¿Quién ha ganado estas elecciones?
El artículo de hoy está inspirado en este artículo y este otro de malaprensa. Y es que algunas cosas, aunque se conocen hace bastante tiempo, son de rabiosa actualidad.
Hará un par de semanas estaba escuchando el telediario a cargo de Matías Prats Jr. mientras cenaba en casa, con mi mujer. Dijo más o menos:
El artículo de hoy está inspirado en este artículo y este otro de malaprensa. Y es que algunas cosas, aunque se conocen hace bastante tiempo, son de rabiosa actualidad.
La clásica pregunta del quisquilloso alumno “¿y esto, para qué sirve?” es muy conocida. Hubo una época en que un servidor se planteaba también “¿para qué conocer Historias de la Ciencia?”. Pues bien, encontré hace poco una respuesta y ese es el tema central de nuestra historia de hoy.
Ya os conté en su momento la historia de la inolvidable Sophia Kovalevsky que fue la tercera mujer catedrático (la primera de matemáticas) de la historia en Europa y la segunda que recibió un premio de la Academia de Ciencias Francesa. Hoy le toca el turno a otra apasionada matemática también llamada Sophie y que fue la primera en recibir dicho premio. También os dije en el artículo de Gauss que una desconocida mujer apasionada por las matemáticas probablemente le salvó la vida. Pues es la misma.
Uno de los físicos más importantes del siglo XX fue Enrico Fermi (premio Nobel de física en 1938). Se cuentan multitud de anécdotas relacionadas con su ingenio, agudeza y mentalidad crítica. Hoy os cuento dos de ellas que relacionan a este hombre con el ejército.
Saturno es el segundo planeta del Sistema Solar por su tamaño. Su diámetro es casi 10 veces mayor que el de la Tierra. Es uno de los objetos más bellos que nos muestra el cielo debido a sus famosos anillos que rodean el disco planetario por su plano ecuatorial. Y no podemos negar que esos anillos le dan un toque mágico y nos deja la boca abierta cada vez que los vemos.
Nuestro conocimiento del Universo se basa, entre otros, en dos fundamentos: ser capaces de medir las distancias a las estrellas y determinar la composición de las mismas. Ese primer fundamento es el tema a tratar en nuestra historia de hoy.
Muchos de vosotros habréis pasado estas fiestas (u otras) en la nieve y, cómo no, os habréis tenido que desplazar en un aparato con motor de explosión. La historia de hoy está dedicada a esas dos cosas. ¿Y qué tiene que ver la nieve con el motor?
Como muy bien afirma Tio Petros en su artículo lo mejor de Internet son las personas.