El carácter de Pauli

Publicado el 6 de Marzo de 2006 en Historias de la ciencia por omalaled
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Wolfgang Pauli fue un físico teórico austríaco sumamente talentoso que hizo importantes contribuciones en numerosas áreas de la física moderna.
 
Completó sus estudios un año antes de lo esperado. A la edad de 21 años, Pauli ganó reconocimiento público con un magistral artículo de análisis de la relatividad que había escrito a los 19. Este artículo sigue considerándose como una de las introducciones más elegantes y amplias al tema. Otras contribuciones importantes fueron el descubrimiento del principio de exclusión, la explicación de la conexión entre el espín de las partículas y la estadística, teorías de electrodinámica cuántica relativista, la hipótesis del neutrino y la hipótesis del espín nuclear.
 
Un artículo titulado “Los principios fundamentales de la mecánica cuántica”, escrito por Pauli en 1933 para el Handbuch der Physik, es ampliamente reconocido como uno de los mejores tratamientos de la física cuántica que han sido escritos.
 
Pero de lo que os quiero hablar en la historia de hoy no es de los descubrimientos y aportaciones de este hombre, sino de su carácter. Para Pauli la solución correcta de un problema era que el argumento que condujera a ella fuese conciso pero completo y lógicamente impecable. Sus artículos eran los productos finales de un largo y arduo proceso de pensamiento con una argumentación elaborada y reelaborada. Se dice que sus publicaciones rozaban la perfección. Rara vez estaba equivocado.
 
Sus críticas eran siempre muy dolorosas y no tenía piedad. Cuando discutía con algún colega no le importaba tratarlo de imbécil, aunque fuera el mismo Niels Bohr (como hizo más de una vez) y aunque fuera en público. Los que lo conocían ya estaban acostumbrados. Cualquier pequeño error hacía que lo criticara de modo brutal. El mismo decía que era como si una persona tenía callos, pues había que pisárselos hasta que se acostumbrara al dolor. Rápidamente su nombre fue conocido tanto por sus descubrimientos como por personalidad y mordaz lengua. No obstante y gracias a ello ejerció gran influencia en sus alumnos y colegas obligándoles con su crítica a una comprensión y reflexión más profunda y clara.
 
Para que lo veáis de forma concreta, os daré unos ejemplos.
 
A un físico le dijo: “No me importa que piense usted despacio, lo que me importa es que publique más rápidamente de lo que piensa”.
 
A otro joven físico al presentar una nueva teoría y nada más finalizar la misma le dijo: “Qué pena, tan joven y ya tan desconocido”.
 
Incluso cuando Einstein dio una conferencia sobre relatividad, al acabar, Pauli con 19 añitos se levantó diciendo: “Verán, lo que ha dicho el Sr. Einstein, en realidad, no es tan tonto”. Y es que realmente, era un auténtico experto en relatividad. El citado artículo que había escrito lo había hecho con tal concisión, profundidad y lógica que el propio Einstein, después de leerlo, afirmó que entendía mejor su propia teoría.
 
Cuando fue presentado al profesor Paul Ehrenfest cuyos trabajos eran muy admirados por sus colegas y quien, por otro lado, admiraba el artículo de Pauli sobre la relatividad, se comportó de manera muy ruda. Ehrenfest le dijo: “Prefiero sus publicaciones a usted” a lo cual, el joven Pauli le replicó: “Qué raro. A mí me pasa lo contrario con usted.”
 
Pero claro, un carácter de este tipo degenera tarde o temprano en enfrentamientos y se llevó algún que otro revés. Pero hay que reconocerlo, Pauli era el mejor. Indiscutible. Lev Davidovich Landau fue también conocido por su arrogancia, pero se topó de frente con la de Pauli. Tras exponer una determinada explicación le preguntó enfadado si pensaba que sus ideas eran absurdas, a lo que Pauli respondió: “En absoluto, en absoluto. Sus ideas son tan confusas que no puedo decir si son absurdas o no”.
 
También son famosas frases suyas. En una ocasión tras haber trabajado infructuosamente en la teoría del campo unificado dijo:
 
- Lo que Dios ha separado no lo puede volver a unir el hombre.
 
Cuando se detectó experimentalmente la violación de la paridad:
 
- No puedo creer que Dios sea un débil zurdo.
 
No es que pensara que los zurdos fueran débiles, sino que consideraba que tenía que ser ambidiestro. Vamos, la expresión “ni Dios se libraba de él” encaja de perlas con este personaje.
 
Víctor Weisskopf, uno de los más famosos estudiantes de Pauli, lo describió apropiadamente como “la conciencia de la física teórica”. Nos relata una graciosa anécdota:
 
A las pocas semanas, Pauli me solicitó venir a Zurich. Llegué a la gran puerta de su oficina. Toqué y nadie me contestó. Volví a tocar sin respuesta. Después de cinco minutos dijo, con enojo, “¿Quién es? ¡Entre!”. Abrí la puerta, y ahí estaba Pauli -era una gran oficina- al otro lado de la habitación, en su escritorio, escribiendo y escribiendo. Dijo: “¿Quién es? Primero debo terminar el cálculo.” De nuevo me dejó esperando por cerca de cinco minutos y después: “¿Quién es usted?” Soy Weisskopf. “Uhh, Weisskopf, ya, usted es mi nuevo asistente.” Luego me miró y afirmó, “Bien, como usted sabe yo quería contratar a Bethe, pero ahora trabaja en estado sólido. El estado sólido no me gusta, aunque he empezado a trabajar en él. Ésta es la razón por la que lo elegí a usted.” En seguida añadí: “¿Qué puedo hacer para usted señor?” y me contestó, “Le voy a dar a resolver un problema.” Me dio un problema, cierto cálculo, y me dijo, “Vaya y trabaje”. Cuando regresé, después de un poco más de 10 días, me dijo, “Bueno, muéstreme lo que hizo.” Se lo enseñé. Me miró y exclamó: “¡Debería haber contratado a Bethe!”.
 
Pero no quiero dejaros con ese amargo sabor de boca y voy a ejercer de abogado del diablo. Ofrecía a los demás lo que quería para él mismo. Al físico que iba a ser su asistente le dijo: “No tendrá usted obligaciones pesadas. Lo que tiene que hacer es, cada vez que yo diga algo, contradecirme con los argumentos más poderosos.” Por otro lado era un hombre brillante. A los 24 años había dado con el famoso “Principio de Exclusión” y añadió al neutrino a la lista de partículas elementales.
 
Personas de la talla de Heisenberg y Bohr sacaron mucho provecho de sus críticas. Admiraban su honestidad y sinceridad. Bohr decía de él que era como “una roca en un mar turbulento”. Todos los físicos que querían encontrar fallos en sus tesis acudían a Pauli. Siempre se podía contar con él para que dijera exactamente lo que pensaba. Después de muchos años de su muerte, Heisenberg dijo que lamentaba casi todos los días la pérdida de Pauli y no disponer de su aguda crítica que tantas veces le ayudó.
 
Y es que hombres críticos como este obligan a sus colegas a reflexionar de forma más profunda y eso hace que la ciencia vaya por el buen camino.
 
Todo un carácter, ¿verdad?.
 
Fuentes:
“Los creadores de la nueva física”, Barbara Lovett Cline
“Eurekas y euforias”, Walter Gratzer
“¿Quién ocupó el despacho de Einstein?”, Ed Regis
“La unificación de las fuerzas funfamentales”, Abdus Salam
http://historias-de-la-ciencia.blocat.com/post/1052/56243



Hay 29 comentarios a 'El carácter de Pauli'

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  1. #1.- Enviado por: Vailima

    El día 6 de Marzo de 2006 a las 07:48

    He disfrutado mucho leyendo tu post. En la vida cotidiana seguro que este hombre hubiera sido recordado (si esto puede ser posible) por ser un cascarrabias. Sin embargo, los hombres inteligentes de su alrededor supieron encontrar el lado positivo de su carácter. Cuando F. Savater nos explicaba este concepto en la ética kantiana nos contó la anécdota del escorpión y la rana. Sin duda, Pauli era un gran escorpión, consecuente y de firmes principios.

  2. #2.- Enviado por: omalaled

    El día 6 de Marzo de 2006 a las 10:23

    Me alegro que te haya gustado. La cerdad es que yo también quedé impresionadísimo de su carácter crítico. La verdad es que debía ser terrible.

    Existen más anécdotas de él como una carta a la Sra. Bohr. Prometo contarlas algún otro día.

    Saludos

  3. #3.- Enviado por: Ferre

    El día 6 de Marzo de 2006 a las 15:46

    Todo un tipo, Pauli. Sobre su tesis, creo recordar que un profesor de la universidad me había comentado que tenía muy, pero que muy pocas páginas, pero esas pocas eran de tal lucidez, profundidad y elegancia que rozaban la perfección. O puede que lo confundiera (él o yo) con el artíclo de la relatividad. ¿Sabes algo de ella (de la tesis)?

    Saludos.

  4. #4.- Enviado por: omalaled

    El día 6 de Marzo de 2006 a las 17:11

    No, pero lo buscaré. Ya te diré algo.

    Saludos

  5. #5.- Enviado por: Root Zero

    El día 7 de Marzo de 2006 a las 01:12

    Me ha encantado este y todos los artículos que he leído desde que te agregué a favoritos.

    Un saludo.

  6. #6.- Enviado por: .Marfil.

    El día 7 de Marzo de 2006 a las 01:51

    Todo un personaje. Memorable el encuentro con Landau, una cita para enmarcar:

    “Sus ideas son tan confusas que no puedo decir si son absurdas o no.”

  7. #7.- Enviado por: omalaled

    El día 7 de Marzo de 2006 a las 10:20

    Gracias, Root Zero y .Marfil.

    Las frases de Pauli son realmente apoteósicas.

    Hago una aclaración en aquella “Qué pena, tan joven y ya tan desconocido”, porque también tiene su miga. Según Pauli, un físico sólo tenía lucidez cuando era joven, pues al hacerse mayor perdía capacidades y de ahí que le soltara esa al joven.

    Saludos

  8. #8.- Enviado por: Mizar

    El día 8 de Marzo de 2006 a las 13:50

    Genio y figura…

    Un excelente artículo, como de costumbre. Muchas gracias :-)

  9. #9.- Enviado por: omalaled

    El día 8 de Marzo de 2006 a las 14:35

    Muchas gracias, Mizar.

    Ferre: he encontrado algo de ello aquí y parece ser que su tesis versó sobre la relatividad, bajo la tutela de Arnold Sommerfeld.

    Salud!

  10. #10.- Enviado por: Ferre

    El día 8 de Marzo de 2006 a las 15:43

    Algo ya sabemos. gracias, Omalaled. Ahora sólo nos falta conocer su extensión. Estos documentos estaría bien que fueran de dominio público, así echábamos un vistazo al original. Leerlos sería toda una gozada.

  11. #11.- Enviado por: Filo

    El día 9 de Marzo de 2006 a las 00:05

    Molt interessant. La veritat, l’esperit crític està bastant desprestigiat actualment, però seria bo potenciar-ho. Encara que em sembla que les seves crítiques no eren molt constructives, com a mínim amb la forma d’expressar-les, si ho resultaven per la seva oportunitat. Certament, reflexionar sobre les crítiques rebudes pot ajudar a l’avanç del propi pensament.

  12. #12.- Enviado por: omalaled

    El día 9 de Marzo de 2006 a las 00:29

    Lo bo d’aquest paio era que va obligar a esforçar-se a la resta dels col·legues.

    Salut!

  13. #13.- Enviado por: oireSerio

    El día 13 de Marzo de 2006 a las 01:40

    Supongo que tendría algunas anécdotas humanas, aquí aparece como un fiero físico, un Polifemo, por todos los costados, prefiero a un Bertrand Rusell, que también era mordaz y con cierta antipatía, pero se le escapaban detalles humanos.

  14. #14.- Enviado por: omalaled

    El día 13 de Marzo de 2006 a las 10:28

    Es posible. La verdad es que cuando lo leí por primera vez pensé lo mismo pero cambié de opinión cuando supe que aplicaba a sí mismo lo que aplicaba a los demás.

    Lo que hace que no sea “tan malo” es que era igual sin importar que fuera Bohr o Einstein quien estuviera delante. Decía lo que pensaba sin cortarse. Era así. Es posible que no guste o no caiga bien, pero era así y protagonizó muchas situaciones graciosas por allí donde estuvo.

    Salud!

  15. #15.- Enviado por: .Marfil.

    El día 14 de Marzo de 2006 a las 07:14

    Coincido con Omaled, y agregaría que eso no es ser precisamente malo. Lo consideramos malo porque lo asociamos a la soberbia, pero la indiferencia de con quien practicaba sus comentarios y que incluso lo hiciera a si mismo, denota que no era un prestidigitador con el mero interés en humillar a los demás, sino alguien en verdad sensato, tal vez “Demasiado” para algunos gustos.

  16. #16.- Enviado por: .Marfil.

    El día 15 de Marzo de 2006 a las 08:19

    Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.

    Lao-tsé (570 aC-490 aC) Filósofo chino.

  17. #17.- Enviado por: omalaled

    El día 15 de Marzo de 2006 a las 14:50

    También hay una muy buena de Boltzmann: “Deja la elegancia para sastres y zapateros”.

    Salud!

  18. #18.- Enviado por: .Marfil.

    El día 5 de Abril de 2006 a las 07:04

    Se me ha ocurrido un cita, tal vez interesante, en relación a esta de Pauli:

    “En absoluto, en absoluto. Sus ideas son tan confusas que no puedo decir si son absurdas o no”.

    Lo que dice es tan contradictorio que es inevitable que en algún modo tenga razón.

  19. #19.- Enviado por: omalaled

    El día 5 de Abril de 2006 a las 10:17

    También es buena …

  20. #20.- Enviado por: JuanPablo

    El día 26 de Mayo de 2006 a las 15:01

    no estaría mal que también hagas un post aclarando que esta postura pintoresca de Pauli es totalmente anticientífica y negativa para la ciencia. ¿Desde cuándo hay que festejar como ‘lúcidos’ esta clase de ataques ad-hominem?

  21. #21.- Enviado por: omalaled

    El día 26 de Mayo de 2006 a las 15:58

    Hola, JuanPablo.

    La postura de Pauli no la cosidero, en absoluto, anticientífica. Todo lo contrario. El científico es, por naturaleza, escéptico.

    Era un perfeccionista y jamás negó una evidencia experimental (cosa que otros como Cassini sí).

    Otra cosa es que no gustara cómo hacía las críticas. Si personajes de la talla de Bohr y Heisenberg admiraban su honestidad y este último, incluso, llegó a echar de menos su crítica, es que tuvo que ser muy positiva para la ciencia.

    Por supuesto, es mi punto de vista.

    Salud!

  22. #22.- Enviado por: JuanPablo

    El día 27 de Mayo de 2006 a las 15:37

    “El científico es, por naturaleza, escéptico” sólo puede decirlo un escéptico, difícil que lo diga un científico. Te invito a que hagas un experimento: leé obras de científicos (no de divulgación) y fijate que cada vez que hablan de escepticismo es despectivamente, para quejarse de la resistencia a los descubrimientos, etc.

    Volviendo a Pauli, claro, que lo respeten Bohr o Heinsenberg no hace al tema, de última es un argumento tuyo de autoridad para justificarlo.

    Con esas opiniones que festejaban más arriba arruinó muchas carreras. Kronig, por ejemplo, fue el blanco de una de esas críticas (”una teoría muy inteligente, pero no tiene nada que ver con la realidad”) y no le publicaron su idea del spin de una partícula… Otro fue Stueckelberg (alumno de Sommerfeld, como Pauli), y su idea del mesón de Yukawa (sólo que se le ocurrió unos años antes, y gracias a Pauli tampoco fue publicado, el nobel fue más adelante para Yukawa).

    No voy a intentar cambiar tu punto de vista, pero podrías reflexionar si la actitud de Pauli no está más cerca del abuso de poder que de la verdadera ciencia.

  23. #23.- Enviado por: omalaled

    El día 28 de Mayo de 2006 a las 12:42

    En parte, estoy de acuerdo contigo; pero sigo pensando en lo del escepticismo. Las hipótesis tienen que ser duramente criticadas y puestas a prueba; así avanza la ciencia; las hipótesis que superan las pruebas pasan a ser todvía más estudiadas y las que no quedan descartadas. Otra cosa es que quien ha enunciado la teoría se sienta mal por ello y otra diferente es que la gente haga malas infulencias. Otra cosa, también es que el resto de la comunidad científica tarde años en valorar las acciones de alguien. Por ello siempre recuerdo que los científicos son personas.

    Que por qué pienso que Pauli no está más cerca del abusi de poder … pues porque lo hacía con todo el mundo. No te voy a negar que era prepotente y puede que su carácter no gustara y puede que hiciera cosas muy mal; pero tenía una virtud difícil de econtrar y es que era sincero. El argumento de Bohr o Hisenberg hacía más referencia a este punto que no a un argumento de autoridad.

    Salud!

  24. #24.- Enviado por: JuanPablo

    El día 28 de Mayo de 2006 a las 21:07

    También estoy en parte de acuerdo contigo, pero sería largo de detallar en qué y en qué no, y tampoco era la idea con mi comentario inicial.

    En el caso de Pauli, estaba buscando información para un post, a partir de unos referatos muy cómicos y a la vez demasiado reales, y caí en este post tuyo.

    Me asombra un poco que no veas el terrible abuso de poder que significa hacer lo que hacía: una persona de su posición, emitiendo juicios como los que emitía, decidía el futuro de muchos físicos jóvenes. Que se los aceptaran no era consecuencia de que tenía razón, sino del viejo ppio. de autoridad, ya que muchas veces resultaba estar equivocado pero para entonces el daño estaba hecho. Bohr y Heisenberg, por otra parte, eran amigos íntimos de él, así que su opinión resulta más sesgada y menos confiable para emitir un juicio.

    Apreciar la sinceridad para decir lo que honestamente se le ocurría, pero sin fundamentos que sostuvieran su opinión -y sabiendo el efecto que tendría- suena más a un valor fundamentalista que a uno escéptico, y sobre todo a uno científico ¿no te parece?

  25. #25.- Enviado por: omalaled

    El día 29 de Mayo de 2006 a las 00:15

    En ningún momento interpreto que sea abuso de poder. El abuso de poder podría decirse de personas que lo ejercieron para no permitir que otros con los que discrepaban, pudieran exponer su obra y de estos casos se pueden citar muchos (Laurent vs Berzelius, Davi vs Faraday, etc), que sí emplearon su posición para machacar al vecino.

    Pauli era crítico con todo el mundo y sus críticas eran sobre física. Su posción era algo circunstancial, pues ya lo era con 19 años (como dice el propio artículo). Así que lo era con o sin posición.

    En otras palabras: que era un “machacón” psicológicamente hablando y puede que un estúpido y engreído, pero lo era con todo el mundo y desde joven. Otra cosa es que el resto del mundo reaccionara de tal o cual manera. Si a la que alguien le critique a uno ya se echa atrás ya es cosa de cada cual.

    ¿Fundamentalista? No lo veo así. Yo veo que, simplemente, decía lo que pensaba sin reparar en las consecuencias, insisto, desde los 19 años. Ni bueno ni malo: diferente.

    Salud!

  26. #26.- Enviado por: Hernan

    El día 1 de Agosto de 2006 a las 23:06

    Muy interesante! Gracias por este post.

    Saludos!

  27. #27.- Enviado por: omalaled

    El día 1 de Agosto de 2006 a las 23:33

    Gracias a ti por leerlo.

    Salud!

  28. #28.- Enviado por: Gustavo

    El día 11 de Febrero de 2007 a las 00:45

    Hola Omalamed,
    se me ocurre que la arrogancia de Pauli
    (por lo que leí acá) no fué sobre los análisis de los otros científicos (en general), sinó sobre la claridad al explicarlos.
    Lo que no denigra en realidad a ninguno de ellos sinó que mas bién les ayuda a avanzar en sus mismos análisis.
    Otra cosa es que usara términos irónicos para hacérselo ver… :)

  29. #29.- Enviado por: omalaled

    El día 11 de Febrero de 2007 a las 01:19

    Bien visto, Gustavo. La verdad es que, por así decirlo, se lo tenía muy creído y no es que empleara términos irónicos para hacerse ver, es que siempre se hacía ver del modo que fuera :-)

    En fin, era como era. A mí me gusta pensar que él era como quería que los demás fueran con él, pero los demás no se atrevían.

    Hay una anécdota que protagonizaron él y Bohr en un escenario donde discutieron sobre una idea. No obstante, Pauli ya no estaba tan en forma mental como en otros tiempos. Puede que algún día la cuente :-)

    Salud!