Estadística y tiempo
¿Qué es el tiempo? San Agustín en el siglo IV decía: “Si nadie me lo pregunta sé lo que es, pero si quisiera explicárselo a quien me lo preguntara, simplemente, no lo sabría”. Han pasado 16 siglos y todavía no hemos podido contestar de forma definitiva esa pregunta. El físico John Wheeler sugirió que “el tiempo es lo que impide que todo ocurra a la vez”. Pero esa respuesta no está muy lejos del “lo que marcan los relojes”. Y de la flecha del tiempo os quiero dar una pincelada en nuestra historia de hoy.
A finales del siglo XIX se pensaba que toda la física estaba acabada. Las ecuaciones de Maxwell describían todos los efectos electromagnéticos, incluida la luz, y las leyes de Newton describían todos los procesos mecánicos. Había un detalle, sin embargo, que daba más de un quebradero de cabeza: ninguna de esas ecuaciones marca la flecha del tiempo.
Veamos, cuando Newton propuso el siglo XVII sus leyes de la mecánica el hombre pudo predecir las posiciones y velocidades de los planetas en el Sistema Solar en todo instante posterior, así como predecir eclipses futuros. Pero no sólo eso. Dando la vuelta a esas ecuaciones, podíamos también predecir velocidades y posiciones en el pasado, así como saber cuándo habían sucedido eclipses y todo ello partiendo de las posiciones y velocidades actuales de los objetos. De alguna manera, el pasado y el futuro estaban contenidos en el presente. Y tampoco determinaban si el tiempo iba hacia delante o hacia atrás. Si de golpe cambiáramos las velocidades (lineales y de giro) de los planetas y satélites, las leyes de Newton serían igualmente aplicables y sus resultados igualmente fiables. O sea, que si nos invirtieran los movimientos, como si nos pasaran una película de cine hacia atrás, no nos enteraríamos. En otras palabras: las leyes de Newton no llevan implícita la flecha del tiempo.
Pero eso no es lo que observamos a diario. Si os pasaran realmente una película hacia atrás rápidamente os daréis cuenta. ¿Cómo lo sabéis? Si tenemos un vaso de agua con un cubito de hielo veremos cómo el hielo se deshace y todo el agua en conjunto llegaría a una temperatura intermedia, pero si observáis que del agua una parte se calienta y se forma un cubito de hielo en su superficie sabréis que el tiempo (o la película) va hacia atrás. Si veis que un coche avanza y se va deteniendo mientras los frenos se ponen al rojo ya sabéis que todo va en el sentido correcto, pero si se observa que unos discos de freno absorben calor, se calientan al rojo y se enfrían mientras el coche se pone a andar también sabéis que eso no puede ser. Aunque todos esos procesos cumplan leyes como conservación de la energía o cantidad de movimiento y, en suma, las leyes de Newton sabéis cuáles son los correctos y cuáles no. Fue Johann Josef Loschmidt quien llamó la atención sobre esta paradoja sobre el año 1876.
Los humanos tenemos muy arraigado en nuestra cabeza lo que va hacia delante o hacia atrás. El genial teórico Ludwig Boltzmann lo explicaba en un ejemplo muy simple. Supongamos, decía, que tenemos un recipiente dividido en dos compartimentos mediante una pared. En uno de ellos tenemos un gas y en el otro no tenemos nada. Ahora quitamos la pared. Hay que recordar que un gas está formado por partículas rebotando unas con otras y con las paredes siguiendo las leyes de Newton.

Sabemos que el sistema va en el sentido correcto tal y como os lo he puesto, pero no al revés. Sin embargo, imaginemos que ha pasado un buen rato ya en la última posición de equilibrio. Ahora paramos todas las partículas y hacemos que vayan a la misma velocidad pero justo en sentido contrario. ¿Volverían a la posición inicial?. En otras palabras, dado un gas en equilibrio térmico, ¿podríamos averiguar las condiciones iniciales de las que salió? No es sencillo contestar a esas preguntas que, por otro lado, nos introducen a la teoría del caos.
Volvamos a nuestro gas anterior. Si las ecuaciones del movimiento de esas partículas son perfectamente invertibles en el tiempo, ¿por qué no es reversible? ¿por qué no puede un gas distribuido por toda la caja concentrarse en una sola mitad? Este comportamiento nos señala cuál es la flecha del tiempo pero, ¿de dónde sale? Otra vez, Boltzmann nos lo explicaba. Supongamos que tenemos el recipiente anterior con sólo dos partículas llamadas A y B que se desplazan siguiendo las leyes de Newton: rebotan una contra otra y contra las paredes de la caja. Ahora tomamos una foto del sistema. ¿Como esperamos encontrarlo? Hemos de recurrir a la estadística. En total tenemos 4 estados posibles.

Ahora bien, si A y B son idénticas, o sea, indistinguibles, entonces dos de esas situaciones (una partícula en la derecha y otra en la izquierda) son iguales. Tenemos por tanto un 25% de probabilidad de que las dos partículas estén a la derecha, un 25% a la izquierda y un 50% cada una en una mitad. Lo más probable es encontrar las partículas equidistribuidas.
Ahora realizamos el mismo experimento con 4 partículas (A, B, C y D) manteniendo la distinción entre mitad izquierda y mitad derecha. Centrémonos sólo en el lado izquierdo. Hay 4 formas de que haya una partícula en la mitad izquierda y el resto en la derecha, pero hay 6 formas de tener dos partículas en la parte izquierda. Esta vez, en un 60% de las ocasiones habrá dos partículas en la parte izquierda y un 40% en que habrá una sola. Si vamos a 8 partículas hay una manera de que todo el gas esté concentrado en una de las mitades y 8 en que haya una sola partícula en la mitad izquierda, pero hay 70 formas de distribuirlas en las dos mitades por igual.
Ya vemos que al aumentar el número de partículas aumentamos la probabilidad de que estén más equidistribuidas y ahí es donde radica el secreto. Cuando hablamos de número de partículas de un gas estamos hablando del orden del Número de Avogadro partículas y os recuerdo que era enorme: del orden de 1023 moléculas (os lo pongo para que notéis la magnitud del número: 100.000.000.000.000.000.000.000). Así que el problema se reduce a un cálculo estadístico. Este concepto situación u ordenación de las partículas que os estoy describiendo tiene el conocido nombre de “entropía“. Sé que no os la he definido del todo bien (algún día podemos profundizar en ese concepto), pero la palabra es esa.
Si pensáis que ya hemos establecido la flecha del tiempo gracias a estos razonamientos estadísticos pensáis igual que Boltzmann. Decía que, antes de un choque, una partícula no sabe nada de la otra partícula; pero después de un choque, ha habido intercambio de energía y cantidad de movimiento, o sea, hay una correlación después del choque. Pero ¡ay!, con esta argumentación, había incluido una flecha microscópica del tiempo en el choque y creyó haber dado respuesta al hablar de la flecha del tiempo macroscópica. O sea, las moléculas tendrían una memoria de la historia pasada de un gas.
Pero eso no es cierto del todo. Hagamos un ejemplo análogo desde el punto de vista estadístico: una baraja de cartas. Supongamos que la tenemos perfectamente ordenada y barajamos. A buen seguro, después de ello, no tendrán el orden que habíamos puesto al principio. Y ahora volvemos a barajar y barajar … ¿Es posible que alguna vez la baraja volviera a tener el orden inicial? La respuesta es que sí. ¿Cuántas veces tendríamos que barajar para volver a tener ese orden como al principio? Muchas … demasiadas. Pero esto sería equivalente a preguntarnos: dado un cierto tiempo, ¿podría el gas confinado en un recipiente tener todas las partículas en una mitad como tenía al principio? Pues sí, al igual que en la baraja de cartas, la probabilidad estadística existe y aquí tampoco intervendría la memoria de la historia en la posición de las cartas en la baraja de la que hablaba Boltzmann.
Y para acabar de complicarlo, el físico y matemático francés Henri Poincaré retomó el problema y utilizando el máximo rigor matemático demostró que un recipiente con un gas que contiene un número de partículas muy grande (pero sin ser infinito) que cumplen estrictamente las leyes de Newton, deben volver a su posición inicial con la misma velocidad que tenían al principio con una periodicidad característica que ha venido a conocerse como tiempo cíclico de Poincaré. Y si en realidad todo esto es cíclico, dicho ciclo tampoco tiene predefinida la flecha del tiempo: que los ciclos vayan hacia delante o hacia atrás es totalmente simétrico respecto del tiempo. Y aquí no hay memoria que valga. La conclusión es que la entropía que comentábamos tampoco nos sirve, pues, para dar una flecha del tiempo.
Ahora bien, nosotros intuimos la flecha del tiempo gracias a que esos ciclos son muy largos. Según los cálculos de Poincaré, si N es el número de moléculas de un gas en una caja, es del orden de 10N. Por ejemplo, 52 partículas harían que tuviéramos que esperar 1035 veces la edad del Universo para que el sistema volviera a estar en una sola mitad. Y si recordamos que en un centímetro cúbico hay del orden de 1019 moléculas, ya ni os digo cuántas veces la edad del Universo hemos de esperar.
No vale la pena quedarse mirando mucho rato para ver si sucede, ¿verdad?
Fuentes:
“Así de simple”, John Gribbin
“La mente de Dios”, Paul Davies








El día 26 de junio de 2007 a las 02:46
Gran cuestión inconclusa la del tiempo. Sin dudas se trata de un problema muy general que está imbricado en todas las ciencias y todas ellas tienen algo que decir. Es, dada su generalidad, un problema filosófico que en mi opinión para nada está terminado.
No me parece, sin embargo, que pueda contestarse con una definición. No puede decirse simplemente “Tiempo =df tal cosa”. Para dar cuenta de la intensión del concepto es mejor una teoría filosófica (a la vez que matemática) del tiempo.
Dada la generalidad del concepo, no creo que una teoría exclusivamente física del tiempo sea aceptable. Aunque si me preguntan, diría que la Física se llevaría la parte del león (aunque más no sea por ser el cuerpo de teorías más sólido).
Hay algunos puntos que siempre me disgustan cuando leo informes fisicistas del tiempo. Uno es la relación establecida con la entropía (a là Prigogine) Dado que tanto en física clásica como en cuántica son algo así como variables cojugadas ¿no estaría mejor relacionarlo con la energía de los sistemas?
El segundo punto es que sigan diciendo que el tiempo es una flecha, cuando de hecho no lo es. Se trata de una magnitud escalar en todas las teorías científicas. ¿A título de qué se usa el concepto de “flecha”? ¿Por la “razón” de que “el tiempo fluye del pasado al futuro”? Me parece que ahí hay una circularidad. Si no la hay, defínase “pasado” y “futuro” sin utilizar el concepto de “tiempo” (ni ningún subterfugio, claro).
El día 26 de junio de 2007 a las 09:36
Interesante, muy interesante. Para que todo vuelva a ser igual, todo se reduce a esperar a que se consuma el ciclo de Poincaré.
¿Te das cuenta de las implicaciones que tiene esta teoría? ¡El Barça volverá a ganar la Liga!
;-PPP
Ahora sin coñas, casi en paralelo con la lectura de tu post he leído esta frase: «El caos no ha de entenderse como algo aleatorio o desordenado, sino como un tipo de orden sin periodicidad» (Javier Martín Vide, «Un decálogo del cambio climático»). Espero que algún día el tema te de para otro post, excelente como éste.
El día 26 de junio de 2007 a las 10:35
Y yo que ya estaba pensando en ponerme a barajar unos naipes hasta que volviesen a la posición inicial… pero si han de pasar varias veces la edad del universo, pues me parece que no me va a dar tiempo…
Yo el tiempo lo tenía definido como la diferencia entre dos situaciones en el mismo punto del espacio. O como la evolución de un sistema. En fin, una definición casera y sin rigor, ya que la palabra evolución y situación, implican casi siempre la palabra tiempo.
Otra definición más casera todavía,y que mi jefe no acaba de entender es: “el tiempo es lo que hace que llegue tarde a trabajar”.
Al fin y al cabo, el tiempo es la matriz sobre la que ocurren las cosas. Sin tiempo las cosas no ocurrirían. No habría movimiento, ni transferencias de energía, ni transformaciones de materia en energía o viceversa. Todo lleva implicado el tiempo. Es como el tablero sobre el cual el universo puede existir.
El día 26 de junio de 2007 a las 11:12
Malambo,el tiempo no se puede definir mediante una fórmula de de definición por ser una categoría fundamental de las teorías físicas clasicas.
Es una herramienta característica de una modelización de un fenómeno, cuyo refente es la concepción humana del paso del tiempo, pero que a la naturaleza le trae sin cuidado. No creo que se pueda extraer una conclusión de las experiencias a través de esta física, ya que el tiempo es un concepto previo, prefísico, fuertemente histórico.
El día 26 de junio de 2007 a las 12:31
El universo esta en nuestra mente, por lo tanto el tiempo esta en nuestra mente.
Efectivamente a la naturaleza no le interesa el modelo de ella que tengamos en nuestra cabeza.
Quizás la pregunta no sea ¿qué es el tiempo? sino ¿qué entendemos por tiempo?
El día 26 de junio de 2007 a las 15:57
Es posible que el universo esté en nuestra mente, pero yo no cruzaría el semáforo en rojo ni me tiraría del piso 21. No vaya a ser cosa que en realidad exista un semáforo en rojo y automovilistas desaprensivos y en realidad exista un piso 21, gravedad y suelo “estrellante”.
El día 26 de junio de 2007 a las 16:47
Juer Omaled, ¡¡muy buena esta entrada!! de las que más me han gustado, aunque no te sabría decir por qué :S
El librito de Einstein de la relatividad especial, de lo primero que te pregunta es si tenemos claro qué significa que dos sucesos sean simultáneos.
Y a partir de eso y del hecho de que la velocidad de la luz es constante empieza a sacar cosas. Muy chulo. A medida que vayamos aclarando qué es el tiempo a saber que descubrimos.
Y hablando de vectores (y visto el poco exito de mi anterior chiste): ¿Qué le dice un vector a otro?
-Perdona, ¿tienes un momento?
El día 26 de junio de 2007 a las 16:49
Es un tema que, pese a entender duramente, siempre me interesa.
Pero no acabo de ver cómo se conjuga el resultado de Poincaré con la segunda Ley de de la Termodinámica. Según lo poco que sé, la entropía de un sistema cerrado va en aumento y sería necesario un aporte de energía constante e ininterrumpido para reordenar las partículas de forma que el desorden (o cantidad de información) no crezca hasta hacerse máximo.
¿O estoy liando cosas distintas?
Por cierto, me permito recomendar sólo un blog maravilloso para quienes estamos interesados en todos estos temas: http://labellateoria.blogspot.com/
Un saludo a todos.
El día 26 de junio de 2007 a las 17:08
No estoy de acuerdo con Alba en su concepción del tiempo y en su prohibición de entenderlo con esta física. En mi opinión hay allí una confusión entre los niveles ontológico y epistemológico.
Sin embargo, su comentario ayudó a que recordara algo que escribí antes en otro lado que copio y pego aquí con pocas modificaciones.
Una definición no es la herramienta conceptual adecuada para capturar esta noción tan escurridiza del tiempo. Quizá hagan falta las redes de una teoría del tiempo que incluya lo que sabemos de las teorías especial y general de la relatividad, y no el simple anzuelo de una definición. Pero no sé, porque la tarea es ardua y consume tiempo.
Tiempo y espacio están unidos. Una correcta “teoría del tiempo” debería, además, incluirlos a ambos. Pero también a la materia y a la radiación, porque es sabido que en las cercanías de los objetos materiales y ondas electromagnéticas las duraciones son más largas que en el vacío, y también está la estrecha relación con la energía que mencionaba más arriba.
El día 26 de junio de 2007 a las 17:47
¿El tiempo?, ¿que qué es el tiempo dices?
El tiempo es ese amigo impagable que nos permite existir en este preciso instante
“Na” menos
El día 26 de junio de 2007 a las 18:50
A mi de pequeño me enseñaron que el tiempo es una sucesión de sucesos que se suceden sucesivamente.
No sé si esta definición tendrá algún valor científico pero ciñéndome a ella, a mi me deja dos cosas claras… Primero que el tiempo no tiene marcha atrás porque dejaría de ser sucesivo y segunda que es una definición que suena estupendamente… A qué sí.
El día 26 de junio de 2007 a las 20:32
Como bien decis, el concepto del tiempo esta clarisimo hasta que te pones a pensarlo, jeje. Sinembargo, creo que la explicaciones expuestas son ejemplos para aproximarnos a una respuesta (y que con otros ejemplos quiza se pueda inducir una respuesta). Por otro lado tambien podemos preguntar lo mismo del espacio, pues si lo vemos asi, el uno no puede existir sin el otro. Para que un cuerpo se pueda desplazar ha de trancurrir un tiempo, aunque un cuerpo pueda permanecer en reposo un tiempo indefinido. Segun algunos apuntes que he leido sobre el Big-Bang, el tiempo y el espacio aparecieron simultaneamente, aparte de toda la materia-energia del universo y desde entonces el tiempo trancurre sin cesar, la materia y energia interactuan entre si y el espacio se curva y modifca tambien. En este cuadro, cada instante del tiempo es la foto de un instante de la evolucion del universo y viceversa. Enfin, como veis yo estoy mas liado que todos votros, pero no pude resistir dejar este intento de comentario.
El día 26 de junio de 2007 a las 21:04
mallambo: ahí es donde está la paradoja. Aunque tenemos una concepción del tiempo muy clara no sabemos darle una definición rigurosa.
JdJ: gracias. Ya prepararé un post sobre la teoría del caos.
Nelor: pero ojo, que separas espacio y tiempo y los consideras de forma absouta. Aun así, las definiciones son siempre intuitivas
alba: me parece muy acertada tu apreciación.
Fabián: el Universo está en nuestra mente, pero es observable y eso le confiere una entidad mayor. Nosotros entendemos por tiempo el de la Segunda Ley de la Termodinámica (entropía siempre en aumento), pero no hay definición total.
Proximo: gracias. Ese librito del que hablas es pequeño, pero es muy muy denso
Delirium: la entropía siempre aumenta; sin embargo, Poincaré demostró que tarde o temprano se tiene que volver a la situación inicial … lo que significa que en algún momento, la entropía debería disminuir. Como aunebta y disminuye, la entropía no nos da la definición de tiempo. Piensa que al disminuir, el reloj seguiría yendo hacia delante. El blog que citas es muy bueno.
amigoplantas: visto así …
Akiv: una sucesión de sucesos que se suceden sucesivamente … ¡Caray!
romir: bienvenido sea el comentario. Sí, antes del Big Bangno hay tiempo y espacio y lo primero que me dijeron en clase de filosofía es que el hombre sitúa las cosas en dos ejes: tiempo y espacio … En fin
Salud!
El día 27 de junio de 2007 a las 00:03
alguien me puede decir si el tiempo es continuo o es divisible?
El día 27 de junio de 2007 a las 01:26
Ultimamente leo cosas muy curiosas sobre el tiempo, que si no es continuo, que si en el mundo cuantico se manifiesta de otra forma, que si no existe…en fin, un tema muy interesante. Lo unico qu se es que nuestra vida se da en un intervalo de ese tiempo y que cuando se acabe dejare de existir, al igual que antes de nacer tampoco existia, y el tiempo seguira su curso sin mi, y es por eso por lo que me interesa mucho.
El día 27 de junio de 2007 a las 09:48
Tienes toda la razón, Omalaled. Me dejé el espacio en el tintero. Debería haber dicho “El espacio-tiempo es la matriz sobre la cual se desarrolla el universo”.
Fue un lapsus, que no es más que un pequeño fragmento de tiempo
Por cierto ¿nadie se ha preguntado lo que pasaría si el tiempo y el espacio no estuvieran tan ligados?
Imaginad un Universo sin tiempo. ¿alguien lo ha conseguido imaginar? Yo a lo máximo que llego es a un universo donde todo ya ha transcurrido (por lo que el tiempo ya ha pasado) y en cada punto del espacio están presentes todos los hechos que han transcurrido durante toda la vida del universo… qué lio. ¿Y uno sin espacio?
Si Omalaled, ni con la imaginación consigo disociarlos.
Saludos!
El día 27 de junio de 2007 a las 11:17
A ver si lo he entendido. ¿Se podría dar la remotísima probabilidad de volver a un instante anterior? ¿Y a partir de ahí, qué pasaría? ¿Tendríamos un inicio con dos futuros diferentes?
Saludos
El día 27 de junio de 2007 a las 11:27
eduard: no lo sé; pero si la energía es discreta (los cuantos de energía) cabe pensar que, realmente, el tiempo es discreto. Mirándolo bien .. ¿qué hay realmente continuo en el Universo? Para empezar, la materia se compone de átomos … pero esto ya es filosofía
ana: el problema de la existencia y la consciencia es otro de aquellos que darían para largas charlas.
Nelor: ¡ay! espacio y tiempo … todavía nos vuelve locos a todos …
medi: La posibilidad existe. Mucho menor que un gas para que vuelva a estar confinado en una parte del recipiente. El problema es el tiempo que hay que esperar.
Tampoco nadie puede garantizar que el futuro pudiera ser igual o diferente
Salud!
El día 27 de junio de 2007 a las 11:47
Por lo visto, una posibilidad de volver hacia atras seria regresar al punto inicial. Para esto el universo debe ser convergente y se comprimirse, con lo que al final toda la masa-energia volveria a juntarse en un punto y quiza se produzca otro nuevo Big-Bang. Sin embargo, el Universo es divergente (segun ultimos datos que he leido) y su expansion no se frena, por lo que al parecer, se expandira eternamente hasta diluirse y enfriarse. En esas condiciones se agotaria toda la energia y la vida que conocemos o simplemente la inteligencia, que requieren energia para existir, serian imposibles.
El día 27 de junio de 2007 a las 12:46
El debate sobre si el Universo es abierto o cerrado (se expandirá eternamente o vendrá una compresión y posible “Big Crunch” está todavía en debate.
Pero aunque fuera abierto, y estuviera en equilibrio termodinámico, esos movimientos de partículas en mayores concentraciones en unos sitios y no otros también se daría. En otras palabras: ponemos en tela de juicio el concepto de “equilibrio termodinámico”.
Salud!
El día 27 de junio de 2007 a las 23:57
Pues a mí me daría mucha pena que se demostrara que la teoría del Big Crunch no es cierta (yo también había leído que los últimos estudios indicaban una expansión indefinida). Me encanta la idea de que la cosa sea cíclica. Asusta un poco pensar en el fin del universo para siempre tal y como lo conocemos… Es curioso, pero me quedo mucho más tranquila si sé que volverá a existir, aunque ya no haya Tierra ni humanidad. Supongo que es el miedo a lo desconocido, o a que lo único que quede de nosotros y lo que nos rodea sean sólo partículas dispersas y sin energía… brrr!
Dejaría de existir el tiempo en ese caso? Se quedaría el universo en ese estado para siempre jamás, como una fotografía que alguien ha olvidado en el desván? Un universo sin tiempo… es bastante desolador.
El día 29 de junio de 2007 a las 09:23
Omalaled dijo: Tampoco nadie puede garantizar que el futuro pudiera ser igual o diferente
Bueno, de hecho el futuro es totalmente desconocido, por no decir inexistente, ya que cuando ocurre deja de ser futuro para pasar a ser presente o incluso pasado, pues el presente es tan solo un mínimo instante de tiempo. Ahora que lo pienso, el presente es la mínima fracción de tiempo. Es la fracción infinitésima de tiempo, que tiende a 0.
Incluso, desde el momento en que compras un boleto de lotería ya eres un potencial millonario!!… Luego la probabilidad te quita la ilusión (casi siempre).;-)
Y del futuro, qué decir. Hay tantos futuros posibles… y si no que se lo digan al gato-zombie de Schrodinger.
Oye, estamos teniendo unas conversaciones de bar muy amenas!!
Saludos!!
El día 2 de julio de 2007 a las 17:18
Por si a alguno le interesa, en VEO (un canal de la Televisión Digital Terrestre) empezaron ayer a emitir la serie *Cosmos* de Carl Sagan. Los domingos entre cuatro y las cinco de la tarde. Estáis avisados.
El día 2 de julio de 2007 a las 21:42
Rawandi: aunque la tengo en DVD, te agradezco un montonazo el aviso
Salud!
El día 3 de julio de 2007 a las 17:01
Omalaled, yo compraré la serie a la primera oportunidad que tenga.
Aparte de las sobrecogedoras imágenes espaciales y de la hermosa música de Vangelis, del primer capítulo yo destacaría las dos ideas siguientes:
1º La imagen científica del universo ha sido construida mediante “imaginación”, “escepticismo” y “libre investigación”.
Y 2º La cosmovisión científica es materialista: las personas somos “materia viva y consciente”.
Saludos
El día 5 de julio de 2007 a las 08:54
Muy interesante tu blog
El día 5 de julio de 2007 a las 17:02
El tiempo es la materia o la energía en movimiento. Otra cosa curiosa, el hecho de que tengamos un tiempo interno, residente no se sabe dónde, que nos permite cuantificar segundos con una precisión asombrosa. Además la precepción del paso del tiempo variará según nuestro estado de ánimo.
Misterioso tiempo…habrá que darle tiempo al tiempo hasta que alguien desentrañe este enigma.
El día 5 de julio de 2007 a las 17:28
Rawandi: a mí me gusta mucho la frase de la portada del libro. Era algo así como El Cosmos. Una evolución de 15.000 millones de años que ha transformado la materia en vida y consciencia.
Es increíble la cantidad de ideas que se condensan detrás de una corta frase.
María: muchas gracias.
Miski: habrá que dar tiempo al tiempo para desenmarañar los secretos del tiempo
En la wikipedia hablan de algunas cosas de las que dices.
Salud!
El día 6 de julio de 2007 a las 02:20
Siempre me han gustado los experimentos de pensamiento, en los cuales se analiza una idea para intentar obtener una respuesta, como en el caso de la caja de Boltzman con gas dividida en 2 compartimientos.
Nuestra percepcion intuitiva del sentido del tiempo es porque formamos parte del sistema. Voy a alucinar un poco, imaginemos que la caja de gas tiene conciencia de su propia existencia cuando la mayor parte de las moleculas de gas están de un lado del compartimiento a medida que las moleculas pasan del otro lado la conciencia de esa caja va disminuyendo hasta convertirse en nada por lo tanto la caja de gas estaria muerta al distribuirse por igual el gas en los dos compartimientos, porque ya no sabe que existe. Por lo tanto habría que esperar varias edades del universo para estar en la condicion inicial y con sus moleculas en la misma posicion y con las mismas velocidades para tener conciencia de su existencia.
Pues bien, el cerebro humano no es una cajita de gas, es mas complejo que eso. ¿Cuánto tendríamos que esperar para que se reconstruyera tan solo el cerebro? Ya me puse metafisico lo admito, pero es que estas cosas dan mucho que pensar.