¿Quién debe gobernar?

Publicado el 24 de mayo de 2007 en Opinión por omalaled
Tiempo aproximado de lectura: 9 minutos y 11 segundos
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Ya que en breve se presentan elecciones me gustaría dedicar el post de hoy a hablaros de política, de democracia, de libertad y de pensamiento crítico. No esperéis que os diga a quién votar o no: un servidor es un ignorante en estos y muchos otros temas. La única pretensión de este blog es, como siempre, entretener, divertir y hacer reflexionar. Lo que leeréis está sacado de textos de por aquí y por allí con los que he disfrutado y he modificado convenientemente. Como una de las fuentes es (otra vez) Carl Sagan, el post se centra en algunos puntos en la historia de los EEUU, pero es perfectamente extrapolable.
 
Cuando entras en una cabina para votar y escoger al próximo dirigente de tu país, ¿escoges a quien crees mejor persona o al que crees que será mejor dirigente? ¿es la virtud, como tal, un atributo que contribuya a un mejor liderazgo o gobierno? Por supuesto, la virtud es importante, pero ¿tan importante? ¿qué pasa con el conocimiento y la experiencia? Por otro lado, si todos los hombres y mujeres son iguales como seres humanos, ¿quiere decir que todos ellos están cualificados para ser líderes? Algunas Ciudades Estado griegas escogían a sus gobernantes a suertes, convencidos que no pueden existir cualificaciones especiales para gobernar a los demás, aunque reducían ese gobierno a sólo unos meses de duración. A Sócrates esto le ponía furioso. Según decía: escogemos a nuestros generales, nuestros doctores y abogados, nuestros cuidadores de caballos, albañiles y nuestros zapateros a los que mejor lo hacen; y, sin embargo, escogemos a nuestros líderes a suertes. ¡Qué locura!
 
Un simple escrutinio superficial de la historia revela que los humanos tenemos una triste tendencia a cometer los mismos errores una y otra vez. Nos dan miedo los extraños o cualquiera que sea un poco diferente de nosotros. Cuando nos asustamos, nos ponemos a empujar a la gente de nuestro alrededor. Tenemos resortes fácilmente accesibles que liberan poderosas emociones cuando se pulsan.
 
Ya en su día, Aristóteles proclamó: Si todos los hombres fueran amigos, no habría necesidad de la justicia. Este es uno de los puntales que argumentan la necesidad que exista un gobierno, pues claramente, no todos los hombres son amigos. Pero cuidado, porque es una afirmación a la que se puede dar la vuelta con fines malignos: los miembros de un club no necesitan reglas para gobernarse, sólo para excluir a los que no pertenecen al mismo.
 
Gran parte del ingenio de la humanidad se ha dedicado [y dedica] a inventar nuevas formas de matar y torturar a otros seres humanos y la amenaza del dolor y la muerte se consideraba la mejor (y a veces la única) forma de gobernar un gran número de personas. Los imperios ofrecieron un sistema de leyes o, lo que es lo mismo, una cierta medida de paz y seguridad contra la violencia de sus semejantes. El problema es que estos imperios no protegían a los súbditos de sus propios gobernantes que, a su vez, gobernaban a través de la violencia y la astucia. Su voluntad tenía un poder absoluto. En los primeros imperios no se concebía una alternativa a dominar o a ser dominado. Tucídides escribió que los fuertes hacían lo que les placía y los débiles sufrían lo que tenían que sufrir.
 
Hoy día algo hemos aprendido. Es un hecho que la tortura, el hambre y la irresponsabilidad criminal gubernamental son mucho más fáciles de encontrar en gobiernos tiránicos que en los democráticos. ¿Por qué? Pues porque los gobernantes de los segundos tienen muchas más probabilidades de ser echados del cargo por sus errores que los de los primeros. Es un mecanismo de corrección de errores en política.
 
Aun así, podemos ser manipulados hasta el más profundo sinsentido por políticos inteligentes. Se nos presenta el tipo de líder correcto y, como los pacientes más sugestionables de los hipnoterapeutas, haremos gustosamente todo lo que él quiera. Hasta cosas que sabemos que son erróneas. Los redactores de la Constitución de los EEUU eran estudiantes de historia. Conscientes de la condición humana, intentaron inventar un medio para mantener a las personas a pesar de ellas mismas.
 
Thomas Jefferson era un científico. Así es como se definía él mismo. Cuando uno visita su casa en Monticello, Virginia, sólo atravesar el portal encuentra pruebas por doquier de su interés científico, no sólo en su inmensa y variada biblioteca, sino en las máquinas copiadoras, puertas automáticas, telescopios y otros instrumentos, algunos de ellos justo en el filo de la tecnología de principios del siglo XIX. Algunos los inventó, otros los copió, otros los adquirió. Comparó las plantas y los animales de América y Europa, descubrió fósiles, utilizó el cálculo en el diseño de un nuevo arado. Dominó la física newtoniana. La naturaleza le destinaba, según decía él, a ser científico, pero no existía la oportunidad de dedicarse a la ciencia en la Virginia prerrevolucionaria. Necesidades más apremiantes pasaron a primer plano. Se metió de lleno en los acontecimientos históricos que se sucedían a su alrededor. Una vez alcanzada la independencia, decía, las siguientes generaciones podrían dedicarse a la ciencia y el academicismo.
 
Fue uno de los primeros héroes de Carl Sagan, no por sus intereses científicos (aunque le ayudaron mucho a moldear su filosofía política) sino porque él, casi más que nadie, fue responsable de la extensión de la democracia por todo el mundo. La idea asombrosa, radical y revolucionaria en la época (en muchos lugares del mundo todavía lo es) de que ni los reyes, ni los curas, ni los alcaldes de grandes ciudades, ni los dictadores, ni una camarilla militar, ni una conspiración de facto de gente rica, sino la gente ordinaria, en trabajo conjunto, deben gobernar las naciones.
 
Murió en Monticello el 4 de julio de 1826, exactamente cincuenta años después del día que las colonias emitieron aquel documento sensacional, escrito por Jefferson, llamado Declaración de Independencia. Fue denunciado por conservadores de todo el mundo: la monarquía, la aristocracia y la religión avalada por el Estado. Eso era lo que defendían entonces los conservadores. En una carta compuesta unos días antes de su muerte, escribió que la «luz de la ciencia» había demostrado que «la masa de la humanidad no ha nacido con la silla de montar a la espalda», y que tampoco unos pocos privilegiados nacían «con botas y espuelas». Había escrito en la Declaración de Independencia que todos debemos tener las mismas oportunidades, los mismos derechos «inalienables». Y aunque la definición de «todos» en 1776 era vergonzosamente incompleta, el espíritu de la Declaración era lo bastante generoso como para que hoy en día el «todos» abarque mucho más.
 
Jefferson tuvo poco que ver con la redacción final de la Constitución de Estados Unidos, pues cuando se estaba gestando, él ocupaba el cargo de embajador americano en Francia. Le satisfizo la lectura del documento, aunque con dos reservas. La primera era que no se ponía límite al número de períodos que podía gobernar un presidente. Eso, temía Jefferson, propiciaba que un presidente se convirtiera en rey de facto, si no legalmente. La otra gran deficiencia era la ausencia de una declaración de derechos. El ciudadano, la persona media, no estaba bastante protegida de los inevitables abusos de poder de los que lo ejercen, según pensaba.
 
Defendió la libertad de expresión, en parte para que se pudieran expresar incluso las opiniones más impopulares con el fin de poder ofrecer a consideración desviaciones de la sabiduría convencional. Personalmente era un hombre de lo más amistoso, poco dispuesto a criticar ni siquiera a sus enemigos más encarnizados. En el vestíbulo de Monticello exhibía un busto de su archiadversario Alexander Hamilton. A pesar de todo, creía que el hábito del escepticismo era un requisito esencial para una ciudadanía responsable. Argüía que el coste de la educación es trivial comparado con el coste de la ignorancia, de dejar el gobierno a los lobos. Creía que el país sólo está seguro cuando gobierna el pueblo.
 
Parte de la obligación del ciudadano es no dejarse intimidar ni resignarse al conformismo. [Carl Sagan] desearía que el juramento de ciudadanía que se toma a los inmigrantes, y la oración que los estudiantes recitan diariamente incluyera algo así como: «Prometo cuestionar todo lo que me digan mis líderes.» Sería un equivalente real del argumento de Thomas Jefferson. «Prometo utilizar mis facultades críticas. Prometo desarrollar mi independencia de pensamiento. Prometo educarme para poder hacer mi propia valoración.»
 
En su celebrado librito Sobre la libertad, el filósofo inglés John Stuart Mill defendía que silenciar una opinión es «un mal peculiar». Si la opinión es buena, se nos arrebata la «oportunidad de cambiar el error por la verdad»; y, si es mala, se nos priva de una comprensión más profunda de la verdad en «su colisión con el error». Si sólo conocemos nuestra versión del argumento, apenas sabemos ni siquiera eso; la opinión, entonces, se vuelve insulsa, pronto aprendida de memoria, sin comprobación, una verdad pálida y sin vida.
 
Hay gente que, cuando se le ha permitido escuchar opiniones alternativas y someterse a un debate sustancial, ha cambiado de opinión. Hugo Black, en su juventud, era miembro del Ku Klux Klan; más tarde se convirtió en juez del Tribunal Supremo y fue uno de los defensores de las históricas decisiones del tribunal basadas en parte en la XIV Enmienda a la Constitución que afirmaron los derechos civiles de todos los americanos. Se decía de él que, de joven, se puso túnicas blancas para asustar a los negros y, de mayor, se vistió con túnicas negras para asustar a los blancos.
 
Mill también escribió: Si la sociedad permite que un número considerable de sus miembros crezcan como si fueran niños, incapaces de guiarse por la consideración racional de motivos distantes, la propia sociedad es culpable. Jefferson exponía lo mismo aún con mayor fuerza: Si una nación espera ser ignorante y libre en un estado de civilización, espera lo que nunca fue y lo que nunca será.
 
Jefferson era un estudioso de la historia, no sólo la historia acomodaticia y segura que alaba nuestra propia época, país o grupo étnico, sino la historia real de los humanos reales, nuestras debilidades además de nuestras fuerzas. La historia le enseñó que los ricos y poderosos roban y oprimen si tienen la más mínima oportunidad. Describió los gobiernos de Europa, a los que pudo contemplar con sus propios ojos como embajador americano en Francia. Decía que bajo la pretensión de gobierno, habían dividido a sus naciones en dos clases: lobos y ovejas. Jefferson enseñó que todo gobierno se degenera cuando se deja solos a los gobernantes porque éstos, por el mero hecho de gobernar, hacen mal uso de la confianza pública. El pueblo en sí, decía, es la única fuente prudente de poder.
 
Pero no sirve de nada tener esos derechos si no se usan: el derecho de libre expresión cuando nadie contradice al gobierno, la libertad de prensa cuando nadie está dispuesto a formular las preguntas importantes, el derecho de reunión cuando no hay protesta, el sufragio universal cuando vota menos de la mitad del electorado, la separación de la Iglesia y el Estado cuando no se repara regularmente el muro que los separa. Por falta de uso, pueden llegar a convertirse en poco más que objetos votivos, pura palabrería patriótica. Los derechos y las libertades o se usan o se pierden.
 
Si no podemos pensar por nosotros mismos, si somos incapaces de cuestionar la autoridad, somos pura masilla en manos de los que ejercen el poder. Pero si los ciudadanos reciben una educación y forman sus propias opiniones, los que están en el poder trabajan para nosotros. En todos los países se debería enseñar a los niños el método científico y las razones para la existencia de una Declaración de Derechos. Con ello se adquiere cierta decencia, humildad y espíritu de comunidad. En este mundo poseído por demonios que habitamos en virtud de seres humanos, quizá sea eso lo único que nos aísla de la oscuridad que nos rodea.
 
En una entrevista, Isaac Asimov dijo (los corchetes son míos):
 
Tal vez no sea importante que todo ser humano piense así, de esta forma, racionalmente. ¿Pero qué pasaría si los dirigentes y los formadores de opinión pensaran así? La gente común podría seguirlos, seguir ese ejemplo. Ayudaría mucho que ya no estuviesen esos dirigentes que proclaman el odio y el recelo hacia los extranjeros [o los que opinan diferente que ellos], si ya no estuviesen esos que gritan que aquellos que no poseen exactamente el mismo aspecto [o que opinan diferente] que nosotros tienen algo de imperfecto. Realmente, casi no es necesario que hagamos el bien. Lo que hace falta es que dejemos de hacer el mal, ¡caramba!
 
Fuentes:
“El mundo y sus demonios”, Carl Sagan
“Breve historia del saber”, Charles Van Doren
http://botellamar.blogspot.com/2005/09/somos-polvo-de-estrellas-que-piensa.html http://usuarios.lycos.es/isaacasimov/asimovmoyers.htm   



Hay 46 comentarios a '¿Quién debe gobernar?'

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  1. #1.- Enviado por: rfm

    El día 24 de mayo de 2007 a las 10:02

    Hola, llevo leyéndote poco tiempo, me gusta mucho tu blog. Además de tus excelentes entradas se agradece la cita de bibliografía al final de cada artículo. Para un lego absoluto en la materia (es decir, alguien que, como yo, dejó de lado la ciencia en 3º de BUP), muchos de esos libros son muy recomendables.

    Un saludo

  2. #2.- Enviado por: Macluskey

    El día 24 de mayo de 2007 a las 11:01

    Excelente, Omalaled.

    Por una vez, y sin que sirva de precedente, participo sólo para decir que no tengo nada más que decir. Me adhiero al post con una adhesión inquebrantable.

    Bravo!

  3. #3.- Enviado por: hell

    El día 24 de mayo de 2007 a las 12:22

    Genial, simplemente genial.

    Gracias por no hacer campaña, estoy harto de tanto politiqueo en Internet. Este blog es como un remanso de cordura, entre tanta inmadurez.

    Como siempre el pasado nos da la clave para el presente.

    De verdad, gracias.

  4. #4.- Enviado por: Andony

    El día 24 de mayo de 2007 a las 12:56

    omalaled for president! ;) ya en serio, unas muy buenas reflexiones, me quedo, sobre todo, con la afirmación de que bastaría conque dejásemos de hacer el mal…

    A cuidarse gente!

    Andony

  5. #5.- Enviado por: Nelor

    El día 24 de mayo de 2007 a las 13:09

    Un gran elogio a la democracia, a una verdadera democracia de un pueblo verdaderamente libre.
    Y el apunte de Asimov, muy acertado. Las cosas serían muy diferentes si en lugar de desvirtuarse y criticarse mutuamente, los políticos se dedicaran única y explusivamente a proponer gestiones y cambios y a esperar que los ciudadanos escojan sus propuestas frente a las otras alternativas.
    Saludos!

  6. #6.- Enviado por: proximo

    El día 24 de mayo de 2007 a las 14:05

    Si me dejas Nelor usare algo que has dicho tu: “Las cosas serían muy diferentes si en lugar de desvirtuarse y criticarse mutuamente, los políticos se dedicaran…”

    Bien, nuevamente observamos un defecto en la clase gobernante. Jefferson & cia encontraron un método para paliar los vicios de los gobernantes de esa época (un sistema democratico y tal…) a nosotros nos corresponde encontrar un sistema que evite los defectos actuales.

    No debemos esperara a que la clase política solucione sus defectos, si no que la propia estructura del estado impida que se den.

  7. #7.- Enviado por: omalaled

    El día 24 de mayo de 2007 a las 14:22

    Gracias a todos por vuestros comentarios. Me alegro que os haya gustado.

    Quiero remarcar lo que dice proximo: los gobernantes no van a solucionar los problemas. En realidad, ellos quieren gobernar sin importar nada más para tener poder o a saber qué. Muchas veces quieren gobernar independientemente que el pueblo no quiera que gobiernen. De ahí la necesidad de que sea el pueblo quien les acepte o les eche.

    Y ahí también está la importancia de que no nos dejemos manipular, que pensemos por nosotros mismos y que cuestionemos todo lo que digan. Ahí está la clave: pensar por nosotros mismos.

    Salud!

  8. #8.- Enviado por: Mr_guybrush

    El día 24 de mayo de 2007 a las 15:43

    Leo desde hace poco tu blog y he de decir que me encanta.

    Creo que con vistas a la jornada de reflexión de este sabado este post es lo mejor que he leido hasta ahora, especialmente al cita final.

    Creo que todo el mundo deberia reflexionar sobre estas palabras e ir a votar en consecuencia, con espiritu critico y opiniones meditadas.

    Enhorabuena.

  9. #9.- Enviado por: Macluskey

    El día 24 de mayo de 2007 a las 16:38

    Antes dije que no tenía nada que añadir, pero tu post me ha hecho reflexionar a lo largo del día.

    Creo que no estaría mal volver a los usos y costumbres de la época clásica griega: ¡Elegir a los gobernantes por sorteo!! Y que su mandato fuera no más de unos meses. Es Perfecto!!

    Me explico:
    Supongamos que el 30% de la población en general es honrada. Posiblemente sea más, quizá menos, pero como hipótesis de trabajo, puede servir.
    Mediante una selección aleatoria, tendríamos una probabilidad del 30% de que nuestros dirigentes fueran honrados, o visto de otro modo, durante el 30% del tiempo nuestros dirigentes serían honrados. Teniendo en cuenta los sistemas de promoción interna de los diferentes candidatos a candidatos en cualquier partido que se precie, esta probabilidad del 30% es claramente superior a la actualmente esperable, sea cual fuere el resultado de las urnas.

    Me ha vuelto a salir mi lado escéptico y pelín pesimista, qué se le va a hacer!!!

    ¡SORTEO, YA! (A ver si cuela)

  10. #10.- Enviado por: Oliver

    El día 24 de mayo de 2007 a las 17:23

    Buenos días, Omalaled soy el webmaster de Anfrix, te dejo este comentario para comunicarte que he agregado al artículo de los sobrevivientes de la bomba los datos que has aportado.

    Saludos, y felicitaciones por tu excelente sitio :)

  11. #11.- Enviado por: ibn luanda

    El día 24 de mayo de 2007 a las 18:43

    Sólo quería puntualizar una cosa. Las posibilidades de que los votantes (mayores de 18 años) comiencen a ser críticos con discursos como éste son mínimas. De una parte por diez mil diría yo. Y he dicho comiencen. Que con mucha mayor probabilidad luego se les olvidará serlo.

    Se puede teorizar lo que se quiera acerca de cómo sería el mejor gobierno o reconocer las virtudes de una democracia frente a una dictadura pero el trabajo y las posibilidades de cambiar las cosas no están en los votantes actuales, en los adultos actuales. Todas esas personas, como masa, actuará como se le ha enseñado a actuar hasta ahora: por miedo o sin pensar. Algunos no lo harán así pero sí la mayoría (que es lo que cuenta).

    Mientras no se realice un esfuerzo titánico en ofrecer una educación pública orientada al pensamiento crítico (y de momento de eso no se ha visto nada) los adultos que salgan de ella no tendrán la posibilidad real de cambiar las cosas en su tiempo porque serán incapaces de actuar por sí mismos (siempre hablando en términos estadísticos, sin personalizar). Se podrán hacer reformas (como disminuir el periodo de años de un presidente en el gobierno o castigar más duramente los casos de corrupción). Leyes cada vez más estudiadas para controlar el comportamiento de los adultos. Pero al hacerlo iremos en dirección contraria pues, en lugar de dejar que cada uno piense por sí mismo, estaremos haciendo un modelo normativo que cada vez abarque a más gente. Pero, al fin y al cabo, no serán sino normas y los adultos que las sigan, cada vez más y más atados a ellas, obedientes ovejitas. Todo seguirá igual. Más complejo pero igual.

    Por cierto, me gusta lo que escribes y te he enlazado en mi blog. :-p

  12. #12.- Enviado por: Akiv

    El día 24 de mayo de 2007 a las 20:43

    “Cuando muchos piensan lo mismo, entonces nadie piensa demasiado.”

    ¡¡Viva el respeto mutuo y el libre albedrío!!

    Un saludo.

  13. #13.- Enviado por: omalaled

    El día 24 de mayo de 2007 a las 21:06

    Vuelvo a agradecer todos los comentarios que, aunque no conteste en persona, leo siempre con muchas ganas.

    ¡Ay!, Macluskey: que no te oigan demasiado :-)

    Oliver: lo he visto. Gracias.

    ibn luanda: muchas gracias. En eso estamos: en fomentar que la gente opine por sí misma.

    Salud!

  14. #14.- Enviado por: peich

    El día 24 de mayo de 2007 a las 22:18

    Publicame un correo omalamed que te envie una cosa que te va a costar mucho.

    Y tu blog está muy bien, pero es una cutrada la mezcla de idiomas que tienes (tómatelo como crítica constructiva).

    Un saludo.

  15. #15.- Enviado por: peich

    El día 24 de mayo de 2007 a las 22:20

    Perdon, quería decir “gustar” mucho :D

  16. #16.- Enviado por: alvarhillo

    El día 24 de mayo de 2007 a las 22:44

    Por eso mismo personas como Sócrates, Aristóteles, Tucídides, Jeffersón o Stuart Mills permanecerán, cuando todos estos politiquillos que nos gobiernan sean solo olvido. Su grandeza de miras los hará eternos.
    Me ha encantado el post.
    Saludos y democrácia.

  17. #17.- Enviado por: omalaled

    El día 24 de mayo de 2007 a las 23:12

    peich: es editor [y la arroba] historiasdelaciencia [y el punto] com. Lo de la mezcla de idiomas :-) no hagas caso. En mi casa también hay pupurri.

    alvarhillo: no lo he dicho, pero quizás el padre de las ideas de Jefferson era John Locke y no he hablado de él porque sería demasiado extenso (¡y no de ciencia :-)!)

  18. #18.- Enviado por: asimov

    El día 25 de mayo de 2007 a las 00:03

    Me alegra mucho que Asimov siga de moda tras 15 años de su muerte.

    salu2. Me gustó el post.

  19. #19.- Enviado por: jonas

    El día 25 de mayo de 2007 a las 00:56

    Como siempre una entrada genial, la mejor desde la ultima sobre Pasteur, el cual podría ser un excelente dirigente.
    Yo tengo varias premisas.
    1-Muy pocos con buenas dotes de mando (honradez, experiencia, sabiduria, liderazgo, humildad…)no quiere dedicarse a mandar, mandar es corrosivo y en la forma en la que se hace, inmoral.

    2-La gente que manda, no tiene cualidades para hacerlo.La politica ahora es un negocio y no necesita politicos, necesita accionistas.

    3-Al fin y al cabo, los que de verdad gobiernan, son los empresarios, y multinacionales, entre ellas, los medios de informacion.

    ¿Soluciones?

  20. #20.- Enviado por: Roberto

    El día 25 de mayo de 2007 a las 09:21

    Estoy publicando unas ideas que he tenido para mejorar el sistema electoral.
    Básicamente, trato de evitar los efectos secundarios del sistema proporcional “puro” que usamos, mediante el aprovechamiento de restos (los votos que sobran de un candidato electo) en la dirección deseada por el elector, y la transferencia desde un candidato no elegible (por falta de apoyo) a otro, siguiendo los deseos del elector.
    A falta de listas abiertas (que tienen el problema de organización del recuento) no encuentro un sistema mejor que el que voy a proponer.
    De momento, voy a empezar poniendo lo que no me gusta de este sistema, que produce abstención, desencanto y un gobierno de ciertas oligarquías (acumulación de poder en las cúpulas de los partidos importantes).
    Lamento no poder dedicar más tiempo a este tema, también escribo otro blog llamado problemas de matemáticas (http://problemate.blogspot.com)

  21. #21.- Enviado por: Jaime

    El día 25 de mayo de 2007 a las 20:00

    Me ha gustado mucho tu blog y este post trae ideas y conclusiones que deberían ser normales en nuestra sociedad, pero, infelizmente no es la realidad. Si estudiásemos mas la história, no haríamos los mismos errores tantas veces.
    Saludos!

  22. #22.- Enviado por: omalaled

    El día 25 de mayo de 2007 a las 20:50

    asimov: tu tocayo Isaac fue un hombre fuera de lo común y sus opiniones nunca, nunca dejan indiferente. Volverá a ser protagonista, a buen seguro :-)

    jonas: ¿desde Pasteur? … ¿tan malos han sido el resto? :-) ¿La solución? no sé cuál es, pero de lo que sí estoy seguro y repetiré hasta la saciedad es que el camino pasa por tener nuestra propia opinión, dudar de todo lo que digan los líderes, sentido escéptico … vamos, rigor científico. Por ello siempre remarco la importancia de enseñar a dudar de lo que dicen los expertos.

    Roberto: estoy seguro de que conoces la paradoja de Condorcet. Sobre votaciones e índices de poder ya escribí (por si te interesa), aquí y aquí.

    Hola Jaime. Gracias y bienvenido. Yo creo que aunque conozcamos la historia repetimos los errores. El hecho que haya habido guerras toda la historia lo sabe todo el mundo … pero no por ello se acaban. La vanidad y el orgullo humano nos puede.

    Salud!

  23. #23.- Enviado por: Deimos

    El día 25 de mayo de 2007 a las 21:09

    Gracias Omalaed, una vez más es un placer leerte, siendo sobre política, en mi caso es un gran logro, mi desencanto sobre el tema es tan elevado que tentado he estado de no leerlo, sin embargo contra todo pronostico ha sido hasta emocionante…
    Que manera de enseñar! como transmites! me parece fascinante de verdad, gracias!
    Un saludo

  24. #24.- Enviado por: DC

    El día 25 de mayo de 2007 a las 22:43

    Fuentes:
    “El mundo y sus demonios”, Carl Sagan
    “Breve historia del saber”, Charles Van Doren

    Mis últimos libros de cabecera…buenas fuentes, y buenos comentarios

    uN SALUDO

  25. #25.- Enviado por: omalaled

    El día 26 de mayo de 2007 a las 00:39

    Gracias a ti, Deimos. Inmerecidos elogios.

    DC: Ya he hablado muchas veces del de Sagan, pero “Breve historia del saber” lo estoy leyendo a día de hoy y es excepcionalmente bonito, completo y absorvente. Una gozada.

    Salud!

  26. #26.- Enviado por: Roberto

    El día 26 de mayo de 2007 a las 07:57

    Conozco la paradoja de Condorcet y varios estudios sobre sistemas de elección. Lo que pasa es que, de todas las lecturas que pueden tener los apoyos de votantes a candidatos, prefiero abiertamente una, y esa es la que voy a defender, dando cálculos y razones.
    Los problemas que planteas en los artículos que citas aún se pueden complicar más, si tratas problemas de representación (elección proporcional).
    Aún no se han probado todas las combinaciones posibles. Considero el bipartidismo la peor de las situaciones democráticas. Ya sé que no hay ningún sistema de elección perfecto, pero sí que los hay mejores que los existentes.

  27. #27.- Enviado por: omalaled

    El día 26 de mayo de 2007 a las 14:10

    Pues bien, estaré atento :-)

    Salud!

  28. #28.- Enviado por: Miski

    El día 27 de mayo de 2007 a las 16:20

    Más educación para todos y más respeto para los demás…si no tienes un cierto nivel educativo los políticos te van a manipular facilmente con promesas y arengas…en general, son despiadados y no les importan las personas sino los intereses, personales, partidistas, empresariales. Después vemos cosas como la ascención de un Hitler o un, más suavizado, Chávez, apoyados por el pueblo, pero que lo primero que hacen es garantizarse la permanencia en el poder. Haber si se implanta un sistema a través de Internet donde, semana tras semana, los dirigentes tuviesen que ganarse el apoyo de una ciudadanía cualificada…no votaría quien tuviera mayoría de edad, sino quien demostrase un cierto nivel intelectual o cognoscitivo. Un saludo a todos.

  29. #29.- Enviado por: Incordio

    El día 28 de mayo de 2007 a las 10:04

    ¿Lo dice una persona que escribe “haber” en lugar de “a ver”?

  30. #30.- Enviado por: omalaled

    El día 28 de mayo de 2007 a las 11:30

    Hombre, Incordio: no me parece bien criticar una argumentación a través de una falta de ortografía o gramática.

    Es cierto, que es una falta que salta a la vista, pero ello no quita que su opinión pueda ser mejor o peor.

    Salud!

  31. #31.- Enviado por: hurakanpakito

    El día 29 de mayo de 2007 a las 12:25

    Pues claro. Las opiniones de omalaled son interesantes aunque escriba absorbente con uve en la segunda. :P

  32. #32.- Enviado por: incordio

    El día 29 de mayo de 2007 a las 16:17

    Normalmente, no me suelo meter con la ortografía (cualquiera puede cometer un error, o un horror), pero resulta que su opinión consiste en que “no votaría quien tuviera mayoría de edad, sino quien demostrase un cierto nivel intelectual o cognoscitivo”, y ese tipo de error sólo lo puede cometer el que no entiende cuándo se utiliza un verbo (ver) u otro (haber).
    Me parecía llamativo, nada más.

  33. #33.- Enviado por: Miski

    El día 30 de mayo de 2007 a las 09:53

    Podría decirte que fue un despiste pero no es así porque ni sabía que la expresión está relacionada con el verbo “ver” en vez de con el verbo “haber”. Declararse a favor de la cultura no me sitúa en una especie de Olimpo para elegidos que lo saben y dominan todo como parece que es tu caso, sino al contrario…desde la base, miro hacia arriba y me impone esa mole montañosa de conocimientos y sabiduría. Además, veo que te pasas de listillo al suponer que yo me incluyo en el grupo de los que tendrían derecho a ese hipotético voto del futuro. Gracias, incordio, por mejorar mi nivel lingüístico e iluminarme.
    Unsaludoatodos.

  34. #34.- Enviado por: omalaled

    El día 30 de mayo de 2007 a las 10:22

    Bueno, señores, aclarada la circunstancia, decir que hurakanpakito me ha enganchado una vez más en la palabra “absorbente”. Es uno de mis tantos talones de aquiles.

    Salud!

  35. #35.- Enviado por: Macluskey

    El día 30 de mayo de 2007 a las 18:15

    Si sólo pueden votar los que demuestren que son capaces de hacerlo, “quien demostrase un cierto nivel intelectual o cognoscitivo”, tendríamos un problema terrible: ¿Quién marcaría la frontera entre los que sí pueden y los que no?

    Se me ocurre, por ejemplo, que se podría plantear un examen, y que sólo los que lo superaran podrían votar. Pero… ¿con qué materias?
    Por ejemplo, ¿cuántos puntos daría saber derivar correctamente? ¿Entender la teoría de la Relatividad? ¿Leer a Platón? ¿Jugar correctamente al mus? ¿Al golf? ¿Conocer las últimas andanzas de cama de la última novia del torero de moda?
    O, ya de paso, ¿Pertenecer a cierto partido político, grupo, familia, clan, tribu…?

    Miedo me da. Mucho miedo. Me suena a dictadura pura y dura.

    Para eso, prefiero el sorteo, como ya dije antes (con tal que no fuera manipulado, claro).

    Saludos

  36. #36.- Enviado por: Miski

    El día 31 de mayo de 2007 a las 11:55

    Hola: yo no he hablado de relatividad ni derivadas, ni tengo ni idea de cómo podría hacerse algo parecido a las elucubraciones que expuse; sólo quería dejar constancia de que la democracia sería realmente factible si estuviese sustentada en una ciudadanía que tuviese un nivel cultural y derechos mínimos que les proporcionasen la libertad de elegir sin ser manipulados. A nosotros mismos nos manipulan en cuanto nos descuidamos…todos sabemos que fácil es hacer que un pueblo o una nación cometa excesos siguiendo las arengas de un político o de un líder religioso y esto ocurre más fácil cuanto más carencias y cuando faltan una educación y cultura básicas ¿será por esto que los dictadores siempre se afanan en obstaculizar la cultura? En cuanto a fronteras… ¿Quién decide qué está bien o está mal? ¿Quién determinó las materias que estudiaste? ¿Quién determina el nivel para pasar un examen? ¿Y la velocidad máxima para circular por un determinado tipo de vía? ¿Y dónde está dibujada la raya en el suelo que separa dos países? ¿Quién determinó que tenemos derecho a destruir el medio natural o a maltratar animales? ¿Y quién está capacitado para decidir quién debe ser ajusticiado?
    Un saludo a todos.

  37. #37.- Enviado por: omalaled

    El día 31 de mayo de 2007 a las 15:15

    Hmmmm, es un tema que he discutido un montón de veces con mis compañeros. Yo mismo, incluso llegué a plantear la realización de un examen para poder votar.

    A veces, quien vota, no sabe qué vota y puede verse engañado por otro. Las preguntas deberían ser sobre las diferencias de ideología de los diferentes partidos para que quedara claro qué iba votar alguien. Serían respuestas en las que cada partido diera su postura. No tendrían que ser respuestas difíciles ni retorcidas: sólo consas concretas de sí o no.

    Por ejemplo:

    ¿Tal o cual partido apoya el estar en determinado conflicto armado?
    ¿Tal o cual partido apoya matrimonios homosexuales?
    ¿Tal o cual partido apoya investigación con células madre?

    Y esto es extrapolable a otro tema más espinso todavía. ¿Son los votantes responsables de lo que hace el partido al que votan? Si lo saben, pues sí y si no lo saben … ¿qué votaron exactamente?

    Creo que esto ayudaría a la población a querer informarse y a forzar a los partidos a definir sus políticas (que raramente hacen). Es un tema polémico, lo sé. Y no se trata de excluir a nadie, pero todo el mundo tiene derecho a conducir … siempre y cuando apruebe el examen de circulación, ¿no? Entonces, ¿por qué para votar no hace falta un mínimo de información?

    Salud!

  38. #38.- Enviado por: Roberto

    El día 31 de mayo de 2007 a las 15:46

    El voto debería ser universal, o al menos lo más universal posible. Es cierto que deberían exigirse algunos requisitos.
    Por ejemplo: ¿sabéis que en España, al menos, los deficientes mentales, sin atender a ningún baremo, pueden votar? (lo sé porque yo he sido familiar de uno de ellos, a pesar de que nunca lo utilizamos para favorecer nuestra opción). No quiero decir que ninguno de ellos pueda tomar decisiones, pero es evidente que por debajo de cierto nivel no están cualificados para tomarlas. ¿Deben representar sus tutores legales sus intereses en esos casos? Es posible.
    Realmente, debería haber un límite (si queréis de capacidad de analizar la información) a partir del cual alguien deba decidir por ti.
    Insisto en el tema del método para realizar la votación y para recontarla (consultad mi blog). Cuando tengo tiempo, pongo ejemplos y complemento.
    Estáis invitados a dejar algún comentario.

  39. #39.- Enviado por: Macluskey

    El día 31 de mayo de 2007 a las 18:18

    Todo lo que decís está bien. Sólo deberían votar los que estén capacitados para hacerlo.

    O sea: nadie.

    Es absolutamente imposible determinar con precisión cuáles son los límites, las fronteras, para decidir quién debe y quién no debe votar. Cualquier decisión que se tome estará discriminando a cierta parte de la población. Probar a razonar a la manera cartesiana, y para cada posible ejemplo encontraréis un contraejemplo de población discriminada injustamente.

    Comentabais por ahí delante que los disminuidos psíquicos sí que pueden votar. ¡Pero también SE LES PUEDE VOTAR! Ciertos políticos podrían (digo podrían, eh?) ser considerados débiles mentales, y ahí están.

    Claro que una alternativa ya la dió Asimov en un cuento corto de hace muuuchos años (no recuerdo el título), donde las técnicas sociológicas y estadísticas habían avanzado tanto que bastaba con el voto de UN SOLO VOTANTE, elegido con esos criterios entre la población: la muestra hiper-representativa de toda la población.

    En fin, el sorteo estaría muy bien.
    Pero como va a ser difícil (recordad lo difícil que es elegir Presidente de la Comunidad de Vecinos), pues que vote todo el mundo.

    Saludos

  40. #40.- Enviado por: omalaled

    El día 31 de mayo de 2007 a las 19:00

    El problema es que quien vale para ser el presidente de la comunidad de vecinos no quiere serlo porque suele pasar de ello :-)

    Aun así, creo que el razonamiento que haces es extensible a cualquier cosa. Sólo los ingenieros, médicos o abogados, funcionarios, etc., son los que están capacitados para serlo. ¿Y cómo se hace? Pues mediante exámenes.

    Por esa misma regla de tres … ¡todo el mundo podría hacer de todo! :-)

    Salud!

  41. #41.- Enviado por: Miski

    El día 31 de mayo de 2007 a las 19:48

    Sí, debe votar todo el mundo menos aquel al que le falten más de unas horas para cumplir los 18 años…¿quién eligió esta frontera?; además votando todo el mundo se reparte la responsabilidad de una mala elección: ¿no conocéis ningún pueblo donde un alcalde haya estado 20 años gobernando mientras se asentaba en la más absoluta inoperancia y el pueblo quedaba irremediablemente estancado?. Entonces viene al dedo la frase esa de que “el pueblo tiene el gobierno que se merece”…pero ¿fué una verdadera elección donde primaba el interés por el pueblo u operaron otros “mecanismos”?. ¿Qué me decís de las últimas elecciones en los EEUU donde la opinión de los votantes es manifiestamente más “moldeable”?. En el país paradigma de la libertad, ¿hay tanta libertad y tanta libertad de elección como nos quieren vender?.
    En fin, sólo son reflexiones sin ningún oculto interés.
    Un saludo a todos.
    PD: perdí el post y tuve que reescribirlo…es más seguro repetir aunque aparezca dos veces. ¿Os pasa a todos?
    PPD: antes “fín” llevaba tilde, ahora no…todo es relativo.

  42. #42.- Enviado por: Institución Libre de Enseñanza

    El día 31 de mayo de 2007 a las 20:04

    Bueno, pues según estaba leyendo el post, especialmente el párrafo que dice: “..Prometo educarme para poder hacer mi propia valoración”, me ha venido a la memoria la Institución Libre de Enseñanza que, entre otras muchas cosas, preconizaba algo similar si no igual.
    Y creo que el resumen que pones en el párrafo: “Si no podemos pensar por nosotros mismos…” lo podía haber escrito el mismísimo Giner de los Rios !

    Y por mi parte no puedo estar mas de acuerdo !!

  43. #43.- Enviado por: omalaled

    El día 31 de mayo de 2007 a las 23:35

    Misky: lo de los comentarios nos pasa a todos … incluido a mí.

    Aciertas en la frase “el pueblo tiene el gobierno que se merece”. Es por ello lo que comentaba de hacer un examen o algo parecido. Quien vota tiene que hacerlo con conocimiento de causa, pues, en el fondo, si bien el pueblo tiene el gobierno que se merece, también tiene parte de responsabilidad a la hora de escoger unos malos dirigentes.

    Dejadme preguntar algo concreto. EEUU escogió a Bush presidente sin saber que iría a la guerra. Hasta aquí podemos decir que el único culpable es Bush, ya que el pueblo no lo sabía. Sin embargo, salió reelegido. ¿Quiere decir que la mayoría de los americanos estaban a favor de la guerra?. Ya sé que hay más cosas y que no es tan simple, pero si alguien ha puesto a alguien en el poder, también tiene su parte de responsabilidad, ¿no?

    Institución Libre de Enseñanza: aunque coincido con esa frase, el autor es Carl Sagan, uno de mis héroes en lo que a científico y persona se refiere. Ojalá de mí salieran pensamientos de ese tipo :-)

    Salud!

  44. #44.- Enviado por: Macluskey

    El día 1 de junio de 2007 a las 09:49

    Discusión apasionante. Pero que desgraciadamente no nos va a llevar a ningún lado.

    Tal y como están las cosas, sólo se puede cambiar el status quo por medio de una Revolución. Revoluciones han habido muchas en la Historia. La última, la rusa; antes, la francesa. Los motivos de ambas (y de la mayoría de las anteriores, empezando por Esparta) eran siempre altruistas, y buscaban sinceramente mejorar la situación del pueblo, cambiando la forma de gobierno por otra más justa.

    Pero al cabo de poquísimo tiempo, los nuevos líderes vuelven a las andadas, y la situación vuelve a ser como era. Lo describió magníficamente Orwell, en su tremenda “1984″. Resumo: Hay tres clases de personas: Los altos, los medios y los bajos. Los medios están siempre tratando de ser ellos mismos los altos, para lo cual buscan la colaboración de los bajos. Cuando lo consiguen y todo termina, todo queda igual, pero ahora los nuevos altos son los antiguos medios, y los bajos… siguen siendo los bajos (disculpad: Orwell lo cuenta mejor).

    Así que, hasta que los robots positrónicos de Asimov, con las tres leyes de la robótica incluidas en su programación básica, no nos gobiernen, como Daneel R. Olivaw llega a hacer (Fundación y Tierra, por ejemplo), no tendremos un gobierno realmente justo, sea cual fuere el sistema de gobierno elegido. La culpa es del ADN mitocondrial primigenio, que nos obliga, aunque no queramos, a competir con nuestros semejantes para multiplicar nuestra progenie en detrimento de la de ellos. Esa es nuestra “Ley de la Humanótica (TM)” a la que no podemos renunciar, pues está codificada en cada célula de nuestro cuerpo.

    Os parezco pesimista de nuevo, ¿no?. Mejor digamos bien informado…

    Saludos

  45. #45.- Enviado por: corsaria

    El día 2 de junio de 2007 a las 19:49

    Resumidamente: el poder corrompe. Entonces la única solución viable es tener mecanismos eficaces de control sobre el que le toque ejercerlo.

    Si un presidente (sea nacional o de una comunidad), un alcalde, etc. -en el caso español- tiene 4 años por delante para hacer y deshacer lo que le de la gana, o casi, de poco sirve que se haya elegido a una persona muy capacitada. La tentación está ahí.

    Si a eso añadimos que no votamos a personas sino a partidos, tenemos una estructura corporativa donde lo que menos importa son los ciudadanos.

    ¿Solución? listas abiertas, períodos más cortos de gobierno y sobre todo, lo dicho anteriormente, mecanismos de control eficaces sobre el gobernante.

  46. #46.- Enviado por: omalaled

    El día 3 de junio de 2007 a las 00:38

    Macluskey: en el “Breve historia del saber” hacen un montón de análisis de los que hablas: gobiernos teocráticos, tiránicod, democráticos, etc., y a lo que condujo cada uno. Lo que más gracia hace es que si algo “es lo que quiere el pueblo”, la pregunta es … ¿quién habla en nombre del pueblo?

    corsaroa: yo llegaría más lejos. Las decisiones políticas las debería tomar el pueblo, no los políticos elegidos por el pueblo. Hoy día a través de la informática se podría hacer. Todo el mundo desde casa daría su voto a propuesta. ¿Por qué no? Sería una democracia llevada al extrmo. ¿Funcionaría?

    Salud!