La Física es como el sexo: seguro tiene una utilidad práctica, pero no es por eso por lo que la hacemos.
Esta frase es del inimitable Richard Feynman. No obstante, casi siempre acabamos hablando de fines prácticos para justificar que investigamos en ciencia. Y no es realmente así, aunque muchas veces queramos creerlo. En su libro La guerra de los agujeros negros, Leonard Susskind nos plantea una discusión entre científicos. Por un lado, Stephen Hawking afirma que cuando algo cae en un agujero negro, cualquier información que entra allá se pierde. Ni aun cuando se evapore dicho agujero negro se recuperará nada. Pero el autor, junto a Gerard ‘t Hooft, sostiene que no, que eso no es así. Sería el único objeto en el que algo así sucede. Y entonces hace una reflexión. La pregunta, ahora, no es si realmente se pierde información o no en el agujero negro y si se recupera en la radiación Hawking, sino qué importancia puede tener. Los párrafos que leeréis a continuación son extractos sacados del libro, convenientemente modificados.