Un hombre adelantado a su tiempo
La expresión “estaba adelantado a su tiempo” se ha utilizado demasiadas veces sin razón.
Este libro es increíble. Creía conocer todas las facetas de Carl Sagan pero las que muestra en este libro implican una sencillez en la personalidad, una inteligencia y una cultura impresionantes.
La expresión “estaba adelantado a su tiempo” se ha utilizado demasiadas veces sin razón.
Abdus Salam, premio Nobel de física en 1979 nos explicaba la siguiente anécdota:
¿Sabéis que es la resonancia? Un fenómeno que ocurre cuando un oscilador (que puede ser una masa suspendida de un resorte, un péndulo, un columpio, un puente, un edificio, etc.) es forzado con una frecuencia que coincide con algunas de sus frecuencias propias.
Charles Messier fue un astrónomo francés que inició su afición por la astronomía a los 14 años de edad al observar un cometa en el año 1744 y el eclipse lunar de 1748. Nacido en Badonvillier, Lorraine, Francia, el 26 de junio de 1730 fue el décimo de 12 hermanos.
La historia de hoy narra dos anécdotas en las que hay un personaje común llamado Oswald Veblen (1880-1960).
La historia de hoy intentará poner en juego vuestra intuición.
¿No habéis oído alguna vez que a algún paracaidista no se le ha abierto el paracaídas pero se ha salvado? Según la segunda ley de Newton, Fuerza es masa por aceleración, así que si sólo tenemos en cuenta la gravedad, la velocidad aumentaría mucho. Demasiado, ya que dicho paracaidista debería llegar a velocidades supersónicas. Según este razonamiento, nadie debería sobrevivir sin paracaídas.
La de hoy no es una historia de la ciencia propiamente dicho. Pertenece más a otros blogs del tipo malaciencia o malaprensa y con el permiso de ambos les pisaré un poquito su terreno.