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	<title>Historias de la Ciencia</title>
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	<description>Historias y anécdotas sobre técnicos, científicos y curiosidades</description>
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		<title>Cuando los críos proponen experimentos</title>
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		<pubDate>Sun, 03 Feb 2019 21:37:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[omalaled]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias de la ciencia]]></category>

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		<description><![CDATA[Es cierto que cuando sabemos de un cienífico que ha llevado a cabo una investigación nos solemos interesar por los detalles si es que nos interesa su trabajo. Pero cuando la investigación es propuesta por un crío la cosa se vuelve mucho más interesante. El divulgador científico, Mario Livio, nos comenta una bonita historia con [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Es cierto que cuando sabemos de un cienífico que ha llevado a cabo una investigación nos solemos interesar por los detalles si es que nos interesa su trabajo. Pero cuando la investigación es propuesta por un crío la cosa se vuelve mucho más interesante.</p>
<p><span id="more-2239"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El divulgador científico, Mario Livio, nos comenta una bonita historia con su hija:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Cuando mi hija me preguntó qué pensaba yo sobre cómo sería un buen proyecto científico, se me ocurrió la idea de medir la aceleración en caída libre mediante métodos distintos (un péndulo, un plano inclinado, dejar caer algo desde el tejado, etcétera). Mi hija declaró de inmediato que todos esos experimentos eran aburridísimos y que ya elegiría ella un tema por su cuenta.</p>
<p style="text-align: justify;">Al cabo de unos días me dijo que le gustaría analizar qué lápiz de labios aguantaría el mayor número de besos. Esa propuesta me cogió totalmente por sorpresa, pues hasta ese momento mi hija no había utilizado lápiz de labios ni había mostrado el menor interés en los lápices de labios.</p>
<p style="text-align: justify;">Al ver mi cara de asombro, se apresuró a explicar que lo que realmente quería evaluar era la veracidad en los anuncios. Por lo visto, en aquel entonces, una empresa aseguraba que su pintalabios era el que menos se deterioraba por los besos, y mi hija quería verificar la validez de esa afirmación. Yo todavía no tenía muy claro cómo llevar a cabo el experimento, pero la niña tenía una idea.</p>
<p style="text-align: justify;">Propuso aplicar lápiz de labios y besar una fina hoja de papel en diez sitios distintos; luego pesaríamos el papel antes y después de los besos para determinar el peso del pintalabios que se quedaba pegado a la hoja. Y repetiríamos el proceso con diez marcas diferentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto empezaba a perfilarse como un experimento científico de verdad, pero aún debíamos encontrar una balanza analítica lo bastante precisa para pesar las hojas de papel con la exactitud requerida. Y entonces mi esposa, que es microbióloga, acudió al rescate: en su laboratorio tenía la balanza adecuada. De hecho, sugirió un segundo test, independiente. También contaba con un instrumento que medía la opacidad o profundidad óptica (en biología lo llaman &#8220;densidad óptica&#8221;) de láminas de plástico transparente. Es decir, el aparato determina cuánto se ve atenuada la intensidad de un haz luminoso al atravesar una lámina.</p>
<p style="text-align: justify;">La idea era que mi hija colocaría los labios con los distintos tipos de carmín en la hoja transparente y utilizaría la medida de la densidad óptica como determinación independiente de qué lápiz labial mermaba menos. No creo necesaria una prueba mejor del hecho de que, con un poco de ayuda, si damos seguimiento a cuestiones sobre las que los niños son realmente curiosos, podemos acabar realizando exploraciones importantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por si tienes curiosidad, resulta que la afirmación de aquella empresa concreta de pintalabios era cierta. Mi hija también ganó el primer premio en la competición científica.</p>
</blockquote>
<p>Fuente:<br />
<strong>Mario Livio</strong>, <em>Por qué</em>.</p>
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		<title>Maestros en el ajedrez y el deporte</title>
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		<pubDate>Mon, 21 May 2018 08:00:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[omalaled]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Curiosidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Allá por los años 1940, un psicólogo holandés y maestro ajedrecista llamado Adriaan de Groot quería saber qué hacían mejor los grandes ajedrecistas que los de otros niveles. Por entonces se pensaba que los jugadores de alto nivel pensaban más jugadas hacia delante que los de menos nivel, osea, pensaban con más jugadas por adelantado [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Allá por los años 1940, un psicólogo holandés y maestro ajedrecista llamado Adriaan de Groot quería saber qué hacían mejor los grandes ajedrecistas que los de otros niveles. Por entonces se pensaba que los jugadores de alto nivel pensaban más jugadas hacia delante que los de menos nivel, osea, pensaban con más jugadas por adelantado que los otros. Esto es cierto entre jugadores de nivel comparado con novatos, pero cuando de Groot preguntó tanto a grandes maestros como jugadores avanzados sobre cómo tomaban sus decisiones se dio cuenta que esencialmente se adelantaban las mismas jugadas. Entonces, si esa no era la razón, ¿por qué, entonces, se preguntaba, los grandes maestros hacen mejores movimientos?</p>
<p><span id="more-2226"></span></p>
<p style="text-align: justify;">No tenía que comparar grandes maestros con novatos, sino diferentes niveles para ver dónde estaba la diferencia. Hay quien no es un campeón del mundo, pero tampoco es un novato, y hay quien juega regularmente al ajedrez. Así que reclutó ajedrecistas de cuatro niveles: un gran maestro campeón del mundo, un maestro, un campeón de una ciudad y un jugado medio.</p>
<p style="text-align: justify;">También se ayudó de otro maestro que puso en tableros diferentes posiciones tomados de ciertas partidas y los mostró a los jugadores anteriores durante unos segundos y luego pidió que reconstruyeran la jugada. Aquí se vio la diferencia entre los dos que eran maestros y los dos que no lo eran. La diferencia era tan clara evidente que no hizo falta profundizar más.</p>
<p style="text-align: justify;">En cuatro de las pruebas, el campeón fue capaz de reproducir el tablero entero después de haberlo visto tres segundos. El maestro pudo hacer aquella hazaña dos veces y ninguno de nivel inferior fue capaz de hacerlo con total precisión. En general, el campeón y el maestro eran capaces de reproducir el 90% de las piezas, el campeón de ciudad lo hacía con el 70% de las piezas y el jugador adelantado el 50%.</p>
<p style="text-align: justify;">Da la sensación de que los maestros tienen más memoria en posiciones de piezas de ajedrez, pero no es así. En 1973 los investigadores Herbert A. Simon y W.G. Chasese repitieron el experimento de de Groot pero esta vez poniendo las piezas en lugares aleatorios, o sea, no en una jugada de una auténtica partida de ajedrez y dejaban cinco segundos para que echaran un ojo. Ahora, la memoria de los maestros desapareció: los cuatro jugadores tuvieron aproximadamente la misma memoria en la posición de las piezas.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, la pregunta no era ya cómo podían memorizar tantas piezas, sino por qué en jugadas reales sí y en piezas distribuidas al azar no. ¿Cómo podían recordar en tan solo tres segundos todas las piezas? Los maestros del ajedrez no guardan la información en cada pieza y posición en particular, sino que inconscientemente trabajan con grupos de información basados en patrones que ya conocen. El maestro, en una situación real, no tenía que memorizar todas las piezas, sino unas pocas porque las relaciones entre cada pieza tenían un gran significado para él.</p>
<p style="text-align: justify;">El gran maestro tiene, al menos, unas 300.000 situaciones almacenadas en su cabeza que maneja como plantillas y dentro de esas situaciones se pueden mover algunas piezas sin que el significado de esa situación general apenas cambie. Donde el jugador novato ve aleatoriedad y se ve desbordado por la información, el maestro ve un orden familiar y una estructura que le permite extraer la información que es crítico para tomar una decisión en la siguiente jugada.</p>
<p style="text-align: justify;">Se han hecho, además, estudios de los movimientos oculares que han concluido que los expertos, con su experiencia, ponen atención en los aspectos más importantes casi ignorando los irrelevantes, mientras que los no expertos consideran todas las piezas por separado, de forma individual.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues bien, lo mismo que sucede con el ajedrez también sucede con los deportes, los músicos interpretando por ejemplo una pieza de piano, etc. De hecho, lo mismo que hizo de Groot con el ajedrez fue lo mismo que hizo la psicóloga del deporte Janet Starkes. Ella, en este caso quería saber por qué los buenos atletas son eso: buenos. Parece simple la pregunta, pero no lo es. Por ejemplo, los tiempos de reacción de los atletas son idénticos a los que se probaron en personas al azar, así que decidió buscar otras cosas. Janet había hablar de pruebas que pasaban los controladores aéreos para detectar la presencia o ausencia de señales críticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Como parte de su trabajo de graduación, inventó el &#8220;test de oclusión&#8221;. Reunió miles de fotografías de volleyball femenino e hizo diapositivas en las que la pelota estaba dentro de la misma y otras en las que la pelota justo acababa de dejar la diapositiva. En muchas la orientación de los cuerpos de los jugadores era casi idéntica, independientemente de si la pelota estaba en la diapositiva o no, ya que era en el instante en que acababa de salir del marco de la diapositiva.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, proyectó la diapositiva durante una fracción de segundo a jugadores de volleyball de competición y tuvieran que decidir si la pelota estaba en la diapositiva o no. No era demasiado tiempo para encontrarla, así que tenían que deducirlo del lenguaje corporal de los jugadores en la cancha. Los resultados fueron asombrosos. Se vio que aquí la diferencia fue enorme entre jugadores profesionales y novatos: a los profesionales esa fracción de segundo bastaba para saber si estaba la pelota en la diapositiva o no; y cuanto mejor era el jugador, más rápidamente se daba cuenta de la información de cada diapositiva.</p>
<p style="text-align: justify;">Una vez utilizó al equipo nacional canadiense que tenían uno de las mejores colocadoras del mundo (el armador o colocador en volleyball es el jugador usa sus manos para levantar la pelota y así otro jugador pueda rematarla y anotar un punto). Pues bien, aquella mujer era capaz de deducir si la pelota estaba o no en la diapositiva después de verla durante 16 milésimas de segundo. Starkes decía que ese tiempo, para una persona normal, no era más que un destello de luz. Además, no solo sabía si la pelota estaba o no, sino que decía comentarios como &#8220;Eso era cuando el equipo de Sherbrooke acababa de comprar sus nuevos uniformes, así que debieron ser tomadas en tal o cual momento&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Poco después de recibir su doctorado, Starkes fue a la Universidad de McMaster y continuó con sus exámenes de oclusión con el equipo de hockey sobre hierba, pero la ortodoxia decía que los reflejos innatos eran lo más importante, no las habilidades perceptivas aprendidas. En 1979 empezó a trabajar con el equipo nacional de Canadá. Se sintió muy defraudada cuando se dio cuenta que los entrenadores confiaban en ideas obsoletas para seleccionar las jugadoras: utilizaban pruebas de reacción simple.</p>
<p style="text-align: justify;">E hizo el mismo experimento, pero traducido al hockey sobre hierba con esas jugadoras con las mismas conclusiones: las mejores jugadoras podían no sólo saber si la bola estaba en la pista después de ver fugazmente una foto, sino que podían reconstruir la jugada. Esto mismo sucedió en otros deportes, como fútbol o baloncesto. Era como si los jugadores de élite tuvieran una milagrosa memoria fotográfica cuando se trataba de su deporte, pero no cuando se trataba de otras actividades u otros deportes.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero volvamos al ajedrez y a de Groot. Nacido en 1914, hay que decir que Adriaan de Groot tenía también un nivelazo de ajedrez incluso participando incluso en torneos internacionales. Llegó muy lejos representando a Holanda en las olimpiadas de Munich 1936, Estocolmo 1937 y Buenos Aires 1939. También jugó en dos campeonatos holandeses con resultados bastante decentes. Decían que el campeonato de ajedrez de psicólogos en aquella época era más fuerte que el campeonato oficial de Ámsterdam. Y no creo que esa afirmación fuera falsa.</p>
<p style="text-align: justify;">También fue el invitado de honor de la Asociación Internacional de Ajedrez de Ordenadores durante el Campeonato Mundial de Ajedrez de Ordenadores disputado en Colonia, en 1986. Y claro, cuando tenía 71 años todavía era una persona activa e interesada en el concepto filosófico de inteligencia artificial.</p>
<p style="text-align: justify;">Adriaan de Groot falleció el 14 de agosto de 2006. Tenía 91 años.</p>
<p>Fuentes:<br />
<b>David Epstein</b>, <em>The sports gene</em><br />
<a href="https://www.proceso.com.mx/220950/adriaan-de-groot-1914-2006" target="_blank">https://www.proceso.com.mx/220950/adriaan-de-groot-1914-2006</a><br />
<a href="https://es.chessbase.com/post/adriaan-de-groot-psiclogo-del-ajedrez-1914-2006-" target="_blank">https://es.chessbase.com/post/adriaan-de-groot-psiclogo-del-ajedrez-1914-2006-</a></p>
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		<title>Como balleneros o como seres inteligentes</title>
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		<pubDate>Tue, 01 May 2018 12:27:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[omalaled]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Breves]]></category>

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		<description><![CDATA[En el siglo XVIII, piratas y balleneros empezaron a desembarcar en las islas Galápagos y se encontraron con unos animales dóciles y abundantes: las tortugas gigantes. ¿Qué hicieron? Alimentarse de su carne y convertir su grasa en aceite para iluminar los faros del puerto de Guayaquil. Se calcula que antes de la llegada del hombre, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: justify;">En el siglo XVIII, piratas y balleneros empezaron a desembarcar en las islas Galápagos y se encontraron con unos animales dóciles y abundantes: las tortugas gigantes. ¿Qué hicieron? Alimentarse de su carne y convertir su grasa en aceite para iluminar los faros del puerto de Guayaquil. Se calcula que antes de la llegada del hombre, en las Galápagos había 250.000 tortugas gigantes de 15 especies diferentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Llevaban centenares de miles de años perfectamente adaptadas a ese ecosistema único en el mundo, pero en menos de dos siglos la voracidad humana eliminó cuatro especies y redujo el número total de ejemplares a unos pocos miles. En la actualidad, gracias a los esfuerzos de protección y recuperación, hay ya 15.000 tortugas gigantes en las Galápagos, y hemos comprendido que su valor es inmensamente mayor de lo que cuesta su carne y aceite. Pero ¿qué debían de pensar esos piratas y balleneros? ¿Con qué excusa cazaban las tortugas? Posiblemente la de siempre: necesidad. Al llegar a las islas hambrientos y encontrar un número tan descomunal de tortugas no se lo debieron de pensar mucho. Como nosotros con el petróleo o la deforestación.</p>
<p style="text-align: justify;">De hecho, hasta podemos comprender que ante la necesidad los balleneros no tuvieran reparos en cazar a las tortugas. Pero reflexionemos sobre qué hubiera pasado si esa actividad hubiera continuado hasta erradicar las tortugas gigantes y no se hubiera protegido un 97% de las islas para preservar también el resto de las especies. ¿Qué serían ahora las islas Galápagos? Sin duda, un espacio igualmente bello, pero sin interés y mucho más pobre biológica, económica y turísticamente. Las Galápagos son un clarísimo ejemplo de que preservar merece la pena y de que debemos fomentar un desarrollo que utilice los recursos naturales de manera sostenible. Las futuras generaciones nos verán o bien como balleneros que aprovecharon hasta la última gota de petróleo causando un caos climático, o bien como ciudadanos inteligentes que supieron frenar y encontrar alternativas antes de que fuera demasiado tarde.</p>
</blockquote>
<p><b>Pere Estupinyà</b>, <em>Comer cerezas con los ojos cerrados.</em></p>
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		<title>¿Puede la investigación básica cambiar el mundo?</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Jan 2018 17:55:44 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Opinión]]></category>

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		<description><![CDATA[Apoyar de forma consistente la investigación básica cambia el mundo, aunque puede que esto suceda en 20 años y es impredecible. Si haces mucha investigación y la haces bien, entonces cambiarás el mundo. Si quieres ser uno de los países en la vanguardia de tecnologías radicalmente nuevas, tienes que hacerlo. Mi recomendación a un presidente [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Apoyar de forma consistente la investigación básica cambia el mundo, aunque puede que esto suceda en 20 años y es impredecible. Si haces mucha investigación y la haces bien, entonces cambiarás el mundo. Si quieres ser uno de los países en la vanguardia de tecnologías radicalmente nuevas, tienes que hacerlo. Mi recomendación a un presidente del Gobierno es que no mida el éxito de sus oficinas de transferencia de tecnología por la cantidad de dinero que generan, es una medida terrible.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando alguien estudia ciencias o una ingeniería y además le enseñas emprendimiento e innovación estás invirtiendo en 50 años de su futuro. Serán personas independientes capaces de crear sus propios empleos y nuevas tecnologías capaces de cambiar el mundo.</p>
</blockquote>
<p><strong>Lita Nelsen</strong>, antigua jefa de la oficina de patentes del MIT.<br />
Entrevista en <a href="https://elpais.com/elpais/2017/12/01/ciencia/1512154281_894544.html" target="_blank" rel="noopener">elpais.com</a>.<br />
Lo encontré gracias a <a href="https://twitter.com/josemariapuerta/status/949239837340655617" target="_blank" rel="noopener">este tuit</a>.</p>
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		<title>¿Son inteligentes los pájaros? 2</title>
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		<pubDate>Wed, 03 Jan 2018 20:55:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[omalaled]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Curiosidades]]></category>

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		<description><![CDATA[No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta a los cambios. Si buscáis esta frase por Internet veréis que tiene dos posibles fuentes: o bien Charles Darwin (1,2) o bien Leon C. Megginson, un profesor de marketing (1,2). Independientemente de si fue uno u [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta a los cambios.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Si buscáis esta frase por Internet veréis que tiene dos posibles fuentes: o bien Charles Darwin (<a href="https://www.spaniards.es/foros/2013/03/26/charles-darwin-no-es-la-especie-mas-fuerte-la-que-sobrevive-ni-la-mas-inteligente-sino-la-que-mejor-se-adapta-a" target="_blank">1</a>,<a href="https://muhimu.es/ciencia-tecnologia/6-cosas-que-darwin-nunca-dijo-y-una-que-si/" target="_blank">2</a>) o bien Leon C. Megginson, un profesor de marketing (<a href="https://www.goodreads.com/quotes/18875-it-is-not-the-strongest-of-the-species-that-survives" target="_blank">1</a>,<a href="http://darwin.bio.br/dnacetico/?p=151" target="_blank">2</a>). Independientemente de si fue uno u otro, la frase me da una excusa para seguir explicando cosas sobre la inteligencia de las aves. O al menos, algunas aves.</p>
<p><span id="more-2205"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Los anfibios y reptiles que han logrado colonizar nuevos territorios también poseen un cerebro mayor que sus iguales con menos éxito. Insisto en este punto porque es crucial: no estoy diciendo un cerebro más grande y nada más, sino un cerebro <em>mayor que sus iguales</em>. Esto es lo que sucede en los mamíferos, incluido el <em>Homo sapiens</em>. Los científicos lo llaman <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2007/01/09/ciencia/1168356842.html" target="_blank"><em>buffer cognitivo</em></a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, ¿qué ventajas tiene un cerebro mayor en proporción? Pues que sirve al animal de amortiguador frente a los cambios ambientales al permitirle adaptarse a nuevos recursos como probar nuevos alimentos, explorar nuevos objetos o situaciones. El gorrión, por ejemplo, es célebre por anidar en lugares inusuales, como travesaños, canalones, tejados, cafeterías&#8230; hasta surtidores de gasolina. Aparte, lo llenan de objetos curiosos, incluido colillas de cigarrillo. Son capaces de comer de todo, desde materia vegetal hasta insectos y muchos desechos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Son animales que curiosean mucho y lo más importante: son capaces de aprender cosas que pensaríamos imposibles en un animal, y menos de ese tamaño. Uno de los detalles más impresionantes que se conocen es lo que unos gorriones hicieron en una cafetería neozelandesa. Tenía una puerta que se abría de forma automática gracias a un dispositivo detector. Pues bien, los gorriones se posaban en la parte alta de la puerta e inclinaban la cabeza hacia delante y encorvaban el cuello hasta que ponían en marcha el dispositivo.</p>
<p style="text-align: justify;">El biólogo que lo observaba estaba perplejo de lo que veía, pues no era una casualidad, sino que lo hicieron 16 veces en 45 minutos. El otro dato sorprendente es que hacía apenas dos meses que se había instalado aquella puerta, con lo que se tuvieron que dar cuenta de forma rápida de cómo funcionaba aquello. El detalle de la puerta se observó en otros puntos de Nueva Zelanda con una puerta que tenía dos sensores.</p>
<p style="text-align: justify;">Los gorriones se alimentan en bandadas y parece ser un a ventaja, pues todo apunta a que los grupos grandes resuelven mejor y más rápidamente que las bandadas pequeñas. Los grandes grupos tienen más probabilidades de contener individuos brillantes, algunos de los cuales tengan mayor facilidad para resolver problemas. Lo mismo que en los grupos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y también, como los humanos, los gorriones tienen cada uno su carácter y reaccionan diferente en función del individuo.</p>
<p style="text-align: justify;">Con todo ello, no os sorprenderá si os digo que antes de 1850 no había gorriones comunes en Norteamérica, y lo que sucedió es que trajeron 16 ejemplares a Brooklyn en 1951 para controlar una plaga de polillas. Se comenta que luego se trajeron más, pero el éxito, sin duda, es de ellos. Hoy los podemos encontrar en EEUU, Canadá, Centroamérica y Sudamérica hasta la Tierra del Fuego, y en lugares tan dispares como el Valle de la Muerte, en California a 85 metros por debajo del nivel del mar y en las Montañas Rocosas de Colorado a más de 3.000 metros por encima del nivel del mar. También están en las selvas pluviales de Brasil, Europa, Asia, África y también en zonas como Finlandia, el Ártico, Sudáfrica y hasta la punta de Siberia.</p>
<p style="text-align: justify;">Otras aves tienen otras adaptaciones curiosas. Investigadores canadienses descubrieron que los carboneros cabecinegros entonan su <em>fibi</em> a frecuencias más altas para que pueda oírse por encima de la cacofonía de las bajas frecuencias urbanas. Las ciudades son máquinas de aprendizaje para ellos y hacen, sin duda, a las aves más inteligentes. Las aves muy específicas de sus hábitats son las que más sufren ante los cambios. Las aves saben cuándo y dónde deben cantar. Algunas aves emplean frecuencias que sortean el ruido de los insectos y del tráfico, y las que viven cerca de los aeropuertos adelantan sus cantos del amanecer para evitar que se solapen con el ruido de los aviones.</p>
<p style="text-align: justify;">Los carboneros poseen una memoria prodigiosa. Almacenan semillas y otros alimentos en miles de escondrijos distintos para comérselos más adelante. Son capaces de recordar dónde han puesto cada uno de esos alimentos hasta 6 meses después. Si tenemos en cuenta que su cerebro apenas duplica el tamaño de un guisante, sorprende bastante, ¿no? Pues más aún. Las chacras californianas no sólo recuerdan dónde han escondido sus botines sino qué guardaron en ellos y cuándo: insectos y gusanos se degradan pronto en temperaturas elevadas pero los frutos secos y las semillas pueden durar meses. Los alimentos perecederos deben consumirse antes. Y lo saben o, al menos, parecen saberlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Todavía nos preguntamos cómo definir la inteligencia de las aves y seguimos empleando principalmente criterios humanos. Nos cuesta evitar calibrar otras mentes por su parecido con la nuestra.</p>
<p style="text-align: justify;">Los cuervos grandes de los Alpes austríacos tienen una gran memoria social y recuerdan a amigos queridos hasta tres años después de su separación. Y más aún: son capaces no sólo de recordar a otros córvidos, sino también seres humanos. Reconocen los rostros sin problemas, sobre todo cuando representan una amenaza. Los científicos les han intentado engañar cambiándose de ropa, usando kimonos, poniéndose pelucas, gafas de sol, incluso modificando su forma de caminar. John Marzhuff, un científico que se dedica a atraparlos y marcarlos, explicaba que los cuervos americanos lo detectan entre miles de personas y lo hostigan e increpan cada vez que lo ven y que incluso lo recuerdan durante años. En un estudio afirmaron que utilizan las mismas rutas neuronales y visuales que nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">El mismo científico consiguió un grupo de colegas que, con una máscara, capturaran cuervos, mientras la gente sin máscara deambulara normalmente. Pasaron 9 años y los científicos volvieron a la escena del delito con las máscaras. Los cuervos se acordaban perfectamente, pero no sólo ellos reaccionaron, sino aves que no habían presenciado los actos originales también se sumaban al ataque. Y no sólo eso, sino que el hostigamiento se extendió a cuervos en un kilómetro a la redonda de las zonas originales.</p>
<p style="text-align: justify;">Imaginad si hay aves hábiles capaces de adaptarse a las nuevas experiencias que en la década de los 1950 los páridos de Gran Bretaña aprendieron a abrir las botellas de leche. Al cabo de pocos años no había botella de leche que se resistiera en toda Gran Bretaña. Parece ser que hubo unos pocos focos iniciales y luego aprendieron unos de otros.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" alt="Gobekli Tepe" src="http://www.historiasdelaciencia.com/wp-content/uploads/2018/01/pajaros1.jpg" /></p>
<h6 style="text-align: center;">Foto, <strong>P. J. B. Slater</strong>, <em>El comportamiento animal</em></h6>
<p style="text-align: justify;">También modifican ligeramente los comportamientos de forma local, dando continuidad a tradiciones locales, cosas que se pensaban exclusivas de los primates.</p>
<p style="text-align: justify;">Parece ser que hay una correlación, en general en el reino animal y aplicado a cada especie que, a mayor cerebro, mayores interacciones sociales complejas. Este detalle también se da en las aves, pero cuando se estudió en detalle en las aves se vio que los cerebros más grandes no estaban las aves que iban en bandadas numerosas, sino en los que tenían grupos más reducidos y cohesionados. Al parecer, el dato que tiene que ver con el tamaño de su cerebro es la calidad de la relación y no la cantidad de relaciones lo que importa.</p>
<p style="text-align: justify;">No obstante hay otras aves no tan hábiles como los vuelvepiedras rojizos. Son unas aves zancudas, que si no encuentran comida cerca de por donde andan llegan incluso a morir.</p>
<p style="text-align: justify;">Ojo, eso no significa que haya especies listas y especies tontas. Las especies son como son por evolución y selección natural. Como decía el biólogo Gavin Hunt:</p>
<blockquote><p style="text-align: justify;">Si evolucionaras sin depredadores y encontraras alimento en el suelo que sólo tuvieras que picotear, tu cognición se centraría en detectar comida y picotearla con precisión, y no en buscar comida de manera oportunista.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Si encontramos una especie incapaz de adaptarse cuando llega el humano y la abandonamos a su destino como daño colateral del progreso humano sería, como afirmaba un científico:</p>
<blockquote><p style="text-align: justify;">Tener sólo pájaros como los gorriones en un ecosistema es como invertir sólo en valores bursátiles tecnológicos. Cuando la burbuja estalla, entonces pierdes.</p>
</blockquote>
<p><strong>Jennifer Ackerman</strong>, <em>El ingenio de los pájaros</em>.<br />
<strong>P. J. B. Slater</strong>, <em>El comportamiento animal</em>.</p>
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		<title>¿Son inteligentes los pájaros?</title>
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		<pubDate>Sun, 10 Dec 2017 15:09:59 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Es una buena pregunta. Tienen aspectos que hacen, como mínimo, hacer que más de uno (entre los que un servidor se incluye) sorprenderse. Sin ir más lejos, las urracas son capaces de reconocerse al espejo, y las charcas californianas emplean tácticas maquiavélicas para ocultar sus escondites de comida, pero sólo si la comida es a [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Es una buena pregunta. Tienen aspectos que hacen, como mínimo, hacer que más de uno (entre los que un servidor se incluye) sorprenderse. Sin ir más lejos, las urracas son capaces de reconocerse al espejo, y las charcas californianas emplean tácticas maquiavélicas para ocultar sus escondites de comida, pero sólo si la comida es a su vez robada. Es como si supieran lo que la otra ave &#8220;está pensando&#8221;. Os dejo con unos párrafos del libro <em>El ingenio de los pájaros</em> de Jennifer Ackerman.</p>
<p><span id="more-2198"></span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">La inteligencia es un concepto resbaladizo, incluso en nuestra especie, peliagudo de definir y difícil de calibrar. Un psicólogo la describe como &#8220;la capacidad de aprender o sacar provecho de la experiencia&#8221;. Y otro como &#8220;la capacidad de adquirir habilidades&#8221;, la misma suerte de definición circular ofrecida por el psicólogo de Harvard Edwin Boring: &#8220;La inteligencia es lo que miden los test de inteligencia&#8221;. Tal Tal como Robert Sternberg, exdecano de la <em>Tufts University</em>, comentó de manera ocurrente en una ocasión: &#8220;Parece haber tantas definiciones de inteligencia&#8230; como expertos a quienes se ha solicitado que la definan&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">A la hora de juzgar la inteligencia general de los animales, los científicos pueden evaluar sus capacidades de supervivencia y reproducción en múltiples entornos distintos. Medidas por ese rasero, las aves superan a casi todos los vertebrados, incluidos los peces, los anfibios, los reptiles y los mamíferos. Son la única fauna presente prácticamente en todo el planeta. Habitan en todos los rincones del mundo, desde el ecuador hasta los polos, desde los desiertos más bajos hasta los picos más altos, en casi cualquier hábitat, en tierra, mar y en masas de agua dulce. En términos biológicos, tienen un nicho ecológico inmenso.</p>
<p style="text-align: justify;">En tanto que clase, los pájaros pueblan el planeta desde hace más de cien millones de años. Son una de las grandes historias de éxito en la Naturaleza, pues han ideado nuevas estrategias para sobrevivir, desplegando un ingenio propio y característico que, en ciertos aspectos, al menos, parece superar al humano.</p>
<p style="text-align: justify;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align: justify;">A finales de la década de 1990, cuando la comunidad científica calculó la cifra total de aves salvajes en el planeta, determinó que había entre doscientos y cuatrocientos mil millones de ejemplares. Eso representa en torno a entre treinta y sesenta pájaro por vivos persona. En verdad, afirmar que los seres humanos tienen mayor éxito o son más avanzados depende de la definición que demos de tales términos.</p>
<p style="text-align: justify;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align: justify;">Los pájaros aprenden. Resuelven los problemas nuevos a los que se enfrentan en inventan soluciones novedosas para los antiguos, fabrican y utilizan herramientas, saben contar, imitan comportamientos de otras aves y recuerdan dónde dejan las cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align: justify;">Pero las aves poseen también modos de conocimiento que escapan a nuestra comprensión y no por ello podemos descartarlos de un plumazo como meramente instintivos o programados.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué tipo de inteligencia permite un pájaro anticipar la llegada de una tormenta lejana? ¿O hallar la ruta hasta un lugar en el que nunca ha estado, aunque se encuentre a miles de kilómetros de distancia? ¿O imitar con precisión los complejos gorjeos de centenares de otras especies? ¿U ocultar decenas de miles de semillas distribuidas en centenares de kilómetros cuadrados y recordar seis meses más tarde dónde los dejó?</p>
<p style="text-align: justify;">Yo suspendería esta suerte de tests de inteligencia tal como las aves podrían suspender los míos.</p>
<p style="text-align: justify;">(&#8230;)</p>
<p style="text-align: justify;">Darwin describió el canto de las aves como &#8220;la analogía más próxima al lenguaje&#8221;. Y tenía razón. Los paralelismos son inquietantes, sobre todo, si se tiene en cuenta la distancia  evolutiva entre los seres humanos y las aves. Un grupo de 200 científicos de 80 laboratorios distintos ha permitido atisbar recientemente tales paralelismos gracias a la secuenciación del genoma de 48 pájaros. Los resultados se publicaron en 2014 y revelaban una actividad genética asombrosamente similar en el cerebro de los humanos al aprender a hablar y de las aves al aprender a cantar.</p>
</blockquote>
<p><b>Jennifer Ackerman</b>, <em>El ingenio de los pájaros.</em></p>
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		<title>Esos maravillosos atunes</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Oct 2017 17:44:16 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Curiosidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Estamos tan acostumbrados a comer atún de una lata que la mayoría es la única manera en que lo conocemos. Y es una lástima, porque es un pez fascinante. Dejadme explicaros unas cuantas curiosidades de él y aprovechemos para disfrutar de la madre Naturaleza. Una de las principales misiones de cualquier cosa viva en la [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Estamos tan acostumbrados a comer atún de una lata que la mayoría es la única manera en que lo conocemos. Y es una lástima, porque es un pez fascinante. Dejadme explicaros unas cuantas curiosidades de él y aprovechemos para disfrutar de la madre Naturaleza.</p>
<p><span id="more-2190"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Una de las principales misiones de cualquier cosa viva en la Tierra es sobrevivir, y el momento más peligroso acostumbra a ser el de nacer porque uno suele ser pequeño en ese momento. Así que toca crecer y ser grande cuanto antes. Cuando solo tienen una semana de vida miden cerca de 2 cm y están provistos de unos ojos, una boca y unos dientes desproporcionadamente grandes que les resultan de gran utilidad para encontrar alimento. Deben mantenerse a salvo de depredadores acuáticos y aéreos. Obviamente, muchos de ellos mueren. En las primeras semanas después de salir del huevo, el 50% de las larvas ha sucumbido a los peligros, y a partir de ahí las pérdidas no hacen sino aumentar, acercándose al 99,9% transcurrido un año.</p>
<p style="text-align: justify;">Los atunes jóvenes aumentan considerablemente de peso durante el verano y casi duplican su tamaño entre junio y septiembre. Para los adultos, la freza resulta extenuante. Las hembras vacían el contenido de sus ovarios, que puede llegar a pesar casi siete kilos, mientras que los machos diseminan nubes de esperma por el agua. Posteriormente deben recuperarse de la energía que invierten en la procreación aumentando su ingesta de alimento.</p>
<p style="text-align: justify;">Y hablando de alimento. Un atún maduro que en junio pese 200 kg, puede llegar casi a los 300 para finales de octubre. Los biólogos creen que este prodigioso despliegue de apetito hace que los peces crezcan más rápido, maduren antes y lleguen a ser más grandes. El resultado neto, que los científicos llaman &#8220;eficacia biológica&#8221;, es que estos peces de gran tamaño se reproducen más a lo largo de su vida. La eficacia biológica es la base de la selección natural.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" alt="Un atún" src="http://www.historiasdelaciencia.com/wp-content/uploads/2017/10/atun.jpg" /></p>
<p style="text-align: justify;">El mayor de los atunes es el atún rojo gigante. Tiene una longitud de 2,5 metros y puede llegar a pesar más de 400 kg. Eso significa que necesita comer a menudo y en grandes cantidades. Para hacernos una idea existe una regla del 10% para el cálculo cada vez que saltamos de nivel. Por ejemplo, para que un atún engorde 5 kg, debe ingerir el equivalente a 50 kg de caballa u otro pez. Para obtener esos 50 kg caballa necesitaríamos 500 kg de arenques para alimentar a la caballa, y a su vez necesitaríamos 5000 kg de pequeños crustáceos para alimentar a los arenques y 50.000 kg (sí 50 toneladas) de materia vegetal para alimentar a los crustáceos. Sí, este cálculo es simplificado, pero puede darnos una idea de los volúmenes de los que estamos hablando.</p>
<p style="text-align: justify;">En fin, que la motivación para encontrar alimento es muy fuerte para los atunes, y eso hace que su presencia esté en función de las concentraciones de comida. Recorre miles de kilómetros desde la zona del Golfo de México hasta los confines septentrionales del Atlántico, llegando al sur por la corriente de las Canarias. Cuando pasan por el estrecho de Gibraltar, algunos de ellos entran en el Mediterráneo, aproximadamente un 3%.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas especies acuáticas, tanto marinas como de agua dulce, son reotácticas, es decir, que sus movimientos se producen como respuesta al curso de la corriente. Las truchas, por ejemplo, se orientan en contra de la corriente nadando río arriba, pero lo atunes rojos nadan aprovechando corrientes como la del Golfo.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro aspecto a tener en cuenta es la respiración ya no sólo de los atunes, sino de los peces en general. Y cuando hablamos de respiración hablamos de oxígeno. El agua está compuesta de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. Pero ese oxígeno no es el que el pez utiliza: ningún animal marino tiene la capacidad de romper la molécula de agua para quedarse directamente con el oxígeno de la misma. EL oxígeno que respiran está contenido en el agua. El preciado líquido tiene una determinada capacidad de contener oxígeno aparte del que componen sus moléculas y ese es el oxígeno que respiran. ¿De dónde sale ese oxígeno? Pues por ejemplo, de plantas mediante la fotosíntesis y del que viene del contacto con el aire por encima de la superficie. Un dato curioso es que el agua de mar contiene tan solo el 3% del oxígeno de la atmósfera.</p>
<p style="text-align: justify;">La capacidad que comentábamos del agua para contener oxígeno depende, aparte de otros factores, de la temperatura de la misma. Ya Benjamin Franklin midió meticulosamente la temperatura de la Corriente del Golfo y anotó que era nada menos que de 27ºC. Resulta que el agua templada contiene menos oxígeno disuelto que el agua fría, por lo que la Corriente del Golfo tan transitada de atunes y tan templadita puede llegar a tener tener menos del 40% menos de oxigeno que en aguas del Labrador.</p>
<p style="text-align: justify;">A esa temperatura, la cantidad de oxígeno disuelto en el agua es de unos 8,32 mg/l. Es una cantidad terriblemente pequeña, pero aun así, es suficiente como para que pueda haber esos maravillosos peces en el mar. Y como el atún necesita mucha cantidad requiere de sistemas sofisticados. La branquia superior de los atunes es de gran tamaño, más grande que cualquier otro pez. El área respiratoria se aproxima a la de los pulmones de los mamíferos de un peso similar. Para estar bien oxigenado, el atún debe estar en un estado de movimiento continuo. De hecho, si dejan de nadar, se ahogan y es por ello que suelen nadar a una velocidad constante.</p>
<p style="text-align: justify;">Y no son lentos. Pueden llegar a altas velocidades, como 70 km/h en momentos puntuales, y en sus migraciones pueden nadar entre 14 y 50 km diarios. Debido a ese movimiento el atún de aleta azul puede elevar su temperatura corporal por encima de la temperatura del agua con su actividad muscular, lo que le permite vivir en aguas más frías y sobrevivir en unos entornos más amplios que otras especies de atún.</p>
<p style="text-align: justify;">En fin, espero que os hayan gustado estas curiosidades sobre los atunes y os acordéis de ellas cuando os abráis una lata.</p>
<p style="text-align: justify;">Fuentes:<br />
<b>Stan Ulanski</b>, <em>La corriente del golfo</em><br />
<a title="Universo animal" href="http://zoouniverso.blogspot.com.es/2010/10/datos-curiosos-sobre-el-atun.html" target="_blank">Universo animal</a><br />
Foto: <a href="https://pixabay.com/es/at%C3%BAn-peces-pesca-mariscos-fresco-576938/" target="_blank">Pixabay</a></p>
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		<title>Cuando vivíamos juntos, pero no formábamos ciudades.</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Sep 2017 21:56:35 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Curiosidades]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace poco escribía un artículo en el que recomendaba una serie de libros. Dentro del último libro que cito en dicho artículo hay unos párrafos que me han llamado la atención. Son los dedicados a cuando el hombre se unía a sus semejantes pero no se comportaban como las sociedades actuales. Copio y pego dichos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hace poco escribía <a href="https://culturacientifica.com/2017/09/24/la-cara-mas-emocionante-humana-filosofica-la-ciencia/" target="_blank" rel="noopener">un artículo</a> en el que recomendaba una serie de libros. Dentro del último libro que cito en dicho artículo hay unos párrafos que me han llamado la atención. Son los dedicados a cuando el hombre se unía a sus semejantes pero no se comportaban como las sociedades actuales. Copio y pego dichos párrafos que he encontrado muy interesantes.</p>
<p><span id="more-2182"></span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">(&#8230;) hoy muchos creen que la revolución neolítica no fue, en primer término, una revolución inspirada por consideraciones prácticas, sino más bien una revolución mental y cultural alimentada por el crecimiento de la espiritualidad humana. Este punto de vista se asienta en el que quizá sea el más sorprendente y notable descubrimiento arqueológico de los tiempos modernos, que nos sugiere que la nueva manera de relacionarse con la naturaleza no siguió al desarrollo de un modo de vida sedentario, sino que lo precedió. Ese descubrimiento es el gran monumento conocido como Göbekli Tepe, una expresión turca que describe el aspecto que tenía antes de excavarlo: “colina panzuda”.</p>
<p style="text-align: justify;">Göbekli Tepe se encuentra en lo alto de una colina en lo que hoy es la provincia de Urfa, en el sureste de Turquía. Es una magnífica estructura construida hace 11.500 años (7.000 antes que la Gran Pirámide) gracias a los hercúleos esfuerzos no de pobladores neolíticos, sino de cazadores-recolectores que todavía no habían abandonado el modo de vida nómada. Pero lo más sorprendente es el uso para el que fue erigido. Precediendo a la Biblia hebrea en unos 10.000 años, todo parece indicar que Göbekli Tepe era un santuario religioso.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" alt="Gobekli Tepe" src="http://www.historiasdelaciencia.com/wp-content/uploads/2017/09/gobekli_tepe.jpg" /></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://www.tf.uni-kiel.de/matwis/amat/iss/kap_a/illustr/ia_1_3.html#_3" target="_blank">Foto</a>, Gobekli Tepe</p>
<p style="text-align: justify;">Los pilares de Göbekli Tepe se encuentran dispuestos en círculos de hasta 20 metros de diámetro. Cada círculo contenía en el centro dos pilares adicionales en forma de T, aparentemente figuras humanoides de cabeza oblonga y cuerpo largo y delgado. El más alto de ellos sobrepasa los 5 metros de altura. Su construcción requirió el transporte de enormes piedras, algunas de hasta 16 toneladas, a pesar de que se hizo antes de la invención de las herramientas de metal, antes de la invención de la rueda y antes de que la gente aprendiese a domesticar animales como bestias de carga. Más aún, a diferencia de los edificios religiosos de tiempos posteriores, Göbekli Tepe se construyó antes de que la gente viviera en ciudades que pudieran proveer una fuente grande y organizada de trabajadores. En palabras de <em>National Geographic</em>, “descubrir que los cazadores-recolectores habían construido Göbekli Tepe fue como descubrir que alguien hubiera construido un 747 en su sótano con una navaja”.</p>
<p style="text-align: justify;">Los primeros científicos que dieron con el monumento fueron unos antropólogos de la Universidad de Chicago y de la Universidad de Estambul, mientras realizaban una prospección de la región en los años 1960. Observaron varias losas de piedra caliza que sobresalían del suelo, pero no les dieron importancia, considerándolas restos de un cementerio bizantino abandonado. La comunidad de antropólogos emitió un profundo bostezo. Pasaron tres décadas, y en 1994 un agricultor de la región tropezó con su arado en lo alto de lo que resultó ser un enorme pilar enterrado. Klaus Schmidt, un arqueólogo que trabajaba por aquella zona y que había leído el informe de la Universidad de Chicago, decidió echar un vistazo. “Al minuto de verlo, supe que tenía dos opciones”, decía. “Marcharme y no decirle nada a nadie, o pasar el resto de mi vida trabajando aquí”. Hizo esto último, estudiando el yacimiento hasta su muerte en 2014.</p>
<p style="text-align: justify;">Como Göbekli Tepe es anterior a la invención de la escritura, no disponemos de fragmentos de textos sagrados que, una vez descodificados, arrojen luz sobre los rituales que allí se practicaban. La conclusión de que Göbekli Tepe era un lugar de adoración se basa en comparaciones con prácticas y sitios religiosos posteriores. Por ejemplo, tallados en los pilares de Göbekli Tepe se encuentran diversos animales, pero a diferencia de las pinturas rupestres de la Era Paleolítica, no se corresponden con los animales que los constructores de Göbekli Tepe debían cazar para subsistir, y tampoco representan iconos relacionados con la caza o con las acciones de la vida diaria, sino que representan animales amenazadores como leones, culebras, jabalíes, escorpiones y una fiera parecida a un chacal con la caja torácica expuesta. Se cree que se trata de personajes simbólicos o míticos, el tipo de animales que más tarde se asociaría con la adoración.</p>
<p style="text-align: justify;">Para los antiguos habitantes, visitar Göbekli Tepe debía representar un compromiso muy serio, pues se encuentra en medio de la nada. De hecho, nunca se han hallado indicios de que nadie viviera jamás en aquella área: ni fuentes de agua, ni casas, ni restos de hogares. Lo que sí encontraron los arqueólogos fueron los huesos de miles de gacelas y uros que debieron ser transportados como alimento desde lejanos lugares de caza. Ir a Göbekli Tepe era hacer un peregrinaje, y los indicios señalan que atraía a cazadores-recolectores nómadas de hasta cien kilómetros a la redonda.</p>
<p style="text-align: justify;">Göbekli Tepe &#8220;muestra que primero fueron los cambios socioculturales, luego la agricultura&#8221;, dice Ian Hodder, arqueólogo de la Universidad de Stanford. En otras palabras, el surgimiento de rituales religiosos realizados en grupo parece haber sido una razón importante para que los humanos comenzaran a asentarse a medida que los centros religiosos atraían a los nómadas hacia sus estrictas órbitas, hasta que se formaron pueblos basados en sistemas compartidos de creencias y significados.</p>
<p style="text-align: justify;">Göbekli Tepe se construyó en una época en la que todavía rondaban tigres de dientes de sable por los parajes de Asia, y el último de nuestros parientes no pertenecientes a <em>Homo sapiens</em>, un cazador y fabricante de herramientas con aspecto de hobbit, de apenas un metro de estatura, bautizado como <em>Homo floresiensis</em>, tan solo llevaba algunos siglos extinguido. Y, sin embargo, sus antiguos constructores, por lo que sabemos, ya habían pasado de hacerse preguntas pragmáticas sobre la vida a plantearse también preguntas espirituales. &#8220;Puede argumentarse sólidamente&#8221;, dice Hodder, que Göbekli Tepe &#8220;es el verdadero origen de las complejas sociedades modernas&#8221;</p>
<p style="text-align: justify;">(&#8230;) Si Göbekli Tepe es la primera iglesia de la humanidad (al menos que sepamos), merece un lugar de honor en la historia de la religión, pero también en la historia de la ciencia, puesto que refleja un salto en nuestra conciencia existencial, el inicio de una era en la que los humanos comenzamos a dedicar un gran esfuerzo a responder las grandes preguntas sobre el cosmos.</p>
<p style="text-align: justify;">La naturaleza necesitó millones de años para producir, mediante la evolución, una mente humana capaz de hacerse preguntas existenciales, pero en cuanto eso ocurrió, hizo falta una fracción infinitesimal de ese tiempo para que nuestra especie desarrollara culturas que le darían la vuelta a nuestra manera de vivir y pensar. Los pueblos neolíticos empezaron a asentarse en pequeños pueblos y luego, a medida que su arduo trabajo en el campo consiguió aumentar su producción de alimentos, en pueblos de mayor tamaño, de manera que la densidad de población se disparó desde apenas dos personas en cinco kilómetros cuadrados a un par de cientos.</p>
<p style="text-align: justify;">El más impresionante de estos nuevos grandes asentamientos era Çatalhöyük, construido hacia 7500 a. C. en las llanuras del centro de Turquía, a apenas unos cientos de kilómetros al oeste de Göbekli Tepe. Los análisis de restos de animales y plantas hallados allí sugieren que sus habitantes cazaban vacas, cerdos y caballos salvajes y recogían tubérculos, gramíneas, bellotas y pistachos, pero se dedicaban poco a la agricultura.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que es más sorprendente es que las herramientas y los instrumentos hallados en las casas indican que los habitantes construían y mantenían sus propias casas y realizaban su propio arte. Parece que no existía la división del trabajo. Eso no resultaría extraño en un pequeño poblado de nómadas, pero Çatalhöyük era el hogar de hasta ocho mil personas (unas dos mil familias), todas las cuales, en palabras de un arqueólogo, &#8220;iban a lo suyo&#8221;.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" alt="Çatalhöyük" src="http://www.historiasdelaciencia.com/wp-content/uploads/2017/09/catalhoyuk.jpg" /></p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.sci-news.com/archaeology/science-catalhoyuk-map-mural-volcanic-eruption-01681.html" target="_blank">Foto</a>, Çatalhöyük</p>
<p style="text-align: justify;">Por esta razón, los arqueólogos no consideran que asentamientos como Çatalhöyük y otros parecidos sean ciudades, ni siquiera pueblos grandes. Habrían de pasar todavía varios miles de años para que apareciera el primero de estos. La diferencia entre un asentamiento y una ciudad no es solamente cuestión de tamaño.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero en Çatalhöyük, aunque los habitantes viviesen en casas contiguas, los artefactos indican que cada familia se ocupaba de las actividades prácticas de la vida más o menos con independencia de las otras. Si cada uno de los grupos familiares tenía que ser autosuficiente, si no había manera de obtener la carne del carnicero, o conseguir que un fontanero arregle las tuberías, o reemplazar un móvil dañado por el agua llevándolo al Apple Store más cercano y fingiendo que no se ha caído en el váter, ¿por qué habrían de molestarse en establecerse pared con pared como en un pueblo? Lo que vinculaba y unía a las gentes de asentamientos como Çatalhöyük parece haber sido el mismo pegamento que llevaba a los humanos neolíticos hasta Göbekli Tepe: los inicios de una cultura común y unas creencias espirituales compartidas.</p>
<p style="text-align: justify;">La contemplación de la mortalidad humana se convirtió en una de las características de aquellas culturas emergentes. En Çatalhöyük, por ejemplo, vemos indicios de una nueva cultura de la muerte y el morir que difería drásticamente de la que tenían los nómadas. Durante sus largos viajes salvando colinas y vadeando caudalosos ríos, los nómadas no se pueden permitir el lujo de llevar a los débiles y enfermos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por esa razón, es habitual en las tribus nómadas que, cuando están en marcha, dejen atrás a los viejos que están demasiado débiles para seguirlos. Las prácticas de quienes se asentaron en Çatalhöyük y otros pueblos olvidados de Oriente Próximo era casi la contraria. Sus unidades familiares extensas a menudo se mantenían físicamente cercanas, no solo en la vida sino también en la muerte: en Çatalhöyük, enterraban a sus muertos bajo el suelo de las casas. Los bebés a veces se enterraban bajo el umbral de la entrada a una habitación. Debajo de un gran edificio, un equipo de excavación descubrió setenta cuerpos. En algunos casos, un año después del enterramiento, los habitantes abrían la tumba y usaban un cuchillo para cortar la cabeza del muerto, que usaban con fines ceremoniales.</p>
<p style="text-align: justify;">Los habitantes de Çatalhöyük se preocupaban por su mortalidad, pero también manifestaban un nuevo sentido de la superioridad humana.</p>
</blockquote>
<p><b>Leonard Mlodinow</b>, <em>Las lagartijas no se hacen preguntas</em>.</p>
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		<title>Animales que hacen obras</title>
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		<pubDate>Sun, 20 Aug 2017 08:00:56 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[A veces, los animales pueden sorprendernos. Siempre hemos calificado de inteligente al ser humano por utilizar los recursos para su supervivencia, hacer edificios, obras, etc. Hoy os quiero presentar ejemplos de dos seres vivos que pueden hacernos reflexionar sobre si los animales humanos son, o no, inteligentes (si es que es posible definir inteligencia). Los [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">A veces, los animales pueden sorprendernos. Siempre hemos calificado de inteligente al ser humano por utilizar los recursos para su supervivencia, hacer edificios, obras, etc. Hoy os quiero presentar ejemplos de dos seres vivos que pueden hacernos reflexionar sobre si los animales humanos son, o no, inteligentes (si es que es posible definir inteligencia).</p>
<p><span id="more-2170"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Los castores construyen diques para disminuir la corriente de agua donde tendrán sus casas. Emplean una gran cantidad de troncos y ramas como materiales de construcción. Tienen en cuenta la dirección del viento en el momento de que los árboles cortados con sus dientes para que caigan donde les conviene. Sus nidos tienen dos entradas subacuáticas, para tener siempre una de escape. Tienen incluso un dormitorio sobre tierra seca con una chimenea de ventilación.</p>
<p style="text-align: justify;">No dejan fisuras en las paredes externas consiguiendo que la temperatura interior se mantenga por encima de los 0ºC aunque en el exterior pueda bajar hasta los -35ºC.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la construcción de diques consiguen trasformar la corriente del río en un estanque de agua en calma que, entre otras funciones, les sirve de protección a sus nidos frente a los ataques de los predadores; parecidos a los fosos que rodeaban los castillos. Estos diques suelen ser de grandes dimensiones. Y por si fuera poco, se ha visto que los diques tienen diferentes formas según sea la corriente de agua.</p>
<p style="text-align: justify;">Si, tras un período de lluvias el lago amenaza con desbordarse, los castores desalojan el agua ensanchando los canales de desagüe de los extremos del dique. Por el contrario, si el nivel del lago baja tanto que existe el riesgo de que la entrada de la madriguera quede expuesta, estrechan los canales, de manera que la entrada siempre quede bajo el agua, de modo que sólo se puede entrar buceando y así protegerse de los depredadores.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" alt="Dique Parque Nacional Wyoming" src="http://www.historiasdelaciencia.com/wp-content/uploads/2017/08/dique_castores.jpg" /></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://pixabay.com/es/parque-nacional-grand-teton-wyoming-80548/" target="_blank">Parque Nacional Grand Teton</a>, Wyoming</p>
<p style="text-align: justify;">El mayor <a href="http://noticiasorprendentes.com/2010/05/el-mayor-dique-construido-por-castores/" target="_blank">dique conocido del que tengo noticia</a> está Parque Natural de Wood Buffalo, en Alberta (Canadá), descubierto en 2008. Tenéis una galería de fotos en <a href="https://www.pc.gc.ca/en/pn-np/nt/woodbuffalo/decouvrir-discover/beaver_gallery" target="_blank">este enlace</a>. Es todavía más grande que el Three Forks situado en en Montana, EEUU, con 652 metros de largo, 4 de alto y 7 de grosor en la base.</p>
<p style="text-align: justify;">Después del ser humano es el animal que más modifica el entorno que le rodea. Para que os hagáis a la idea: en 1946 <a href="https://www.clarin.com/sociedad/castor-plaga-avance-sin_freno-erradicacion-tierra_del_fuego-bariloche_0_S1Uo6DYPQg.html" target="_blank">se introdujeron en Tierra del Fuego 20 castores</a> que provenían del Canadá. No tenían depredadores naturales. Durante 35 años su caza estuvo prohibida. En ese tiempo los animales se reprodujeron, cambiaron el curso de los ríos, derribaron árboles centenarios e inundaron bosques. En 1994 detectaron que no sólo habían tomado todas las cuencas de la isla y las adyacentes, también cruzaron el Estrecho de Magallanes y alcanzaron la Península Brunswick, ya en territorio continental de Sudamérica. Hoy en Tierra del Fuego hay 150 mil castores y 134 mil habitantes, o sea, más castores que habitantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Y si os habéis quedado de piedra con los castores, que podemos calificar de animales superiores, vamos con las termitas.</p>
<p style="text-align: justify;">En <a href="http://kipsl.es/sistemas-de-climatizacion-modelo-termita/" target="_blank">esta fuente</a> dicen que estaba en una web de planesteed, pero no he sido capaz de localizarlo.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Imagina durante un momento un termitero de la sabana africana, donde las temperaturas oscilan entre los 40°C durante el día y 1°C por la noche. Sin embargo, las termitas sólo sobreviven si su entorno tiene una temperatura constante de 30°C. Esa es la temperatura necesaria para que crezcan los hongos con que se alimentan. Entonces, ¿cómo hacen las termitas para mantener un nido con temperatura constante?</p>
<p style="text-align: justify;">Los termiteros son altos y a menudo alcanzan 7,6 metros de altura y una profundidad de 3 metros bajo tierra. Tienen un tubo largo en la parte superior que se asemeja a una pequeña chimenea. Además son resistentes. A menudo, cuando se encuentran termiteros en lugares donde se proyecta edificar, se necesita dinamita para quitarlos del camino.</p>
<p style="text-align: justify;">Las termitas realizan pequeñas aberturas en el lodo húmedo que se encuentra en la parte inferior de los nidos. Estas galerías actúan como atrapa brisas y disminuyen la temperatura del aire a medida que circula por las galerías de lodo húmedo. Este proceso se denomina refrigeración por evaporación. Cuando el aire seco pasa sobre el agua, absorbe parte de ella. Esto ocurre cuando la presión del vapor y la temperatura del aire y del agua intentan igualarse. El calor se mueve de la temperatura superior del aire hacia la temperatura inferior del agua y, por lo tanto, refresca el aire. Entre otros ejemplos de refrigeración por evaporación podemos citar los animales que transpiran para regular la temperatura y los techos de arcilla en los climas tropicales.</p>
<p style="text-align: justify;">El nido de termita también utiliza las corrientes de aire naturales. Como el aire caliente se eleva, las corrientes de convección lo impulsan desde las galerías de la parte inferior del nido hacia arriba y afuera a través de la abertura o chimenea que se encuentra en la parte superior. Para regular el calor y la humedad del nido, las termitas trabajan constantemente. Abren túneles nuevos y bloquean otros para cambiar la posición de las galerías.</p>
<p style="text-align: justify;">El arquitecto Michael Pearce basó su diseño del centro comercial Eastgate en Harare, Zimbabue, en el de los termiteros. El Eastgate abarca media manzana del centro Harare y combina un complejo de oficinas con un centro comercial.</p>
<p style="text-align: justify;">Al igual que el termitero, el Eastgate está ventilado, refrigerado y calentado por medios totalmente naturales. El edificio tiene cuatro paredes gruesas de mampostería en el exterior y un atrio de siete pisos de altura en el interior. El aire exterior ingresa a través de múltiples ventilaciones y la masa del edificio lo calienta o lo enfría en función de cuál esté más caliente: el hormigón de la estructura o el aire.</p>
<p style="text-align: justify;">La ventilación del Eastgate cuesta una décima parte de la ventilación de un edificio equipado con aire acondicionado estándar y consume un 35% menos de energía que seis edificios convencionales. Tal como lo descubrieron los propietarios del Eastgate, un edificio que tenga un uso eficiente de la energía también puede resultar bueno para el bolsillo. Durante los primeros cinco años del edificio, ahorraron 3,5 millones de dólares en gasto energético gracias a su diseño.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" alt="Termitero hormigas" src="http://www.historiasdelaciencia.com/wp-content/uploads/2017/08/termitero.jpg" /></p>
<p style="text-align: center;"><a href="https://pixabay.com/es/termitero-las-hormigas-paisaje-695209/" target="_blank">Termitero</a>, Australia</p>
<p style="text-align: justify;">Existen <a href="http://arqa.com/en/architecture/termitary-house-in-vietnam.html" target="_blank">casas en Vietnam</a> construidas basándose en la arquitectura que inspiran las termitas.</p>
<p style="text-align: justify;">Vistas las edificaciones u obras que construyen, ¿calificaríais de inteligencia lo que hacen estos seres vivos?</p>
<p style="text-align: justify;">Fuentes (aparte de los enlaces ya puestos):<br />
<a href=" https://www.clarin.com/sociedad/70-mil-diques-construidos-castores-tierra-fuego_0_SJHSiew7b.html" target="_blank">clarin.com</a><br />
<a href="http://curiosidades-del-reino-animal.blogspot.com.es/2011/02/los-castores-unos-maestros-ingenieros.html" target="_blank">curiosidades-del-reino-animal.blogspot.com.es</a></p>
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		<title>La incubadora y las buenas ideas</title>
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		<pubDate>Thu, 10 Aug 2017 08:00:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[omalaled]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historias de la ciencia]]></category>

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		<description><![CDATA[Muchas veces pensamos que las grandes ideas deben ser complejas, difíciles y que, además, ya queda poco por inventar. No siempre es así. Muchas veces las tenemos delante, solo que falta ir donde hacen falta y observar. Y eso quiero intentar explicaros en nuestra historia de hoy. Nuestra historia empieza en 1870 cuando un ginecólogo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Muchas veces pensamos que las grandes ideas deben ser complejas, difíciles y que, además, ya queda poco por inventar. No siempre es así. Muchas veces las tenemos delante, solo que falta ir donde hacen falta y observar. Y eso quiero intentar explicaros en nuestra historia de hoy.</p>
<p><span id="more-2168"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Nuestra historia empieza en 1870 cuando un ginecólogo francés llamado Stéphane Tarnier se tomó el día libre y en vez de ir a su trabajo en la <em>Maternité de París</em> se fue al zoo. Allí se encontró con una exposición de incubadoras para pollos y pudo observar cómo los pollitos recién nacidos intentaban empezar a andar en el ambiente cálido que generaban las incubadoras. Y fue entonces cuando pensó: ¿por qué no hacer incubadoras para humanos recién nacidos?</p>
<p style="text-align: justify;">Así que poco después contrató a la criadora de pollos del zoo, Odile Martin, para que le construyera un aparato similar que pudiera hacer el mismo servicio a los humanos. Tenéis que pensar que en aquellas épocas la mortalidad infantil no era la que hay hoy día: uno de cada cinco bebés moría sin haber alcanzado la edad de gatear y los peor parados eran siempre los prematuros o con bajo peso.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que cuando llevó la incubadora a la Maternité que calentaba a los frágiles bebés con botellas de agua tibia hizo un estudio sobre unos 500 bebés. Los resultados fueron impactantes. Sin incubadora morían alrededor del 66% de los nacidos con bajo peso durante las primeras semanas, mientras que con incubadora moría el 38%. O sea, que con incubadora se reducía a la mitad la tasa de mortalidad de los bebés prematuros.</p>
<p style="text-align: justify;">Realmente, la incubadora de Tarnier no fue el primer aparato pensado para mantener con calor a los bebés, pero el análisis estadístico que hizo dio el empujón definitivo para que se extendieran. Pocos años después, las autoridades parisienses decretaron la obligatoriedad de instalar incubadoras en los hospitales de maternidad.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1896 un médico y emprendedor llamado Alexandre Lion organizó una exposición de incubadoras con bebés de verdad dentro en la Exposición de Berlín de aquel año y fue un gran éxito. Tanto que la tradición de hacer demostraciones publicas de incubadoras duró hasta bien entrado el siglo XX.</p>
<p style="text-align: justify;">El éxito de las incubadoras era tal que se llegó a exhibir incubadoras con bebés para mostrar las &#8220;milagrosas&#8221; supervivencias de los pequeños, en ferias con fines lucrativos (Berlín, Nueva York, Chicago&#8230;). Así sucedió en varias Ferias Mundiales, donde los bebés de incubadora eran una atracción.</p>
<p style="text-align: justify;">Tuvo que suceder una epidemia de diarrea para que se tomara consciencia de la importancia de mantener aislados a los pequeños, aunque se siguieran haciendo exhibiciones con los bebés separados del público por un cristal. Se empezaron a separar en cubículos las incubadoras de bebés en las unidades de neonatología.</p>
<p style="text-align: justify;">Y es que, medido en años de vida, el beneficio es mucho mayor que un by-pass que puede dar a un paciente 20 años más de vida; pero una incubadora da toda una vida; lo que lo pone a la cabeza de los avances médicos del siglo XX.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy día, en EEUU y Europa mueren menos de 10 niños por cada 1000 nacidos, pero en países como Liberia o Etiopía mueren más de 100 por cada 1000, la mayor parte prematuros que podrían salvarse si tuvieran acceso a una incubadora.</p>
<p style="text-align: justify;">Bien, aquí podríamos acabar con la historia como uno de tantos avances que han subido la esperanza de vida de los neonatos, pero vamos por otro lado. El problema de las incubadoras de hoy día es que son complejas y caras. Las que se usan normalmente en EEUU pueden costar más de 40.000 dólares y el problema no es sólo lo que cuestan, sino que si se estropean se necesita un experto para arreglarlas así como piezas complejas. Y eso es un problema si se envían a determinadas zonas con falta de piezas y mano especializada. Entonces, si las enviamos a países necesitados, el uso puede ser limitado.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, después del tsunami de 2004 en el Océano Índico, la ciudad indonesia de Meulaboh recibió 8 incubadoras donadas por diferentes ONGs internacionales. A finales de 2008 un profesor del MIT llamado Timothy Prestero viajó al hospital de aquella ciudad y descubrió que todas ellas estaban fuera de servicio por culpa de los altibajos de la tensión eléctrica y la humedad tropical. Por si fuera poco, el personal médico no sabía inglés y no podía leer el manual de reparaciones. Pero las incubadoras no son más que un ejemplo: hay estudios que apuntan a que hasta un 95% del equipamiento médico donado a los países en vías de desarrollo queda fuera de servicio los primeros 5 años.</p>
<p style="text-align: justify;">Prestero tenía particular interés porque llevaba trabajando varios años en una incubadora mucho más resistente y menos cara. Un aparato que tuviera en cuenta el hecho de que la tecnología médica no ha llegado a todas partes. La idea era diseñar algo que al estropearse no lo hiciera de manera irreparable. Y no sólo eso, sino que las piezas con las que estuvieran hechas aquellas incubadoras debían existir en abundancia en aquellos países. La idea original era de un médico llamado Jonathan Rosen, quien se había dado cuenta de que algunos países del Tercer Mundo se las habían ingeniado para conservar los antiguos automóviles en buen estado.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquellas gentes no tenían aire acondicionado, no tenían portátiles ni televisión por cable, pero se las habían ingeniado para que los coches siguieran funcionando. Entonces, ¿por qué no hacer una <a href="http://www.quo.es/salud/incubadora" target="_blank">incubadora con piezas de coche</a>? El precio, además disminuye muchísimo respecto una &#8220;normal&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Tres años después la empresa de Prestero (<a href="http://www.designthatmatters.org/" target="_blank">Design that Matters</a> o &#8220;Diseño que importa&#8221;) presentó una incubadora llamada NeoNurture. Por fuera parecía una incubadora moderna corriente, pero el calor lo daban unos faros sellados, la circulación de aire se hacía con el ventilador de un motor y las alarmas con las campanillas de las puertas. El aparato se podía conectar a un mechero de coche o a una batería de motocicleta.</p>
<p style="text-align: justify;">La ventaja es que donde se instalaban no sólo había piezas de recambio sino que el conocimiento de su funcionamiento lo conocían aquellas gentes porque eran los mismos que se aplicaban a la reparación de los coches. No había que ser un ingeniero cualificado para cambiar un faro: si sabían cambiar un faro de un coche, también podrían hacerlo de la incubadora.</p>
<p style="text-align: justify;">En muchas ocasiones, las buenas ideas vienen delimitadas por los componentes y las habilidades que las rodean. Tendemos a pensar que las ideas deben ser rompedoras, pero realmente son como un trabajo de bricolaje en que se construyen a partir de restos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y, por supuesto, hombres como estos son los que me hacen tener esperanza en la humanidad.</p>
<p>Fuentes:<br />
<b>Samuel Johnson</b>. <em>Las buenas ideas: Una historia natural de la innovación</em>.<br />
<a href="https://www.bebesymas.com/recien-nacido/historia-de-la-incubadora" target="_blank">https://www.bebesymas.com/recien-nacido/historia-de-la-incubadora</a></p>
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