El sistema Tierra-Luna
En el lugar donde pasé estas últimas vacaciones de verano se veía un despejado y estrellado cielo, con una bonita Luna al caer la noche. Una de esas noches salí a mirar el cielo con mi hijo de 3 años, lo cogí en brazos y jugamos a intentar coger la Luna (no os riáis: las estrellas están todavía más lejos). Le expliqué que no podíamos cogerla porque estaba muy lejos; que aunque parecía pequeña era muy grande, pero que la veíamos pequeña precisamente porque estaba muy lejos. Lo dejé en el suelo y nos disponíamos a caminar. De pronto, se paró y me formuló una inesperada pregunta: Papá, ¿por qué la Luna no cae? Y esa pregunta me dio la idea para hacer un post sobre el carácter del sistema Tierra-Luna que será el tema central en nuestra historia de hoy.







