado.

A los 20 años introdujo la definición de número ordinal, que es aquel conjunto de todos los ordinales más pequeños que él. A los 23 años obtuvo el doctorado (en apenas 5 años) y fue el hombre más joven que ocupó un puesto de Privatdozent (parecido a un profesor ayudante). Su fama había corrido rápidamente por toda la comunidad matemática. La teoría de anillos es conocida hoy como “álgebras de von Neumann”, también es suya la demostración de la hipótesis cuasi-ergódica y también hizo aportaciones a la teoría de grafos. Más tarde, aplicó sus conocimientos a la incipiente mecánica cuántica. Fue él quien se dio cuenta que un estado cuántico podía considerarse como un vector en un espacio de Hilbert (estoy seguro que a los que hayan estudiado mecánica se les ha puesto una sonrisa de oreja a oreja) y es que decía que sólo había conocido a un “gran matemático”. Se refería, por supuesto, a David Hilbert; de quien extendió sus trabajos.

Los Neumann apreciaban el lujo. Tenían un juego de porcelana china y sus cuberterías de plata eran costosas para los profesores de la época. Siempre conducía Cadillacs descapotables último modelo. Fue uno de los primeros en poseer limpiaparabrisas y presumía de ello con sus amigos. Era un conductor temerario: al cabo del año se gastaba en el coche en reparaciones tanto como si lo hubiera comprado nuevo. Un cruce en Princeton tenía el sobrenombre de “la esquina de von Neumann”. Entre sus papeles personales se guardan memorias de muchos de los percances que tuvo.

Su esposa Klara decía que era capaz de no recordar qué había comido, pero sí recordaba palabra por palabra un libro que había leído hacía 15 años. También decía que en una ocasión fue a una reunión en Nueva York. Poco después le telefoneó desde Nueva Jersey para preguntarle: “¿Para qué he venido a Nueva York?”.

A lo largo de su vida leyó la mayoría de las historias enciclopédicas más conocidas, como “La decadencia y caída del imperio romano”, de Gibbon o como “Historia antigua y medieval” de Cambridge. Y si unimos un hombre con esa inteligencia y esa potencia memorística a una lectura de este tipo de temas puede formarse un cóctel explosivo.

En un viaje por el sur de los EEUU asombró a Stanislaw Ulam por su capacidad de relatar la historia de los antiguos campos de batalla de allí por donde pasaban, y con todos sus detalles. Y no se le podía calificar como un aficionado más a estos temas: sus conocimientos eran tan amplios como los de un especialista.

En la revista Life se afirmó que era el mayor experto en genealogía de los reyes de Europa y se decía también que te puede decir quién se enamoró de quién y por qué; con qué sobrina desconocida se casó este zar, cuántos hijos ilegítimos tuvo, etc.

En una ocasión, un famoso experto en la historia de Bizancio acudió a una fiesta en casa de los Neumann en Princeton y se enzarzaron en una discusión sobre historia. Diferían en una fecha concreta. Sacaron un libro para comprobarla y… ¿adivináis quién llevaba razón? Varias semanas después el profesor fue de nuevo invitado a casa de los Neumann. Llamó por teléfono a su mujer y le dijo: Iré si Johnny promete no discutir sobre la historia de Bizancio. Todos piensan que soy el mayor especialista del mundo en eso, y quisiera que lo siguieran pensando.

El matemático Jacob Bronowski, en The Ascent of Man lo calificó como la persona más inteligente que he conocido, sin excepción alguna. Además era un genio, en el sentido de que un genio es aquella persona que da a luz dos ideas geniales. Una definición de “genio” muy curiosa.

Durante la Guerra fue consejero de un departamento de la marina. El equipaje estaba rigurosamente limitado y había que llevar un casco antimetralla. Neumann quitó el casco y puso en su lugar un tomo de la Historia Medieval de Cambridge. Desde Londres escribía en 1943 a su mujer: Salvo los apagones antiaéreos, cosa a la que uno también se puede acostumbrar pronto, aquí la vida es absolutamente normal… Las alarmas, los ataques aéreos y demás son meras formalidades, desde luego para la parte céntrica de Londres.

Oppenheimer le pidió que trabajara en el proyecto Manhattan y fue una de las rarísimas excepciones a la norma de seguridad que se imponía a los científicos que trabajaran para la bomba que vivieran allí. Los que no vivían allí pero trabajaban para el proyecto, en realidad, no sabían por qué lo hacían. A von Neumann le consideraban tan valioso que se le permitió pleno conocimiento y total libertad para su agenda.

En los Álamos había una concentración de cerebros brutal, cosa que impedía ver que muchos venían de Hungría: Neumann, Edward Teller, Leo Szilard, Eugene Wigner, Theodore von Kármán que eran conocidos con el sobrenombre de “marcianos”. Pero destacaba Neumann por encima de todo, del que decían que en realidad era un marciano que se había disfrazado de hombre y aprendido a vivir entre ellos.

Los cálculos que hizo fueron cruciales. Para producir una explosión atómica necesitamos una masa crítica de U235. Una vez que la tenemos, explota. Podemos, por ejemplo, tener dos semiesferas separadas cada una de las cuales no llegue a la masa crítica, pero que al unirlas sí lo haga. El problema era que el inicio de la explosión puede separar los pedazos antes de poder unirse por completo.

En la bomba de Hiroshima se utilizó una esfera con un hueco y una bala que cabía en dicha esfera. Mediante explosivos convencionales se disparaba la bala hacia el hueco de la esfera. Aunque funcionaba, esta disposición era bastante poco eficiente. Otra posibilidad era la de la implosión. Igual que si exprimiéramos un limón, hemos de hacer una fuerza similar en todas partes, las cargas explosivas debían estar perfectamente sincronizadas para que la masa crítica estuviera concentrada en el centro. El chiste que se contaba por los Álamos era que el problema se parecía a aplastar una lata de cerveza sin derramar una gota. El plutonio que implosionaba de esta manera se tornaba líquido. Fue en esta parte en la que Neumann aportó sus cálculos. Se dio cuenta que el plutonio se comprimiría tanto que tomaría una densidad mayor que la normal, con lo que se incrementaba la velocidad de la reacción en cadena y la explosión era todavía más fuerte. Así fue la bomba lanzada sobre Nagasaki.

Ulam decía de Neumann que le encantaba estar con los militares porque admiraba a aquellas personas capaces de ser despiadadas e implacables. Cuando juzgaron a Oppenheimer, von Neumann declaró a favor. Dijo que era tan leal como competente. El fiscal, no obstante, le preguntó si él hubiera actuado igual que Oppenheimer. Y la respuesta fue esta:

Me está usted pidiendo que en primer lugar acepte la hipótesis de que alguien se ha comportado mal, y a continuación que me pregunte a mí mismo si hubiera hecho igual. ¿Acaso no se parece a indagar “cuándo dejé de pegar a mi mujer”?

En calidad de comisionado, Neumann se convirtió en un personaje público. Salía por TV, era entrevistado, recibía correspondencia de gente excéntrica (al igual que todo científico famoso).

En cierta ocasión hicieron una entrevista a su mujer, quien dijo:

Por cierto, tiene muy poca idea de la distribución de la casa. Una vez, en Princeton, le pedí que me trajera un vaso de agua. Al rato volvió para preguntarme dónde se guardaban los vasos. Claro que sólo llevábamos en esa casa diecisiete años. Jamás ha cogido un martillo o un destornillador. Lo único que sabe hacer es arreglar cremalleras. Es capaz de hacerlo de inmediato. (…) La mera idea de retirarse a vivir a algún lugar en una casita encantadora con jardín sería para él la muerte. Es una persona complicada, y la vida con él es complicada. Sin embargo, tiene muchas compensaciones. Me gusta la claridad del mundo de las matemáticas, y la sensación que se tiene ante un problema matemático cuando se sabe que sólo se tiene una respuesta correcta. Aprecio el tema central de nuestra vida. Somos como todos, y tenemos problemas como los demás; pero sólo hablamos de ello durante un rato y pasamos luego a cosas mejores. Soy el banco de pruebas de sus ideas. Otros lo harían mejor, pero resulta que yo soy la elegida; es fascinante.

Cuando se instaló un nuevo ordenador en Princeton capaz de hacer apenas 2000 instrucciones por segundo (hoy día, la capacidad de los procesadores se mide en MIPS: millones de instrucciones por segundo), para probarlo, sugirieron ponerle a resolver un problema y que von Neumann también lo hiciera para ver si llegaban al mismo resultado. Y así fue, pero cabe tener en cuenta que von Neumann acabó antes que la máquina.

Fue consejero de IBM y los ingenieros de la época decían que era capaz de crear y revisar de cabeza programas de 50 líneas… ¡en Assembler!. En 1954, un físico que trabajaba en el proyecto ICBM (Misiles Balísticos Intercontinentales) en una empresa aerospacial le presentó una extensa memoria compuesta por cientos de páginas producto de ocho meses de trabajo. Von Neumann empezó a hojear la memoria. Cuando estaba a medias fue al final y lo leyó por encima desde el final hasta el principio, escribió unas notas en un cuaderno y dijo: “No funcionará”. El físico se desilusionó, aunque no quedó convencido de ello. Pasó dos meses agobiantes trabajando y finalmente se convenció de que aquel proyecto, efectivamente, no funcionaría. Curiosamente, el proyecto hoy conocido como ICMB (misiles balísticos intercontinentales) llevó durante un tiempo las siglas IBM. Edward Teller dijo que, probablemente, IBM debía la mitad de su dinero a von Neumann. Ni él ni ninguno de sus colegas quiso nunca patentar sus ideas para intentar estimular el desarrollo tecnológico posterior.

En cierta ocasión, la RAND trabajaba para resolver un problema tan complejo que ningún ordenador tenía capacidad para resolverlo. Solicitaron a von Neumann que les ayudase a construir un ordenador capaz de hacerlo. Nuestro hombre pidió primero que le explicaran el problema y los ingenieros estuvieron dos horas garabateando signos en una pizarra furiosamente. Von Neumann se limitó a quedarse quieto en su asiento con la cabeza agachada entre las manos. Cuando acabaron de explicárselo, sacó su libreta e hizo unas anotaciones. Acto seguido les dijo: Caballeros, no necesitan de un nuevo ordenador: acabo de resolver su problema.

La URSS hizo explotar su primera bomba atómica en agosto de 1949. Con ello terminaba el monopolio americano sobre armas nucleares, lo que provocó una carrera armamentística. Por primera vez en la historia del mundo, se contemplaba la posibilidad de un ataque sorpresa que borraría toda una nación de la Tierra. Empezó a plantearse qué debía hacer EEUU. Ninguno de los dos bandos quería ser atacado, pero ambos temían que el otro bando les atacara por sorpresa (¿recordáis El dilema del prisionero?). Hacia 1950, muchas personas de los EEUU pensaban que debería llevar a cabo un ataque sorpresa, no provocado. La idea, llamada eufemísticamente “guerra preventiva”, afirmaba que, aprovechando la superioridad nuclear, los EEUU debían establecer un gobierno mundial. Y no penséis que esto lo afirmaban cuatro chiflados. Entre ellos estaban nada menos que los matemáticos Bertrand Russell y John von Neumann.

Mientras que Russell afirmaba que no había lugar en el mundo para dos potencias nucleares, Neumann iba más lejos y propugnaba un ataque relámpago por sorpresa. Decía que en el caso de los rusos, no hay que decidir si se les ataca, sino cuándo. La revista Life lo citaba: Si me propone usted bombardearles mañana, yo le contesto, ¿por qué no hoy? Si dice usted que hoy a las cinco de la tarde, yo le digo, ¿por qué no a la una?

Y es que recordaba palabra por palabra la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídices, que está considerada como una guerra preventiva:

El creciente poder de Atenas, y el consecuente temor que esto provocó en Esparta, fue lo que hizo que la guerra fuera inevitable (…) os aconsejamos que tratéis de conseguir lo mejor que podáis para vosotros, teniendo en cuenta lo que ambos realmente pensamos; puesto que sabéis tan bien como nosotros que si se discuten estos temas entre gente práctica, el grado de justicia empleado dependerá de la capacidad de mantenerlo por la fuerza, y el hecho de que los más fuertes harán lo que su poder les permita; los más débiles aceptarán lo que no tengan más remedio que aceptar.

En un informativo, von Neumann posaba delante de una pizarra en un laboratorio y dijo lo siguiente:

Lo que ustedes pueden ver aquí [en la pizarra] es la descripción en lenguaje matemático de la energía de una reacción nuclear. Es un hecho comprobable, y también un hecho con implicaciones políticas. Existe una gran preocupación entre la gente debido al poder destructivo que poseen las armas nucleares; hay quien piensa que hubiera sido mejor que nunca se inventaran. Sin embargo, la ciencia y la tecnología deben ser neutrales…

Y concluía:

No le concierne al científico decidir la manera de usar o controlar lo que ha desarrollado. Esta cuestión es un asunto de todo el pueblo y sus dirigentes políticos.

Fuente:
El dilema del prisionero“, William Poundstone



Hay 30 comentarios a 'John von Neumann (2)'

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  1. #1.- Enviado por: maty

    El día 6 de Septiembre de 2008 a las 17:33

    Excelente reentrada.

    Con todo eer tus historias me hace sentir muy vulgar :-(

  2. #2.- Enviado por: fyrwet

    El día 6 de Septiembre de 2008 a las 19:21

    Genial como siempre. No sabía que Neumann era tan belicoso.

  3. #3.- Enviado por: omalaled

    El día 6 de Septiembre de 2008 a las 20:51

    maty: no es cuestión de sentirse vulgar, sino de saber apreciar de lo que son capaces y disfrutar con ello. Es como si te sintieras vulgar como nadadora habiendo visto a Michael Phelps. Pues no: tú haces tus piscinitas y él las suyas, y disfrutas viendo cómo bate records mundiales y aplaudieéndole :-)
    fyrwet: era un hombre que lo trataba todo desde el punto de vista matemático. Si veía que el beneficio de una mayoría iba en detrimento de una minoría, lo aplicaba la lógica independientemente que hubiera personas detrás. Fue, además, quien calculó a qué altura debían explotar las bombas atómicas para causar la mayor destrución posible.

    En ese aspecto era insensible.

    Salud!

  4. #4.- Enviado por: TioPetros

    El día 6 de Septiembre de 2008 a las 22:30

    Stanislaw Ulam cuenta sus últimos días en su autobiografía “Memorias de un matemático”. Al final, cuando la vida que estaba en juego fue la suya propia, devorado por un cáncer terminal; parece que su sensibilidad por la vida humana se acentuó bastante y empezó a preocuparse por la vida después de la muerte y pidió un sacerdote.

    No era humano. Realmente era un marciano.

    TioPetros

  5. #5.- Enviado por: Kabish

    El día 6 de Septiembre de 2008 a las 22:41

    Von Neumann siempre me ha fascinado. Tocaba todos los palos. Qué envidia. Aunque como todos los genios tiene su punto negro. Cuántos millones de muertos si le hubieran hecho caso durante la guerra fría.

  6. #6.- Enviado por: baldio

    El día 6 de Septiembre de 2008 a las 23:41

    Arquitectura Eckert-Mauchly:
    La arquitectura Eckert-Mauchly, incorrectamente denominada de «Von Neumann»,[1] se refiere a las arquitecturas de computadoras que utilizan el mismo dispositivo de almacenamiento tanto para las instrucciones como para los datos (a diferencia de la arquitectura Harvard). El término se acuñó a partir del memorando First Draft of a Report on the EDVAC (1945) escrito por el conocido matemático John von Neumann en el que se proponía el concepto de programa almacenado. Dicho documento fue redactado en vistas a la construcción del sucesor de la computadora ENIAC y su contenido fue desarrollado por John Presper Eckert, John William Mauchly, Arthur Burks y otros durante varios meses antes de que von Neumann redactara el borrador del informe. (http://es.wikipedia.org/wiki/Arquitectura_Eckert-Mauchly)

    John Atanasoff:
    Fue legalmente resuelto el viernes 19 de octubre de 1973, cuando el juez de distrito Earl R. Larson declaró inválida la patente, dictaminando que el ENIAC había heredado muchas ideas claves del Atanasoff Berry Computer. El juez Larson dijo textualmente, “Eckert y Mauchly no invetaron ellos solos el primer computador electrónico y digital automático, si no que partieron desde uno del Dr. John Vincent Atanasoff”. (http://es.wikipedia.org/wiki/John_Atanasoff#El_enredo_de_la_propiedad_intelectual)

    John von Neumann:
    Durante una audiencia del comité del senado, una vez describió su ideología política como, en sus propias palabras, “violentamente anticomunista y mucho más militarista que la normal”. Como presidente del conocido Comité para Misiles de von Neumann primero y como miembro de la restringida Comisión de Energía Atómica después, desde 1953 hasta su muerte en 1957, él era el científico con mayor poder político en Estados Unidos. A través de su comité, desarrolló varios escenarios de proliferación nuclear, misiles submarinos e intercontinentales con cabezas atómicas y el muy controvertido equilibrio estratégico llamado Destrucción_mutua_asegurada (Destrucción Mutuamente Asegurada). En pocas palabras, él era la mente diestra de los aspectos científicos de la guerra fría que condicionó al mundo occidental por cuarenta años. (http://es.wikipedia.org/wiki/John_Von_Neumann#Pol.C3.ADtica_y_Asuntos_Sociales)

  7. #7.- Enviado por: omalaled

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 00:11

    TioPetros: pienso igual: era un marcioano.
    Kabish: No sé si él, en este aspecto, era más peligroso que Edward Teller.
    baldio: Así es y no tiene disculpa. Pero tengo una cosa clara. Si tuvo poder político es porque se lo dieron y los que ostentaban el poder querían lo que él era capaz de ofrecerles. A Openhenheimer, por ejemplo, que hubiera podido hacer muchas cosas más, se lo quitaron por negarse a hacer la bomba H. Sólo tomaron a científicos con esas ideas.

    Salud!

  8. #8.- Enviado por: Vitrubius Volante

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 01:05

    Sin ningún lugar a dudas, Omalaled, tu blog es el que me resulta más fascinante (por el contenido, la temática y la claridad expositiva) de todos los que sigo, que incluye: YEELQTLS, Historias con Historia, Fogonazos, Fronteras, Strange Maps, Un barco más grande, cabovolo, cgredan blog, Siglos Curiosos, Una breve historia, ViSióN BeTa, Soviet Russia y Física en la Ciencia Ficción. Sin desmerecer en absoluto a todos esos magníficos blogs, por supuesto. Pero me quedo con el tuyo (quizás porque estudio Historia y ya hay cosas de otros blogs que me encantan pero no me sorprenden tanto como los temas que tratas).

    De esta entrada en particular me quedo con esta cita: “Un genio es aquella persona que da a luz dos ideas geniales.” (J. Bronowski) Qué útil definición, ¿verdad?

  9. #9.- Enviado por: Marfil

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 05:04

    Tengo una duda; éste párrafo está correcto “Su esposa Klara decía que era capaz de no recordar qué había comido, pero sí recordaba palabra por palabra un libro que había leído hacía 15 años. También decía que en una ocasión fue a una reunión en Nueva York. Poco después le telefoneó desde Nueva Jersey para preguntarle: “¿Para qué he venido a Nueva York?”.” ?

    Von Neumann estaba en Neuva Jersey o llamo desde Nueva York a Nueva Jersey donde estaba su esposa? Creo que es lo segundo y quedo mal redactado.

    Es compleja su opinión acerca de temas sociales; sin embargo por decir algo a favor del mismo, me encuentro mucho más cercano a la reacción de Omalaled, esto es que Von Neuamann se avenía a calcular lo que normalmente consideramos como incalculable (la vida) pero que sin embargo constantemente en política, economía, etc. es necesario calcular. Al menos se avino a tomar una posición radical donde claramente la indecisión era lo peor, nuevamente el artículo sobre el dilema del prisionero de Omalaled es muy ilustrativo.

  10. #10.- Enviado por: servidora

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 10:54

    Jesús Mosterín le dedica un capítulo en “Los lógicos”; lo que resulta tremendo sobre su visión “light” de la energía atómica (igual por eso era tan brutiño con lo de la guerra preventiva :-/ ) es enterarse de como murió.

    Hmmm… echo de menos a Turing :-) y su relación con lo que los informáticos conocemos como “Arquitectura Von Neumann” :-) Claro que no he leído tus otras entradas, igual es que ya lo has tratado :-)

    Me alegro de que hayas vuelto :-)

  11. #11.- Enviado por: Ness

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 11:40

    Desde luego, una gran entrada. Y algunos comentarios:

    Su postura respecto al ataque a los rusos no es un asunto de belicismo sino de miedo o supervivencia. Los rusos eran perfectamente capaces de haber lanzado la bomba. De esa creencia surge la necesidad de hacerlo antes. Hay que ver las posturas con las circunstancias de la época, no con las actuales.

    Y sobre von Neumann, mira que decir que lanzar una bomba atómica depende de la decisión del pueblo y sus líderes políticos… es verdad, pero una amarga verdad, dado el grado de estupidez general tanto de pueblo como de politicos.

  12. #12.- Enviado por: omalaled

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 13:07

    Vitrubis Volante: muchas gracias por tus palabras. Sigo muchos de los blogs que dices y me parecen excepcionales. Saber que hay quien me pone en su misma categoría es un honor.
    Marfil: en el libro “El dilema del prisionero” poen Nueva Jersey (al menos, así recuerdo haberlo copiado). Da la sensación que le venía de camino, no qu e hubiera llegado yse hubiera equivocado. Buscando un poco más, en el libro “El ordenador y el cerebro” dice que era Brunswick. Sea como sea, la cuestión es que iba a Nueva York, pero sin saber por qué. :-)
    servidora: tenía pensado escribir un artículo sobre Alan Turing, pero escribieron uno en Un barco más grande difícilmente superable. Te lo recomiendo: disfrútalo.
    Ness: es verdad, pero una amarga verdad, dado el grado de estupidez general tanto de pueblo como de politicos
    Más que estupidez yo diría que hay falta de cultura y, sobre todo, de cultura científica; y, por tanto, de criterio propio. Si estos tejemanejes de las superpotencias, los peligros reales, las luchas de muchos hombres por parar la carrera armamentística, etc., si estas cosas fueran conocidas, el pueblo tendría más criterio propio y, en ese caso, sería mucho más crítico a la hora de elegir quién les representa.

    Salud!

  13. #13.- Enviado por: alex2.0

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 17:20

    El pueblo de los Estados Unidos nunca tuvo ni un solo borbandeo, asi que solo tenia en la imiginacion una idea de como seria una guerra con o sin bombas atomicas.

    Después de la segunda guerra mundial varias cartas de personas alarmadas llegaron hasta la oficina de planes para la defensa civil pensando que se acercaba otra guerra.

    Un vecino de Minneápolis pensaba que todos los varones de mas de cuarenta años devian ser reclutados para la defensa civil, un agente de ventas de Massachusetts deseaba saber una buena ubicación para una recidencia secundaria, una maestra queria saber si en sus vacaciones seria mejor ir a una mina de plomo abandonada que a una en funcionamiento y otro mas que tenia miedo de que una bomba cayera en su tienda y volviera su caja fuerte radioactiva.

    La gente confunde las posibilidades cientificas con las probabilidades, por eso seria un error dejar en manos del pueblo inexperto la decicion de iniciar una guerra.

    P.D. ¡¡¡Este articulo sobrepasa la media, Neumannes uno de mis favoritos!!!

  14. #14.- Enviado por: Olorin

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 18:22

    Gran artículo. Me encanta cuando las historias están salpicadas de anécdotas de sus protagonistas.
    En cuanto al comentario de Ness y Alex2.0; creo que fue Winston Churchil quien dijo que “el mejor argumento contra la democracia es una conversación con un votante”. La falta de cultura del pueblo abarca, desgraciadamente, todos los campos, no sólo el cientifico.
    Saludos.

  15. #15.- Enviado por: Toro Sentado

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 19:02

    Pues a mí me no me ha caído nada bien Von Neumann. Mejor que no hubiera colaborado en el proyecto Manhattan.
    Seguramente no le hubieran apoyado pero sus importantes descubrimientos en otras áreas hubieran salido a la luz igual.
    Decir que si no lo hubiera hecho él lo habría hecho otro tampoco me vale, es el típico argumento usado para mantener las mismas cosas mal hechas siempre sin hacer nada por evitarlas.
    Un genio sí, pero en ética un cero. Desde mi punto de vista, mejor que se hubiera dedicado a otra cosa.
    Por mí no le hubiera dedicado ni un artículo.

  16. #16.- Enviado por: Malonez

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 19:54

    A menudo se admira al artista, al deportista, etc, sin comulgar con sus ideas, e incluso a sabiendas de que es una mala persona. ¿Por qué no lo mismo con un científico? La admiración no es un todo o nada…

  17. #17.- Enviado por: omalaled

    El día 7 de Septiembre de 2008 a las 21:48

    alex 2.0: no deja de ser curioso cómo un pueblo que acaba de pasar una guerra teme otra.
    Olorin: es que este personaje, otra cosa no, pero anécdotas tiene un montón. Hay muchas más que me dejo en el tintero.
    Toro Sentado: Pero que nos caiga bien o no un personaje no implica no hacer un artículo sobre él. Por la misma regla de tres, no debería haber escrito sobre Feynman, Openheimer, Bethe y tantos otros, pues participaron en el proyecto Manhatan; así como nadie debería escribir sobre Hitler o Stalin. Creo que el criterio correcto es aprender de sus virtudes y saber evitar sus defectos, no cometiendo los mismos errores que ellos. Por ejemplo, hay cierto matemático que hizo grandes trabajos y mtó a tres personas (e hirió a otras 22) ¿No crees que vale la pena hablar de él? Otra cosa es que despreciemos sus actos.
    Malonez: es que es muy difícil admirar a una persona por una cosa y despreciarla por otra. Al final todo queda en una valoración en conjunto. Aquí los psicólogos tendría cosas que decir.

    Salud!

  18. #18.- Enviado por: fnsk

    El día 8 de Septiembre de 2008 a las 01:35

    Me ha encantado este artículo, como muchos otros de los que publicas. Simplemente quiero agregar algunas reflexiones que me han venido a la mente al leer los comentarios que has hecho.

    - “no deja de ser curioso cómo un pueblo que acaba de pasar una guerra teme otra”: hace algunos años conocí en un cursillo de inglés en el Reino Unido a unos yugoslavos. Cuando el profesor preguntó que de que tenían miedo, muchos contestaron que “a nada”. Intrigada la profesora preguntó que porqué, y dijeron que después de haber vivido y superado una guerra, todo lo demás no podía darles miedo.

    - Otra reflexión me ha venido a la mente en tu contestación a Toro Sentado. Simplemente añadir que debe escribirse y mucho sobre los malos personajes de la historia, porque “un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”. Soy incapaz de recordar quien lo dijo, pero es una gran verdad.

  19. #19.- Enviado por: Haplo

    El día 8 de Septiembre de 2008 a las 16:40

    Pero es que el espíritu belicista y belicoso de Neumann tiene menos justificación desde el momento que había leído y aprendido “toda” la historia pasada, según se cuenta en el genial artículo, y no había sido capaz de aprender de los errores de nuestros antepasados.

    Sus aportes científicos fueron insuperables, pero darle el poder político a alguien totalmente obsesionado con la guerra y el belicismo, más aun interesadamente como era el fin del gobierno de EEUU, es poner en manos del pueblo “inculto” del que se ha hablado los argumentos necesarios para mantenerles en su incultura.

    Como siempre genial artículo omalaled

  20. #20.- Enviado por: Malonez

    El día 8 de Septiembre de 2008 a las 18:34

    Muchos genios han estado un poco locos. Hay miles de escritos acerca de ello. No podemos juzgar a la ligera. Es posible que la genialidad en una capacidad te inhiba alguna otra, como saber relacionarse o tener un ética coherente, que es lo que parece ocurrirle a este señor. No admiraremos a Van gogh por que estaba loco? Maradona es un yonqui. Edison se atribuía inventos. Einstein no trataba muy bien a su mujer. Aristóteles creía firmemente en la esclavitud. Newton era cruel. Aún así, estas personas serán admiradas mucho tiempo por mucha gente, porque admirarán lo mejor de ellos. Se puede separar, yo creo que sí.

  21. #21.- Enviado por: Sebastian

    El día 8 de Septiembre de 2008 a las 23:39

    Deberias escribir sobre el otro genio que colaboró no en el plano belico sino en lo que hace a la logica que llevó a la computadoras ( ordenadores en España) que era un judio comunista pobre, lo opuesto de Von Neumann pero que fue un genio notable : Norbert Wiener.
    Saludos.

    Ps: si es que ya no has escrito sobre el.

  22. #22.- Enviado por: Dicari

    El día 9 de Septiembre de 2008 a las 04:02

    Gran artículo

    Omalaled, si no hubieras hablado de Feynman no hubiera nacido mi interes por la física (o quizás sí, pero menor) y no admiraría tanto a este personaje (pese a que aun no leo un libro de él) Así que continúa hablando de científicos

    Por cierto, debo darte las gracias, en una olimpiada de química contesté preguntas de historia de la química gracias a ti jeje

  23. #23.- Enviado por: servidora

    El día 9 de Septiembre de 2008 a las 14:31

    Pues señor omalaled, que tiene usted un premio en mi blog y ahí lo encontrará esperando a que lo recoja :-)

    Y sí, no deja de ser un meme. Pero todos tenemos “vicios inconfesables”. Uno de los míos son los memes; otro, este blog :-)

  24. #24.- Enviado por: alex2.0

    El día 9 de Septiembre de 2008 a las 22:18

    Fernando, cuando te fuite de vacaciones me quede leyendo articulos viejos pues no tengo ni medio año con esta mania de visitar tu blog cada vez que veo una computadora, y entre los que lei encontre unos que despertaron aun mas mi mentalidad cientifica(es decir el deseo de aprender) los reyes magos cientificos, No hay preguntas estupidas y Richad Feyman: su primera charla técnica entre otros; solo queria darte las gracias por meterme este vicio en la cabeza que creo que va a ser dificil de quitarme.

    Ademas queria recomendarte un libro, El hombre y el átomo de Daniel Lang, trata sobre varios eventos ocurridos en Estados Unidos despues de la segunda guerra mundial.

    Muchas gracias por todo.

  25. #25.- Enviado por: omalaled

    El día 10 de Septiembre de 2008 a las 00:32

    fnsk: ¡qué fuerte lo de los yugoslavos! Impresionante.
    Haplo: muchas gracias.
    Malonez: estoy de acuerdo.
    Sebastian: unos años antes de empezar este blog leí las biografías de Neumann y Wiener de Salvat. Lo releeré.
    DIcari: je jeeee, que no te tengan ahora por un empollón. Recuerda que la física, aunque es preciosa, no es un camino de rosas :-)
    servidora: muchísmas gracias. No seguiré el meme, pero te dedico el próximo artículo, muy acorde contigo por ser profesora, como afirmas en tu blog.
    alex 2.0:leyendo articulos viejos (…) encontre unos que despertaron aun mas mi mentalidad cientifica(es decir el deseo de aprender)
    Es, sin ningún género de dudas, el mejor elogio que podías hacerme.
    Gracias, muchas gracias.

    Salud!

  26. #26.- Enviado por: Dicari

    El día 10 de Septiembre de 2008 a las 01:58

    Omalaled, hasta ahora la física sólo ha sido preciosa, veremos cuando saque sus garras!.
    No me toman por empollón porque también hago otras cosas, pero me doy cuenta que rato libre que tengo lo aprovecho aprendiendo algo. Antes me iba bien pero no me interesaba nada, ahora, gracias en parte a tu blog, me interesa, y me encanta aprender.
    Un saludo

  27. #27.- Enviado por: Daniel Gutierrez

    El día 10 de Septiembre de 2008 a las 16:14

    Muchas gracias Omalaled por compartirnos estas historias y hacer de ellas algo tan ameno… siempre les recomiendo tu sitio a mis alumnos, nada como nutrir el cerebro y motivarse a seguir aprendiendo.

    Saludos desde Montemorelos, México.

  28. #28.- Enviado por: Miski

    El día 12 de Septiembre de 2008 a las 10:00

    Muy capullín por lo de alentar el uso de las armas nucleares y por lo de querer atacar y aniquilar a los rusos sin conflicto bélico previo…tal vez en esos años aún no se conocían exáctamente los efectos a medio-largo plazo de la contaminación radioactiva o puede que a Neumann le flojeara la empatía. De todos modos es necesario conocer a estos genios, con sus luces y con sus sombras…lo único malo, como apuntaba alguien en un comentario anterior, es que con tanto genio suelto en tu blog se siente uno pequeñito, pequeñito, pequeñito.
    Un saludo.

  29. #29.- Enviado por: Manu

    El día 12 de Septiembre de 2008 a las 19:36

    Gödel, Chomsky y Heisenberg entran en un bar.

    Heisenberg dice:
    Dado que nosotros tres estamos juntos en un bar, esto debe ser un chiste.
    Pero no puedo decir si tiene gracia o no.

    Gödel responde:
    Nosotros estamos dentro del chiste, así que es imposible para nosotros decir si tiene gracia o no.
    Tienes que apreciarlo desde fuera.

    Y Chomsky mueve la cabeza y dice:
    Por supuesto que tiene gracia, lo que pasa es que lo estáis contado mal.

  30. #30.- Enviado por: Miguel

    El día 14 de Septiembre de 2008 a las 16:29

    Genial el artículo. Es impresionante cómo, de vez en cuando, la especie humana produce individuos como este Sr. Neumann.
    Un abrazo.

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