Grandes maestros
Los grandes científicos no tienen por qué ser grandes profesores. La historia está plagada de buenísimos científicos que eran pésimos como maestros. Pero no me refiero a maestros como los clásicos profesores en la tarima, sino maestros tanto dentro como fuera de las aulas, en estrecha relación personal con los alumnos, en los paseos, bares, reuniones. La historia de hoy habla algunos de ellos.







